Honda Prelude 2026, conoce todos los detalles

Después de años de ausencia, Honda Prelude 2026 marca su esperado regreso al mercado mexicano. Este nuevo coupé deportivo redefine el concepto con una propuesta moderna que combina diseño, desempeño y electrificación.

Por primera vez en su historia en México, el Prelude se presenta como un modelo híbrido, integrando el sistema de propulsión de dos motores de Honda con una base de alto rendimiento heredada del Honda Civic Type R, logrando una experiencia de manejo ágil, precisa y emocionante.

Diseño sofisticado con carácter deportivo

El nuevo Prelude presume una estética que equilibra elegancia y agresividad. Su silueta tipo coupé, con un frente bajo y afilado, se complementa con una postura ancha y superficies limpias que enfatizan su carácter aerodinámico.

Detalles como la parrilla en cromo negro, acentos en azul y rines de 19 pulgadas refuerzan su identidad deportiva. Además, incorpora soluciones aerodinámicas funcionales como un alerón inferior delantero y una superficie trasera optimizada, que mejoran la estabilidad a altas velocidades.

Electrificación con ADN deportivo

El corazón del Prelude 2026 es un sistema híbrido que combina un motor de combustión 2.0 litros con ciclo Atkinson y un motor eléctrico de alto rendimiento. En conjunto, generan 200 hp y 232 lb-pie de torque, ofreciendo una respuesta inmediata y eficiente.

Este modelo forma parte de la estrategia global de electrificación de Honda, sumándose a otros híbridos exitosos como el Honda CR-V Hybrid, el Honda Accord Hybrid y el Honda Civic Hybrid.

Innovación: el nuevo Honda S+ Shift

Uno de los grandes debuts en esta generación es el sistema Honda S+ Shift, diseñado para simular la experiencia de una transmisión deportiva. Este sistema ajusta las revoluciones del motor y coordina ambos propulsores para ofrecer cambios más dinámicos y una conexión más directa con el conductor.

Chasis de alto desempeño

El Prelude 2026 es el primer híbrido de la marca en incorporar elementos del chasis del Civic Type R, incluyendo suspensión, frenos Brembo y una puesta a punto enfocada en el dinamismo.

Gracias a sus modos de conducción: Comfort, GT, Sport e Individual, el conductor puede adaptar el comportamiento del vehículo según sus preferencias, logrando desde una conducción cómoda hasta una experiencia más deportiva.

Interior enfocado en el conductor

La cabina del Prelude combina lujo y deportividad con un diseño limpio y envolvente. Destacan sus asientos deportivos con detalles en azul, volante de base plana y materiales de alta calidad.

El sistema 2+2 ofrece practicidad para el día a día, mientras que su cajuela accesible tipo liftback amplía su versatilidad para viajes y escapadas.

Tecnología y seguridad de última generación

El nuevo Prelude integra un clúster digital de 10.2 pulgadas y una pantalla táctil de 9 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto. A esto se suma un sistema de audio premium Bose® diseñado específicamente para el modelo.

En seguridad, incluye el paquete Honda Sensing con asistencias avanzadas como control crucero adaptativo, mantenimiento de carril y sistemas de mitigación de colisiones, posicionándolo como uno de los coupés deportivos más seguros del segmento.

El regreso del Honda Prelude no es solo un guiño al pasado, sino una declaración hacia el futuro. Con tecnología híbrida, enfoque en el conductor y un diseño que honra su legado, este modelo promete conquistar a una nueva generación de entusiastas.

Honda Prelude 2026 estará disponible a través de la red de distribuidores del país, a partir del 17 de marzo en una versión única totalmente equipada, en los siguientes colores y precio: 

VersionesPrecioColores interioresColores exteriores
Honda Prelude$949,900Piel azul con blancoBlanco PerladoGris MeteoroAzul Racing 

Honda Prelude: el coupé que nunca debió irse

El Honda Prelude regresa. Así es, después de 25 años sin saber nada de él, este año llega la sexta generación. Pero ¿qué hizo de este famoso deportivo coupé un auto tan venerado? Hagamos un repaso por su historia.

Primera generación: 1979–1982

La primera generación nació a la par del Accord, pero, a diferencia de este, el Prelude ofrecía una carrocería más pequeña con un motor CVCC de 1.8 litros y 90 HP. Al momento de su lanzamiento, la prensa dio reseñas neutrales; no se tenía mucha expectativa, pero el público lo amó.

