La evolución de los faros retráctiles y por qué desaparecieron

En el año 2004 presenciamos la desaparición de los faros retráctiles. El Corvette C5 y el Lotus Esprit fueron los últimos vehículos de producción en tener faros retráctiles, después de desaparecer de la industria, ocasionalmente se han utilizado en conceptos o en autos artesanales como el Ares Panther ProgettoUno, pero hubo una época en la que eran un símbolo de innovación y aunque desaparecieron casi por completo dejaron una huella imborrable en la historia del automóvil.

Los faros retráctiles, también conocidos como escamoteables o pop-up headlights, fueron durante décadas uno de los elementos más característicos del diseño automotriz, bastaba con oprimir el interruptor de las luces para que el automóvil pareciera despertar. 

Aunque puede parecer un elemento bastante moderno, realmente su origen se remonta a 1936, cuando el Cord 810 se convirtió en el primer automóvil de producción en incorporar faros ocultos. En lugar de permanecer visibles, permanecieron escondidos dentro de las salpicaderas y se desplegaban manualmente mediante una manivela cuando era necesario utilizarlas. La idea buscaba mejorar la aerodinámica del vehículo, ya que los faros sobresalientes representaban un obstáculo para el flujo del aire, aunque en realidad el beneficio era menor. Lo verdaderamente relevante de los faros escondidos en aquella época era que el automóvil lucía futurista y diferente a todo lo conocido hasta entonces.

Aunque fue algo muy novedoso, fue un invento adelantado a su época. Fue hasta finales de los años 60 cuando comenzaron a popularizarse entre los deportivos europeos, estadounidenses y japoneses. Modelos como el Lamborghini Miura, Ferrari Daytona, Lotus Esprit o el Chevrolet Corvette encontraron en los faros retráctiles una manera de mantener un frontal completamente limpio sin sacrificar la iluminación nocturna.

La razón principal era tanto técnica como estética. Durante aquellos años los fabricantes buscaban reducir la resistencia aerodinámica para mejorar el desempeño y el consumo de combustible. Los faros retráctiles permitían conservar un cofre bajo y estilizado, algo especialmente importante en los deportivos de motor central o con perfiles muy afilados. Era como tener un automóvil con dos personalidades, cuando las luces permanecían apagadas, el automóvil mostraba una silueta limpia y agresiva; al activarlas, el frente adquiere una personalidad completamente distinta, como si el vehículo "abriera los ojos".

Durante las décadas de 1970, 1980 y buena parte de los noventa vivieron su época dorada. Se convirtieron en un auténtico símbolo de los deportivos y gran turismo de la época, apareciendo en vehículos tan emblemáticos como el Mazda RX-7, Honda NSX, Toyota Supra A70, Ferrari F40, Lamborghini Diablo, Porsche 924, 944 y 928, entre muchos otros. 

En el caso de Porsche, los faros retráctiles adquirieron un papel importante dentro de modelos con arquitectura Transaxle. El Porsche 924 inauguró esta característica en la marca y posteriormente sería compartida por los 944, 968 y 928. Aunque cada modelo utilizaba mecanismos diferentes, todos tenían el objetivo de combinar aerodinámica con un diseño limpio y elegante. Con el paso del tiempo, estos sistemas también evolucionaron para ser más ligeros, silenciosos y fiables.

¿Por qué desaparecieron? El éxito de los faros retráctiles comenzó a desvanecerse a finales de los años noventa. El principal motivo fue la evolución de las normas de seguridad para peatones. En caso de atropellar a alguien, un mecanismo sobresaliente y rígido representaba un mayor riesgo de lesiones, por lo que los fabricantes comenzaron a abandonarlos. Además, los avances en iluminación permitieron fabricar faros mucho más compactos utilizando proyectores, lentes de policarbonato y, posteriormente, tecnología LED, eliminando la necesidad de esconderlos para conseguir un diseño aerodinámico.