Su principal característica era un dispositivo tridimensional que integraba luces de advertencia dentro del tacómetro y del velocímetro. Además, algunos modelos fueron transformados en descapotables por una empresa externa y vendidos a través de los concesionarios Honda.

Segunda generación: 1983–1987

La segunda generación del Prelude ofreció un diseño más moderno que incorporaba una forma de cuña y faros retractiles. Además, evolucionó a un auto más ágil y rápido con su motor 1.8 de 12 válvulas. El Prelude 2.0 Si de 1986, con inyección de combustible, terminó de perfeccionar el conjunto.

Tercera generación: 1988–1991

El Prelude de la tercera generación se parecía a su predecesor, posiblemente porque el modelo de 1986 fue del agrado de los compradores; sin embargo, había ciertas mejoras. La línea del cofre era más baja, el interior más ordenado y se agregó un sistema de dirección en las ruedas traseras (4WS). Este sistema, que tardó diez años en desarrollarse, funcionaba así: las ruedas traseras giraban en la misma dirección que las delanteras ante pequeños movimientos del volante y en sentido contrario cuando el conductor giraba el volante bruscamente para estacionarse, lo que se traducía en un mayor confort de manejo.

Cuarta generación: 1992–1996

El Prelude de los noventa se reinventó, con curvas que se apreciaban principalmente en el cofre y un tablero negro de extremo a extremo que se iluminaba repentinamente, logrando un diseño interior futurista. En esa época, Honda dejó de producir el CRX, por lo que el Prelude, junto con el Civic, eran los únicos deportivos de la marca.

En 1993 salió la versión Prelude VTEC, con un motor de cuatro cilindros en línea de 2.2 litros que producía 190 caballos de fuerza y 158 libras-pie de torque.

Quinta generación: 1997–2001

Para finales del siglo, el Prelude se había convertido en uno de los vehículos de tracción delantera con mejor manejo del mercado, pero siempre se puede mejorar, así que Honda equipó a todos los vehículos con un motor VTEC de cuatro cilindros en línea de 2.2 litros con 200 caballos de fuerza y 156 libras-pie de torque.

En cuanto al diseño, se volvió más cuadrado que la generación anterior y sin faros retractiles por regulaciones de seguridad. Al igual que el Prelude de la primera generación, la prensa no tuvo comentarios alentadores; sin embargo, es una de las mejores versiones.

Prototipo 2023

Ese fue el último Prelude del que tuvimos noticias, pero en 2023 Honda nos mostró un prototipo que después anunciaría como auto de producción y ahora, en 2026, ha revelado todos los detalles del nuevo Prelude.

Será un híbrido con un motor de gasolina de 2.0 litros, que comparte su sistema de propulsión de 200 CV con el Civic Hybrid. Cuenta con selectores de desaceleración en el volante, transmisión electrónica continuamente variable (E-CVT), sistema de tracción delantera y cuatro modos de manejo: Comfort, GT, Deporte e Individual. Además, integra Honda S+ Shift.

Prelude 2026

El interior será muy parecido al del Civic, con ligeras diferencias en acabados. Integra cancelación activa de ruido (ANC) y control activo de sonido (ASC).

El asiento del conductor ofrece acolchado firme, soportes pronunciados en muslos, refuerzos laterales y poliuretano más rígido para mayor estabilidad en carreteras con curvas pronunciadas.

El Prelude se presentó en México, su precio rondará los $950 mil en una única opción y estará disponible en tres colores: Azul Racing, Blanco Estelar y Gris Meteoro.

¡Ojalá pronto lo manejemos!

Un repaso de los momentos que forjaron el legado de competencia de Ford

Hace más de 125 años, Henry Ford logró la primera victoria de Ford en el automovilismo con un triunfo que nadie esperaba. Ahora que comenzó una nueva temporada de la Fórmula 1 con la presencia de Ford en la pista de la mano de Red Bull, vale la pena recordar algunos de los momentos más icónicos que han construido el legado de la marca en las grandes competencias mundiales.

1901: Henry Ford contra un gigante y el origen de Ford Motor Company

Antes de la fundación de la compañía, Henry Ford ya había empezado a coleccionar victorias. El 10 de octubre de 1901, en una pista de tierra para caballos cerca de Detroit, Henry Ford, entonces con apenas 38 años, protagonizó una hazaña que daría como resultado el financiamiento para continuar con el nacimiento de su compañía.

Tras un primer intento fallido de iniciar una compañía automotriz, Ford obtuvo el respaldo financiero necesario gracias a su sorprendente triunfo en una carrera de 10 millas. Conduciendo un vehículo de 26 caballos de fuerza, derrotó al favorito, Alexander Winton, cuyo automóvil contaba con casi 50 caballos de fuerza más.

El vehículo ganador, conocido como “Sweepstakes”, fue posteriormente comprado, restaurado y replicado para demostraciones como parte de la celebración del centenario de las carreras de Ford en 2001.

1909: El Modelo T gana el enfrentamiento transcontinental

El Modelo T protagonizó una travesía histórica a través de Estados Unidos, y esa fue la prueba de que estaba listo para revolucionar la industria..

En la primera Carrera Transcontinental Americana, dos Modelos T llegaron a Seattle el 23 de junio de 1909 tras recorrer más de 4,000 millas desde Nueva York durante un viaje de tres semanas por las primeras carreteras del país. Aunque Henry Ford no estaba al volante, los vehículos de la marca lograron imponerse a un grupo de competidores que incluía autos con mucha mayor potencia.

1963: Tiny Lund consigue un gran triunfo para Ford en Daytona

La década de 1960 estuvo llena de victorias emblemáticas para Ford en el automovilismo. La primera llegó en 1963, cuando Tiny Lund, un piloto sustituto, consiguió la primera victoria de la marca en la Daytona 500 de NASCAR.

Lund condujo el Ford Galaxie de los Wood Brothers hasta la victoria con los cinco primeros puestos de la carrera. Posteriormente la marca volvería a triunfar en la Daytona 500 en 1965, 1967 y 1969.

1964: El debut del Mustang en la competición

La historia del Mustang en el automovilismo comenzó en 1964 durante el Tour de France, una competencia de ocho carreras, diez días y 3,500 millas que había sido dominada previamente por Jaguar.

Los Mustang preparados por el equipo Alan Mann Racing lograron un resultado de 1-2 en la clase de turismos. Esta victoria ayudó a establecer el legado competitivo del pony car, que continúa hasta el día de hoy.

1965: La primera victoria de Ford en la Indy 500

La primera victoria de Ford en las 500 Millas de Indianápolis, lograda como fabricante de motores, marcó un antes y un después en la historia del automovilismo.

Jim Clark ganó la carrera con un Lotus-Ford con motor trasero, el primer automóvil de este tipo en triunfar en el Brickyard. El monoplaza alcanzó una velocidad récord de 150.685 mph y combinaba un chasis ligero inspirado en la Fórmula 1 con un potente motor Ford V8, una fórmula que rápidamente sería adoptada por otros competidores.

1966: Ford logra la victoria en Le Mans

Tras un intento fallido de adquirir Ferrari a principios de la década, Ford decidió enfrentarse directamente al fabricante italiano en la pista, apuntando a las 24 Horas de Le Mans.

Después de varias participaciones de desarrollo, 1966 fue el año decisivo. Bruce McLaren y Chris Amon lideraron un histórico triplete en la famosa carrera de resistencia con el Ford GT40, marcando además la primera victoria de un automóvil de fabricación estadounidense en Le Mans. El modelo lograría cuatro triunfos consecutivos en esta competencia.

La rivalidad inspiró posteriormente la película Ford vs Ferrari de 2019. A principios de este año, Ford anunció que renovará este desafío con su propio programa Hypercar de Ford Racing, con el que regresará al Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA y a las 24 Horas de Le Mans en 2027.

1967: El motor Ford Cosworth DFV domina la Fórmula 1

Ford también dejó una huella profunda en la Fórmula 1 gracias al motor Ford Cosworth DFV, considerado uno de los más exitosos en la historia del deporte.

Su primera de 155 victorias llegó en el Gran Premio de Holanda de 1967. Con este motor se lograron múltiples campeonatos de pilotos y constructores, y fue utilizado por leyendas como Jim Clark, Mario Andretti, Emerson Fittipaldi y Jackie Stewart antes de ser reemplazado en 1983.

Hoy, tras dos décadas de ausencia, Ford regresa a la Fórmula 1 como socio de unidades de potencia del equipo Oracle Red Bull Racing.