A lo anterior se sumaban factores como el costo de fabricación y mantenimiento. Los sistemas retráctiles incorporan motores eléctricos, engranajes, bisagras y mecanismos adicionales que incrementan el peso y el precio de las reparaciones.

Hoy, los faros retráctiles son un símbolo de la nostalgia de la edad dorada de los deportivos. Más allá de su utilidad, representaron una época en la que la ingeniería también buscaba sorprender y emocionar, capaces de convertir algo tan simple como encender las luces, en un espectáculo inolvidable.

La vez que Mazda ganó Le Mans con un motor rotativo

Retrocedamos el tiempo un minuto. Era el 23 de junio de 1991. El reloj marcaba las 4 de la tarde en el Circuito de La Sarthe. Entre todas las máquinas que buscaban la victoria sobresalía un Mazda 787B naranja, pilotado por Johnny Herbert. Tras 24 horas de una intensa competencia, por la radio le comunicaban que él y el equipo MazdaSpeed habían ganado.

Ese día, Mazda se convirtió en el primer fabricante japonés en conquistar las 24 Horas de Le Mans y, hasta la fecha, en el único en conseguirlo con un motor rotativo.

Esa victoria es recordada 35 años después, pero profundicemos un poco más ¿por qué fue un hecho histórico?

Ese día nadie apostaba ni un yen a que Mazda ganaría -según omentaristas de la época-, pero no fue algo que se dio por arte de magia; vino tras años de trabajo y desarrollo de tecnología. El equipo MazdaSpeed se fundó en 1967 como un equipo independiente, pero su primera participación en Le Mans ocurrió hasta 1974. Casi ininterrumpidamente regresaban año tras año, perfeccionando el motor y el chasis. El momento decisivo fue cuando se enteraron de que, por normativa, el motor rotativo iba a ser prohibido para 1992.

El motor de cuatro rotores había hecho su debut apenas en 1988. Aunque era un buen motor, no era suficiente para obtener la victoria, por lo que se actualizó a 700 CV al año siguiente y, para 1991, el motor gozaba de una buena potencia y eficiencia de combustible. Esto significaba para Mazda una última oportunidad de demostrar la eficiencia de su motor. Afortunadamente, Takayoshi Ohashi, director del equipo, logró persuadir a la FISA para que el Mazda 787B corriera con su configuración estándar.

El 787B con el número 55 era de chasis ligeramente más largo y ancho que el Mazda CX-30, con embrague y frenos de carbono, además de una decoración inspirada en la marca de ropa japonesa Renown.

Piloteado por los corredores de F1 Johnny Herbert, Volker Weidler y Bertrand Gachot, el equipo pasó gran parte de la carrera con buen ritmo y sin incidentes. La jornada parecía que iba a terminar con Mercedes en primer lugar y Mazda en segundo, pero nada estaba escrito, y el equipo de Mercedes sufrió una falla que lo hizo abandonar la competencia. En el último tramo de la competencia, la victoria de Mazda estaba asegurada.

Como dato curioso, en esa ocasión Johnny Herbert no pudo subir al podio. Sufrió deshidratación y agotamiento extremo, por lo que recibió atención médica inmediatamente después de bajarse del coche. Es una de las pocas ocasiones en que un ganador absoluto de Le Mans no estuvo presente en la ceremonia de premiación.

Este momento del automovilismo es recordado como uno de los más destacados de Mazda, y es como dijo Herbert en su momento "MazdaSpeed era un equipo muy pequeño comparado con la potencia de la competencia, como Mercedes-Benz y Jaguar", pero gracias al gran equipo que habían formado en años anteriores y a la experiencia en pista, Mazda pudo coronarse.

Ahora, 35 años después, el legendario Mazda 787B volverá a rodar en el Circuito de La Sarthe como parte del Le Mans Classic 2026, que se celebraró del 2 al 5 de julio del 2026. El emblemático prototipo participará en una exhibición especial, pilotado por el expiloto Yojiro Terada y Pierre Fillon, presidente del Automóvil Club del Oeste (ACO), en un homenaje que busca celebrar uno de los capítulos más importantes en la historia de Mazda y del automovilismo de resistencia.