1969: Bronco deslumbra en Baja

Las carreras todoterreno también forman parte del legado competitivo de Ford. En 1969, Larry Minor y Rod Hall llevaron un Ford Bronco preparado por Bill Stroppe a la victoria en la Baja 1000, tanto en su clase como en la clasificación general.

Este logro convirtió al Bronco en el primer vehículo 4x4 de producción en conseguir una victoria absoluta en la competencia y ayudó a consolidar la presencia de Ford en las carreras off-road.

Posteriormente, el ganador de la Indy 500, Parnelli Jones, condujo un Bronco modificado de 1970 conocido como “Big Oly” a la victoria en la carrera Mexicana Baja 1000 en 1971 y 1972.

2016: Ford GT gana en su regreso a Le Mans

La victoria original de Ford en Le Mans fue histórica, y su regreso en 2016 también lo fue.

La nueva generación del Ford GT fue equipada con un motor EcoBoost de 3.5 litros capaz de producir más de 600 caballos de fuerza. Cuatro unidades del equipo Ford Chip Ganassi Racing tomaron la salida, con el GT número 68 partiendo desde la pole position.

Ford consiguió la victoria en la clase GTE-Pro, además de un tercer lugar, justo en el 50 aniversario del histórico triplete 1-2-3 logrado por la marca.

2025: Mustang GTD deja su huella en Nürburgring

El logro más reciente es el del Ford Mustang GTD, convirtiéndose en el primer vehículo de un fabricante estadounidense en registrar una vuelta por debajo de los siete minutos en el Nürburgring Nordschleife, uno de los circuitos más desafiantes del mundo.

Con este logro, Ford continúa ampliando un legado competitivo que comenzó hace más de un siglo con la inesperada victoria del “Sweepstakes” y que sigue escribiendo nuevos capítulos en la historia del automovilismo.

Lancia Sibilo: el lado futurista del Stratos

Todos recordamos el Lancia Stratos, aquel que fue el rey de los rallyes en la década de los 70; sin embargo, pocos recuerdan el concepto futurista inspirado en él.

El Lancia Sibilo fue un concepto presentado en el Salón de Turín de 1978. Fue un modelo de la casa Bertone diseñado por Marcello Gandini. Su nombre proviene del sonido de un objeto lanzado a muy alta velocidad por el aire, un nombre muy ad hoc. Se inspiró en los vehículos de la película de ciencia ficción Total Recall y estaba esculpido totalmente a mano.

El diseño geométrico representaba una cuña, algo muy característico de las creaciones de Marcello, como el Lamborghini Bravo y el Alfa Romeo Navajo; pero el Sibilo, a diferencia de estos automóviles, integraba la cabina acristalada con la carrocería para formar un volumen totalmente integrado. No había ventanillas abatibles: los paneles laterales eran de plástico transparente con aberturas circulares a cada lado que se abrían hacia adentro y luego se deslizaban hacia adelante sobre guías.

El chasis del Stratos se alargó 10 cm y algo particular de este concepto fue que las defensas se integraron en la forma general, con solo un pliegue y una fina línea naranja que insinuaban su volumen real.

El interior era minimalista. El volante era de una sola pieza de agarre ergonómico y además contaba con pantallas LCD horizontales integradas en la parte superior del tablero e inclinadas hacia el conductor.

Los mayores cambios se dieron en la estética, ya que en la mecánica prácticamente se dejó igual al Stratos: motor V6 Stratos HF Dino de 2.4 litros y 190 HP.Sólo existió un prototipo y hasta 2011 perteneció a la casa Bertone, pero fue vendido en una subasta por 95,200 euros a la Colección Lopresto.

Alfa Romeo 33 Stradale gana el premio “Design of the Year”

El icónico Alfa Romeo Type 33 de 1967, tuvo su resurgimiento en el 2023 con el Alfa Romeo 33 Stradale, un modelo muy codiciado del que solo se produjeron 33 unidades. A pesar de que ya pasaron 3 años desde su lanzamiento oficial, este año el 33 Stradale ganó el premio "Design of the Year" en la edición 2026 del "Carro do Ano: Troféu Volante de Cristal" en Portugal.

Desde su nacimiento el Stradale ha sido considerado un icono del diseño, la ingeniería y la emoción, legado que se reafirma en el concurso automovilístico más importante de Portugal, destacando en una categoría donde su esencia artesanal, arraigada en la tradición, pero concebida para el futuro lo hace sobresalir sin dificultad.