El regreso del 787B forma parte de la conmemoración por el 35.º aniversario de la victoria obtenida en 1991. La marca también destacó que esta exhibición permitirá a los aficionados volver a escuchar el característico sonido del motor R26B de cuatro rotores, al tiempo que celebra el legado del motor rotativo, cuyo desarrollo continúa y que en 2027 cumplirá 60 años desde su debut en el Mazda Cosmo Sport.

Verstappen roza la gloria en unas caóticas 24 Horas de Nürburgring

Una vez más, el Infierno Verde hizo de las suyas al arrebatarle la victoria a Max Verstappen y, aunque todo el mundo habla de ello, no fue lo único que mantuvo nuestra atención durante la jornada. Tuvimos participación mexicana, un Lamborghini en segundo lugar y hasta la curiosa inscripción de un Dacia Logan; ahí es donde te das cuenta de que en Nürburgring todo puede pasar.

La competencia dio inicio a las 3:00 de la tarde (hora de Alemania) ante más de 350 mil espectadores, convirtiéndose en una de las ediciones más exitosas en ventas, algo que probablemente se debió a la presencia de Max Verstappen. Su participación tenía a todos los aficionados al borde del asiento. El Mercedes-AMG Team Verstappen Racing GT, compuesto por Verstappen, Jules Gounon y Daniel Juncadella, lideró gran parte de la carrera.

El neerlandés, durante sus primeras tres horas al volante, logró construir una ventaja de 23 segundos tras un stint en el que consiguió superar a Aston Martin y BMW. Sin embargo, esa clara ventaja se esfumaría a tan solo tres horas del final.

Alrededor de las 3:30 de la mañana, Verstappen cedió el coche a su compañero Daniel Juncadella. En ese momento mantenían una ventaja de 10 segundos y la victoria parecía prácticamente asegurada. Sin embargo, poco después el auto regresó a boxes debido a vibraciones anormales. El diagnóstico confirmó daños en la transmisión, lo que obligó al equipo a realizar una reparación prolongada.

Mientras el equipo de Verstappen enfrentaba problemas, el camino quedó libre para el AMG #80 de Maro Engel, Maxime Martin, Fabian Schiller y Luca Stolz. Lamborghini, que también había luchado constantemente en los primeros puestos y había partido desde la pole position, escaló hasta la segunda posición.

El tercer lugar fue para el Aston Martin #34 de Mattia Drudi, Felipe Fernández Laser, Krognes y Nick Thiim.

La edición número 54 de las 24 Horas de Nürburgring nos dejó la primera participación de Max Verstappen, quien, aunque no pudo concretar la victoria, demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores pilotos de la actualidad. Seguramente volverá para intentar domar al Infierno Verde el próximo año.

Este año también hubo otro tipo de sorpresas. El Dacia Logan #300 se convirtió en toda una atracción. Inscrito por el equipo Ollis Garage Racing y conducido por Oliver Kriese, Christian Geilfus y Robert Neumann, el pequeño sedán equipado con un motor de Mégane RS de 280 caballos logró llegar a la meta a pesar de sufrir problemas en la suspensión delantera, chocar y perder una llanta. El auto, que parecía diminuto entre todos los demás competidores, demostró que en Nürburgring cualquiera puede desafiar al Infierno Verde.

Además, esta edición contó con participación mexicana gracias a Juan Carlos Carmona, quien compitió en la categoría GT3 a bordo del BMW Z4 GT3 del equipo W.I.S Racing Team, así como Xavier Lamadrid y Luis Ramírez en su Porsche Cayman S con el número 418.

Porsche se despide de Bugatti y Rimac: el fin de una era

Después de años de colaboración en uno de los proyectos más interesantes de la industria automotriz, Porsche ha decidido vender por completo su participación en Bugatti-Rimac y en Rimac Group, marcando un cambio importante en el panorama de los hypercars.