El 33 Stradale viajó a Portugal para una presentación exclusiva ante el jurado, donde los miembros pudieron admirar cada detalle de esta creación única, desde sus esculturales proporciones hasta la forma ejemplar en que integra forma, función y rendimiento. El modelo también se presentó en una vitrina especial en el Museo de Arte Contemporáneo Armando Martins (MACAM) de Lisboa.

Si quieres conocer la escencia emocional del 33 Stradale, el video UN SUEÑO EN ROJO, una producción nacional de Razão Automóvel, nominada a los Premios Internacionales de Cine de Motor 2025, logró capturar la relevancia de su diseño y te lo dejamos a continuación.

Ford personaliza su Explorer para el Papa León XIV

Ford Explorer Platinum híbrida 2026, el nuevo papamóvil o por lo menos eso descubrió Jennifer Barilovich, después de que le asignaron el proyecto de personalizar el vehículo a un cliente importante. Fue hasta que se levantó la confidencialidad del proyecto cuando la ingeniera líder de integración de sistemas eléctricos descubrió que el cliente también era uno de sus referentes personales: el Papa León XIV.

El CEO de Ford Motor Company, Jim Farley, y su esposa Lia, a finales de febrero le regalaron al pontífice el automóvil. Barilovich y su equipo trabajaron para crear una versión única en su clase de Ford Explorer.

El modelo Ford Explorer, fue ensamblado en la planta de Chicago, que ha operado por más de un siglo en el sur de la ciudad, y guarda una estrecha relación con la historia del papa ya que se crió a poco más de 8 kilómetros de ahí, en el suburbio de Dolton, por lo cual es claramente un pequeño tributo.

El vehículo porta un motor híbrido V6 de 3.3 litros y una transmisión híbrida de 10 velocidades, además de una antena compatible con el sistema de radiodifusión europeo. Las placas personalizadas del vehículo muestran las leyendas “DA POPE” y “LEO XIV”.

Los Farley entregaron personalmente el vehículo durante una audiencia privada en el Vaticano. El pontífice planea utilizar el vehículo para sus recorridos dentro del Vaticano.

“Notó y valoró todos los detalles personalizados”, dijo Farley sobre la reacción del pontífice. “Incluso dimos una breve vuelta, y puedo confirmar que al Santo Padre le gusta conducir un vehículo deportivo.”

El equipo que trabajó en el vehículo escribieron cartas a mano y durante la conversación con Los Farley mostraron fotos del equipo de la planta. En agradecimiento, el Papa bendijo varios rosarios para que fueran entregados al personal de la planta.

“Espero que mi carta le haya transmitido al Papa lo orgullosa que me siento”, dijo Barilovich, ingeniera de sistemas eléctricos. “Este ha sido, hasta ahora, el logro más importante de mi vida profesional.” 

La Reina de La Velocidad Michéle Mouton

Durante gran parte del siglo XX, el automovilismo fue considerado un espacio dominado casi exclusivamente por hombres. Varias cosas contribuyeron a que se concibiera como un deporte masculino, como la exigencia física y el riesgo constante, pero eso no le importó a la francesa Michèle Mouton, a ella nada la detuvo para forjar una trayectoria en el Campeonato Mundial de Rally durante la década de 1980.

Mouton nació el 23 de junio de 1951 en Grasse, al sur de Francia. Desde joven mostró interés por la conducción y por los automóviles. A diferencia de muchos pilotos que comenzaron su carrera desde la infancia en el karting, Mouton llegó al automovilismo competitivo durante la década de 1970, cuando empezó a participar en rallies como copiloto. Esta experiencia le permitió conocer las bases de las competencias.

Con el tiempo decidió asumir el rol de piloto, iniciando una trayectoria que pronto la llevaría a competir en pruebas internacionales. Durante esos primeros años participó en diferentes rallies europeos y condujo diversos automóviles de competición en todo tipo de terrenos desde rutas asfaltadas hasta caminos de tierra.

Fue entonces que Audi Sport la llamó para incorporarse al equipo y competir con el innovador Audi Quattro. A comienzos de la década de 1980, Audi buscaba demostrar el potencial de su sistema de tracción integral dentro del Campeonato Mundial de Rally, en ese momento, la mayoría de los automóviles de la categoría utilizaban tracción trasera, por lo que la introducción del Quattro representó un cambio tecnológico significativo.