La marca alemana poseía el 45% de Bugatti-Rimac, además de un 20.6% en el propio Rimac Group. Ahora, ambas participaciones pasarán a un consorcio liderado por la firma estadounidense HOF Capital, junto con otros inversionistas internacionales.

Este movimiento no llega por sorpresa. En el último año, Porsche ha enfrentado una fuerte caída en sus beneficios operativos, además de una disminución en sus ventas globales, lo que ha llevado a la compañía a replantear su estrategia y enfocarse solo en su marca.

Con esta venta, el croata fundador de la marca, Mate Rimac, queda en una posición clave, ya que Rimac Group asumirá el control operativo de Bugatti-Rimac. Esto le da un papel aún más protagónico en el futuro de una de las marcas más icónicas del automovilismo.

Aunque no se han revelado las cifras oficiales de la transacción, anteriormente se estimaba que el valor total de Bugatti-Rimac rondaba los 1.1 mil millones de dólares, lo que da una idea de la magnitud del acuerdo.

Más allá de los números, esta decisión también marca el cierre de un capítulo histórico: la salida definitiva del grupo Volkswagen del universo Bugatti, después de décadas de relación con la legendaria marca francesa.

Ahora, el futuro de Bugatti queda en manos de Rimac y de nuevos inversionistas, abriendo una nueva etapa donde la electrificación y la innovación tecnológica podrían redefinir lo que entendemos por un hypercar.

Nota: Al parecer VAG se está desaciendo de TODOS los costosos caprichos de Ferdinand Piëch - nieto del Dr. Porsche- y quien fuera uno de los alemanes más poderosos del mundo industrial y sin la menor duda el rey de la industria automotriz alemana, bajo su mandato llegaron a Grupo VW marcas como Lamborghini, Bentley, Ducati.

Piëch tuvo el sueño de revivir Bugatti y lo logró creando un auto exclusivo, de bajas series, pensado para millonarios que deseaban tener en sus cocheras un vehículo capaz de superar los 400 km/h -lo más seguro es que JAMÁS se atreverían a hacerlo-.

¿Durará Bugatti sin el soporte técnico y el brazo industrial de VW detrás? ¡Ya lo veremos!

Ferdinand Piëch falleció en 2019.

Ford personaliza su Explorer para el Papa León XIV

Ford Explorer Platinum híbrida 2026, el nuevo papamóvil o por lo menos eso descubrió Jennifer Barilovich, después de que le asignaron el proyecto de personalizar el vehículo a un cliente importante. Fue hasta que se levantó la confidencialidad del proyecto cuando la ingeniera líder de integración de sistemas eléctricos descubrió que el cliente también era uno de sus referentes personales: el Papa León XIV.

El CEO de Ford Motor Company, Jim Farley, y su esposa Lia, a finales de febrero le regalaron al pontífice el automóvil. Barilovich y su equipo trabajaron para crear una versión única en su clase de Ford Explorer.

El modelo Ford Explorer, fue ensamblado en la planta de Chicago, que ha operado por más de un siglo en el sur de la ciudad, y guarda una estrecha relación con la historia del papa ya que se crió a poco más de 8 kilómetros de ahí, en el suburbio de Dolton, por lo cual es claramente un pequeño tributo.

El vehículo porta un motor híbrido V6 de 3.3 litros y una transmisión híbrida de 10 velocidades, además de una antena compatible con el sistema de radiodifusión europeo. Las placas personalizadas del vehículo muestran las leyendas “DA POPE” y “LEO XIV”.

Los Farley entregaron personalmente el vehículo durante una audiencia privada en el Vaticano. El pontífice planea utilizar el vehículo para sus recorridos dentro del Vaticano.

“Notó y valoró todos los detalles personalizados”, dijo Farley sobre la reacción del pontífice. “Incluso dimos una breve vuelta, y puedo confirmar que al Santo Padre le gusta conducir un vehículo deportivo.”