El Audi Quattro no sólo era potente, sino que su sistema de tracción en las cuatro ruedas le permitía mantener mayor estabilidad y control en superficies resbaladizas o irregulares, condiciones frecuentes en los rallys. Mouton se convirtió en una de las pilotos encargadas de demostrar las capacidades del nuevo automóvil, enfrentándose a algunos de los mejores competidores del mundo.

En 1981 logró un resultado que pasaría a la historia del automovilismo. Ese año ganó el Rallye Sanremo, convirtiéndose en la primera mujer en obtener la victoria en una prueba del Campeonato Mundial de Rally. El triunfo hizo mucho ruido en la prensa, principalmente porque demostraba que una mujer podía competir y ganar en uno de los campeonatos más exigentes del automovilismo internacional.

Este logro contribuyó a cuestionar los prejuicios existentes dentro del deporte motor. Durante años, muchas mujeres habían enfrentado dificultades para acceder a oportunidades dentro del automovilismo profesional y las que lo lograban eran discriminadas. 

El punto más alto de su carrera llegó durante la temporada de 1982 del Campeonato Mundial de Rally, obtuvo victorias importantes que la colocaron entre las principales aspirantes al campeonato. Entre sus triunfos destacan el Rally de Portugal, el Rally Acrópolis y el Rally de Brasil, resultados que confirmaban tanto su habilidad como el potencial del Audi Quattro.

La temporada se convirtió en una intensa disputa por el campeonato mundial, particularmente frente al piloto alemán Walter Röhrl, uno de los competidores más experimentados del circuito. La definición del campeonato llegó en el Rally Costa de Marfil, una de las pruebas más largas y exigentes del calendario.

Durante esa competencia, Mouton se enteró del fallecimiento de su padre. A pesar de eso, decidió continuar compitiendo, pero  diversos problemas durante la carrera le impidieron sumar los puntos necesarios para obtener el campeonato, por lo que terminó la temporada como subcampeona del mundo. Aun así, este resultado se convirtió en el mejor desempeño logrado por una mujer en la historia del Campeonato Mundial de Rally.

A lo largo de su carrera, Mouton destacó por su determinación y por su capacidad para competir al más alto nivel dentro de un deporte extremadamente demandante. Su estilo de conducción, caracterizado por la velocidad y la agresividad en los tramos le permitió ganarse el respeto de pilotos, equipos y aficionados. Más allá de sus resultados deportivos, su presencia en el campeonato contribuyó a transformar la percepción sobre el papel de las mujeres en el automovilismo.

El legado de Michèle Mouton va más allá de sus victorias o posiciones en el campeonato. Su trayectoria demostró que las mujeres podían competir en igualdad de condiciones dentro del automovilismo profesional y abrió camino para nuevas generaciones interesadas en participar en el deporte motor, su figura se ha convertido en un referente dentro de la historia del rally.

Alejandro De Tomaso: del exilio al imperio del Pantera

Antes de crear la leyenda del superdeportivo Pantera, Alejandro De Tomaso fue piloto y empresario.

Nació el 10 de julio de 1928 en Buenos Aires, Argentina, y creció en una familia acomodada. Era nieto de un emigrante italiano; su papá era empresario y reconocido político, por lo que al pequeño Alejandro no le faltó nada.

Después de la Segunda Guerra Mundial se dedicó a escribir en la sección de economía del periódico El Clarín, pero inesperadamente tuvo que abandonar Argentina en 1955, ya que su militancia con el partido conservador le trajo problemas con el gobierno peronista.

Se mudó a Italia y ahí descubrió su fascinación por los coches. No fue solo un hobby de niño rico; realmente lo convirtió en su profesión. A su llegada logró convertirse en piloto de pruebas de OSCA, una escudería de los hermanos Maserati, y al poco tiempo, en 1959, fundó De Tomaso, una empresa que se especializó en monoplazas. Con su empresa y equipo construyó algunos autos con los cuales participó en distintas categorías como la Fórmula Junior y la Fórmula 2.

Shelby y De Tomaso

Las ambiciones de Alejandro no solo eran especializarse en coches de carreras, sino también en coches de calle. Con esta intención, a mediados de los 60 lanzó el Vallelunga, un deportivo que combinaba lo aprendido en la pista pero adaptado a la calle. Las 50 unidades fabricadas hicieron suficiente ruido para que diseñara, junto a Carroll Shelby, el P70, pensado para ser el sucesor del Cobra; sin embargo, la relación no fue tan cordial y el proyecto quedó en el olvido.

Vallelunga

Luego llegó el Mangusta, con motor Ford de 4.7 litros y 306 hp, que alcanzaba 250 km/h. Diseñado por Giorgetto Giugiaro, es visto como la venganza contra Shelby.

Y entonces entra Ford, que buscaba nuevamente al sucesor del Cobra: un coche que pudiera competir con modelos como el Ferrari Dino, pero más accesible en costos. Fue entonces cuando Lee Iacocca alto ejecutivo de Ford y padre del Mustang presentó a Alejandro De Tomaso ante Henry Ford II. Tras fracasar en sus intentos por adquirir Ferrari y Lancia, Ford II acordó comprar el 80% de las empresas de De Tomaso, obteniendo también los derechos de distribución en Norteamérica a través de la red Lincoln-Mercury.

Mangusta

Así nació uno de los coches más famosos de la marca: el De Tomaso Pantera, que se mantuvo en producción hasta 1993. Comparado con otros deportivos de la época, no era precisamente el más innovador, pero su popularidad y valor radican en que fue uno de los primeros deportivos exóticos relativamente accesibles.

Pantera

Tras el fallido acuerdo con Chrysler en los años 80, Alejandro De Tomaso se vio obligado a vender las marcas que había adquirido -Maserati entre ellas-. En 1993 sufrió un derrame cerebral, se retiró de la vida pública y falleció en 2003 en Módena, a los 75 años. La empresa pasó a su familia, pero entró en liquidación en 2004.

Actualmente, su resurgimiento se dio con el De Tomaso P72, un modelo de edición limitada inspirado en el legado histórico de la marca.

Logan Sargeant es el piloto oficial de Ford Racing para competir en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC).

Logan Sargeant será el encargado de estar detrás del volante de Ford Mustang GT3 inscrito por Proton Competition. El piloto nacido en Florida, rodeado de modelos Ford, para él representa un gran honor y un sueño cumplido.

 “Cuando una marca resuena con tal fuerza en mi identidad, el hecho de consolidar mi trayectoria internacional en la categoría GT con el ‘Equipo de Carreras de Estados Unidos ’ adquiere un significado aún más profundo ”, declaró el piloto.

Este año el WEC abarca cinco regiones: Europa, Norteamérica, Sudamérica, Asia-Pacífico y Medio Oriente. El equipo que comanda Logan se cree preparado para llegar al podio de la categoría LMGT3. Este año tambien marca el regreso de los pilotos Giammarco Levorato y Stefano Gattuso a bordo también de un Ford Mustang GT3 con el número 88

Ford Racing reafirma su compromiso con el automovilismo internacional a través de la evolución del Ford Mustang GT3 y el desarrollo de su programa Hypercar, una apuesta sólida y de largo plazo. Con el respaldo de 125 años de historia en competencia, la marca del óvalo azul busca consolidar su presencia en el campeonato mundial mediante una plataforma técnica optimizada y orientada al máximo rendimiento.

La nueva especificación del Mustang GT3 ha generado una impresión positiva entre los pilotos que ya han tenido oportunidad de probarlo. Durante el Rookie Test en Baréin y en las 8 Horas que cerraron la temporada, destacaron su maniobrabilidad y consistencia, subrayando que el auto cumple con los altos estándares competitivos exigidos en la categoría GT3. La confianza que transmite la plataforma ha sido uno de los aspectos más valorados por el equipo.

Para Sargeant, cuya trayectoria se ha desarrollado principalmente en autos de alta carga aerodinámica, el salto a la categoría GT representa un reto técnico importante. A diferencia de los prototipos o monoplazas, en las carreras GT los errores se pagan con pérdidas significativas de tiempo, lo que exige precisión absoluta en cada maniobra y ejecución para maximizar resultados en pista.

Con la mirada puesta en las 24 Horas de Le Mans, Ford Racing encara una temporada especialmente simbólica al conmemorarse el 60º aniversario del histórico triplete del Ford GT40. El objetivo es claro: luchar por la victoria en una de las competencias más emblemáticas del mundo. Para el equipo y sus pilotos, triunfar allí no solo sería un logro deportivo, sino también una forma de honrar el legado, el presente y el futuro competitivo de la marca.