El equipo que trabajó en el vehículo escribieron cartas a mano y durante la conversación con Los Farley mostraron fotos del equipo de la planta. En agradecimiento, el Papa bendijo varios rosarios para que fueran entregados al personal de la planta.

“Espero que mi carta le haya transmitido al Papa lo orgullosa que me siento”, dijo Barilovich, ingeniera de sistemas eléctricos. “Este ha sido, hasta ahora, el logro más importante de mi vida profesional.” 

Franck Müller presenta la Edición Especial Rally Maya México 2026

La marca de relojes suizos reveló sus nuevas piezas Edición Especial Rally Maya México 2026, unos relojes creados para celebrar la doceava edición del emblemático rally de autos clásicos.

La serie se denominada Rally Maya México 12 destaca por su estética contemporánea, concebida como una pieza de colección conmemorativa de la doceava edición del Museo Rodante, mejor conocido como Rally Maya México.

El reloj presenta una caja Vanguard Slim de acero satinado, de líneas curvas y laterales robustos que refuerzan una sensación de solidez y presencia deportiva. La carátula en verde profundo inspirada en el jade de la cultura maya, trabajada con un patrón guilloché geométrico inspirado en la rejilla Bentley, no es un color unidimensional.

El logotipo oficial del Rally se integra en la parte interna como sello distintivo, y el nombre de la competencia al centro del reloj, como símbolo de la conexión entre el tiempo y la ingeniería automotriz presente en el evento.

Serán 60 piezas exclusivas para el mercado mexicano: 25 relojes en caja de acero de 41 mm, 25 en caja de oro rosa de 41 mm y 10 modelos para mujer en caja de acero de 35 mm. Parte de las ventas recaudadas se destinarán a causas sociales.

Como patrocinador principal del Rally Maya México, Franck Müller ofrecerá la cena de inauguración, la exhibición de autos clásicos y la premiación del “Best of Show” en Palenque, Chiapas. Ahí la marca encabezará el encuentro para galardonar a los vehículos más distinguidos mediante trofeos elaborados a partir de piezas automotrices, celebrando la unión entre relojería, arte y tradición mecánica.

Toyota EX-7, el primer intento de la marca de un superdeportivo

Hoy en día los superdeportivos los encontramos a la vuelta de la esquina, pero había una época en la cual eran rarezas y para las marcas era toda una proeza diseñar y producir un hypercar. El fenómeno y furor de los hypercars realmente empezó en el 2005 con el Bugatti Veyron, aunque en la década de los 60 el Miura de Lamborghini sentó las bases para los superdeportivos; después del Miura existieron proyectos que buscaban replicar su éxito .

Toyota entró a la carrera espacial de los hypercar en la década de los 70 con el Toyota EX-7 y su historia comienza así…

En el 66, la FIA incluyó el famoso Grupo 7, una categoría que permitía a los constructores ser más arriesgados y construir máquinas más rápidas. Esta categoría fue adoptada por muchas carreras como el Gran Premio de Japón, antes de que se convirtiera en parte del calendario de Fórmula 1.

En 1967 Toyota lo apostó todo por entrar al Grupo 7. La marca nipona se asoció con Yamaha para crear el Toyota 7, o como lo llamaban en código, el 415S. Al poco tiempo el Toyota 7 se convirtió en turbo, pero desafortunadamente lo sacaron de las pistas en 1970 debido a que Minoru Kawai falleció en un accidente en una prueba en Suzuka.

A pesar del trágico accidente que no solo terminó con la vida del joven piloto, sino con el retiro de Toyota del Gran Premio de Japón, uno de los chasis se utilizaría para la creación del prototipo del hypercar EX-7.

El chasis fue modificado para que pudiera circular por la calle, sin embargo, mantuvo la suspensión independiente, los amortiguadores ajustables en altura, una transmisión manual Aisin SR-55 de 5 velocidades reforzada con un embrague de triple disco de alta resistencia y el sistema de frenos de cuatro discos.