Renault 18: El sedán que dejó huella en México

Cuando pensamos en los autos emblemáticos de los años setenta y ochenta, pocos tiene una gran historia como el Renault 18. La marca francesa quería ofrecer un automóvil moderno, versátil y competitivo, y tal vez sin imaginarlo, pero con toda la intención, Renault logró trascender fronteras y marcar toda una época con el Renault 18, sobre todo en mercados como el mexicano, donde se convirtió en un símbolo de una industria automotriz en plena transformación.

El Renault 18 fue concebido como el sucesor del Renault 12. Presentado por primera vez en 1978 con el lema “Una exigencia internacional”, este sedán mediano combinaba diseño innovador, confort y mecánicas confiables para convertirse en la apuesta global de Renault.

Este modelo destacó por su diseño de líneas definidas y proporciones compactas, lo que le dio una personalidad moderna frente a los autos de su categoría. Además de sedán de 4 puertas, en 1979 se integró a la gama una versión familiar (también conocida como station wagon o break), ampliando su atractivo entre familias y profesionales por igual.

La historia del Renault 18 en México está ligada a la expansión del mercado de Renault en el país. A finales de la década de 1970, la marca buscaba reforzar su posición en un mercado dominado por automóviles estadounidenses y japoneses, por lo que introdujo el Renault 18.

El modelo llegó al país con un motor 1.6 litros y aproximadamente 79 hp, no gozaba de una gran potencia, pero era adecuada para las necesidades de la época. Uno de los aspectos más recordados del R18 mexicano fue su diseño adaptado: tuvo defensas más grandes, llantas de aleación de 13 pulgadas y un frontal con dobles faros redondos que lo diferenciaban claramente de otras marcas europeas.

Otro punto notable fue que el Renault 18 fue el primer modelo de la marca en ofrecer una transmisión automática en México, algo especialmente significativo en una época en la que la mayoría de los autos de este segmento eran exclusivamente manuales.

Durante sus años en el país, el Renault 18 tuvo una evolución. Hasta 1982 prácticamente no se hicieron cambios, pero a partir de 1983 se introdujeron mejoras en el frontal, adoptando faros rectangulares al estilo norteamericano, y más adelante se incorporaron llantas más grandes y alerón trasero como parte de su evolución estética.

En 1984, Renault lanzó versiones más equipadas, como Custom, TX y GTX, que estaban equipados con un motor 2.0 litros con más potencia, alrededor de 95 hp, mejores interiores y opciones de transmisión de 5 velocidades o automática de 3. Asimismo, el modelo recibió detalles mecánicos y de confort pensados para competir con rivales más avanzados tecnológicamente, reflejando la creciente exigencia del mercado mexicano.

El Renault 18 logró destacar en otros países de Latinoamérica. En Argentina, por ejemplo, fue introducido para competir con modelos emblemáticos del país y representa un capítulo importante de la historia automotriz local por su combinación de confort, equipos y diseño.

Su éxito no fue menor: el R18 fue ensamblado en múltiples países de América Latina y el mundo, incluyendo estaciones de producción en Argentina, Colombia, Venezuela y México, gracias a una red global de Renault que buscaba adaptarse a las demandas regionales.

Pero no todo lo bueno dura para siempre. La historia del Renault 18 en México culminó en 1986, cuando la marca decidió retirarse del mercado nacional debido a condiciones económicas y de mercado desfavorables, cerrando la planta donde se ensamblaba este modelo.

Eso no impidió que el Renault 18 dejara una huella en el mercado mexicano: recordó a muchos conductores los años en que un sedán francés intentaba competir con gigantes de la industria y lo hacía con estilo propio, equilibrio dinámico y versatilidad.

Desde su presentación hasta su despedida en México, el Renault 18 simbolizó la ambición de Renault de consolidar una presencia global. Su diseño, disponible tanto en sedán como en familiar, y la variedad de versiones, lo convirtieron en un producto que reflejaba evolución técnica y adaptación regional.

Aunque con el tiempo fue reemplazado por modelos más modernos, la historia del Renault 18 sigue siendo recordada con cariño por entusiastas y coleccionistas, que ven en este ejemplar no solo un auto funcional, sino un símbolo de una era automotriz con profundo valor cultural.