Para mantener la potencia que lo caracterizaba, utilizaron el mismo V8 de 5.0 litros a 90 grados con inyección electrónica de combustible denso que impulsaba el coche de carreras, pero redujeron el poder, de 800 a 450 hp, que para esos tiempos eran bastantes.

En cuanto a la carrocería, la hicieron completamente nueva. El diseño era muy futurista y aerodinámico, con una estructura baja que hasta el momento no se había visto en Toyota. Mantenía un ángulo pronunciado, con un parabrisas amplio, techo de vidrio y un trasero ancho en forma de cuña, pero sin duda lo que más llamaba la atención del prototipo era la forma de sus puertas, pues se abrían junto con el techo verticalmente hacia la parte trasera. Y, como un plus, contaba con un sistema que, al presionar un botón, los asientos se elevaban para que fuera más fácil subir al automóvil.

El Toyota EX-7 hizo su aparición por primera vez en el Salón del Automóvil de Tokio en 1970. Era obvio que el EX-7 iba a causar un gran impacto; tal fue su éxito que muchos estaban dispuestos a pagar lo que fuera por tener uno. Desafortunadamente, en el plan de Toyota no contemplaba lanzarlo a producción.

El prototipo de 1970 fue el único que se fabricó, se vio solo un par de veces durante el año y después desapareció. No se sabe qué fue de él, los rumores dicen que se desmanteló, pero otros aseguran que aún está en manos de Toyota.

El Toyota EX-7 queda como un recuerdo de lo que pudo haber sido el primer superdeportivo japonés de producción.

Años más tarde, en 1990, Honda ocuparía el vacío que dejó el prototipo de Toyota, aventurándose con el NSX, modelo que se convirtió en el primer superdeportivo de producción en masa de Japón.

50 años del Volkswagen Golf GTI

Este año el Volkswagen Golf GTI cumple 50 años de salir al mercado. Nacido en 1976, como la versión deportiva del Golf, el GTI contaba con 110 caballos de fuerza y nadie imaginaba que se convertiría en el deportivo compacto más exitoso del mundo, con su marco rojo de la parrilla, extensiones negras de los pasos de rueda y pomo de la palanca de cambios en forma de pelota de golf, se vendieron diez veces más de lo planeado.

¿Cuál era la razón de su éxito? No era solamente un deportivo, sino también un auto práctico para el día a día y claro, muy económico, su precio fue de $13,850 marcos alemanes en Alemania -unos $6,000 dólares-. La primera generación lograba una velocidad máxima de 182 km/h con un sprint de 0 a 100 km/h en sólo 9,0 segundos.

Obviamente debido al éxito, en 1984 existió una segunda generación. Este modelo siguió el mismo patrón de diseño pero con un motor de 107 Hp, claramente menos potente que su predecesor, problema que remediaron dos años después, con la instalación de  un nuevo motor de 16 válvulas que generaba 129 Hp.

En 1991 Volkswagen nos entregó una tercera generación más suavizada en sus líneas de diseño y en 1998 la tercera generación con un diseño renovado y más veloz con un motor de 180 Hp que permitió alcanzar una velocidad de 228 km/h. La quinta generación en 2003, llegó más equipada con transmisión automática de doble embrague y motor de 200 Hp turbocargado y de extraordinario rendimiento, su diseño dejó atrás aquella primera generación y lo más llamativo fueron los rines de diseño Denver y la parrilla negra del radiador en forma de V.

GTI 1998

En el 2009 nació la sexta generación con un motor que alcanzaba la velocidad máxima de 240 km/h y un nuevo sistema de escape con tubo de escape de cada lado. En el 2013 la séptima generación contó con tres versiones: básica con motor de 220 Hp, Golf GTI Performance de 230 Hp y Golf GTI Clubsport con motor de 290 Hp. La octava generación en 2020, fue el modelo con mayor tecnología y con 245 Hp aumentado en 2024 a 265 Hp.

A lo largo de los años el GTI se ha perfeccionado continuamente y este año del aniversario no es la excepción, el Golf GTI EDITION 50 será el más potente hasta la fecha, con 325 caballos de fuerza y ya está disponible para pedidos en algunos mercados europeos. Además la filosofía GTI se traslada a otras series como el Polo GTI con 226 Hp.

GTI 2013

La celebración trae consigo un par de eventos nacionales e internacionales. Las celebraciones comienzan del 28 de enero al 1 de febrero en París, en Rétromobile. El salón de coches clásicos del Puerto de Versalles celebrará su 50 aniversario en 2026, al igual que el Golf GTI. Casi a la par en la ciudad de Bremen, el primer salón alemán de vehículos clásicos: el Bremen Classic Motorshow, el Golf GTI será el protagonista del 30 de enero al 2 de febrero.

Por cierto ¿Sabías que? El diseñador en jefe, Herbert Schäfer, era fanatico del deporte del golf, así que se le ocurrió poner una pelota de golf en el pomo de la palanca de cambios.

Hot Wheels lanza su Auto Edición Limitada inspirado en el taxi de la CDMX

El icono urbano de Ciudad de México tendrá su propio Hot Wheels. Este lanzamiento especial celebra la identidad de la ciudad a través de un diseño inspirado en los clásicos taxis capitalinos.

El modelo elegido fue el Nissan Sentra SE-R de 1991 - que en México fue conocido como GSR 2000-. El auto de colores blanco y rosa integra detalles exclusivos como el sello “HWMX 25” en la puerta, el logotipo de Hot Wheels en la parte trasera y un número de artículo oficial.

Será una edición limitada a 3,500 piezas, lo que incrementa su exclusividad.

En pocas palabras la edición limitada del Tsuru Taxi de Hot Wheels NADA tiene que ver con el Taxi real, que SIEMPRE fue -por reglamento- un Nissan Tsuru de cuatro puertas.

Los Porsche 718 EV ya no serán solamente eléctricos.

Parecería que la euforia por los eléctricos se está acabando, por lo menos eso demuestra el cambio que Porsche hará con la nueva generación del 718 EV. Porsche adaptará su plataforma 718 Boxster y Cayman de próxima generación para aceptar motores de gasolina.

Este cambio se produce a partir de la baja venta de sus eléctricos. Pero esta no es la única medida que la marca alemana va a tomar al respecto; su realineamiento estratégico consiste también en el retiro de varios planes de vehículos eléctricos, incluido el Macan, que se alista para una renovación del motor de combustión interna.

Además, rumores apuntan a que están trabajando para volver, mediante la ingeniería inversa de la plataforma PPE Sport exclusiva para vehículos eléctricos, el dúo de gasolina, para acomodar un motor montado en el medio.

Los nuevos Porsche 718 basados en la arquitectura PPE Sport apuntan a convertirse en la evolución directa de los actuales RS y GT4 RS, posicionándose por encima de los deportivos eléctricos que llegarán en 2026.

Los ingenieros de Porsche son claros: para que un 718 de combustión interna de nueva generación tenga sentido, debe igualar el desempeño dinámico de su contraparte eléctrica. Esto lo pone frente a un gran desafío, sobre todo por la ventaja estructural que ofrece la arquitectura eléctrica, con un centro de gravedad extremadamente bajo gracias a la integración de la batería en el piso del vehículo.

El problema radica en que la plataforma PPE Sport fue concebida alrededor de la batería, que actúa como un elemento estructural clave junto con el piso plano. Retirarla comprometería seriamente la rigidez del conjunto. Las dificultades de diseño son aún un reto para los ingenieros; ellos necesitan desarrollar una sección trasera completamente nueva, ya que la arquitectura nunca fue diseñada para un motor de gasolina.

¿Qué motores se van a incluir en las nuevas generaciones? Aún no se sabe con certeza, pero se piensa que el motor bóxer de seis cilindros y 4.0 litros, introducido en el 718 en 2020, es el indicado.