En 2008 BMW llevó el auto del futuro a otro nivel con su concepto GINA Light Visionary Model, un automóvil que decidió que el problema no era cómo diseñar la carrocería del futuro, sino preguntarse si realmente necesitábamos una carrocería como las que conocíamos.
A primera vista, el GINA parece un roadster salido de una película de ciencia ficción. Lo que definitivamente no cuadraba era su carrocería nada convencional. En lugar de cofre, puertas, salpicaderas y demás paneles rígidos, BMW colocó una estructura metálica cubierta por una especie de piel textil flexible.
El nombre GINA viene de Geometry and Functions In “N” Adaptions, un principio desarrollado por BMW Group Design para explorar nuevas posibilidades de diseño y funcionalidad. La intención no era crear simplemente otro prototipo espectacular para un salón del automóvil, sino utilizarlo como un objeto de investigación, una forma de cuestionar cómo debía ser el automóvil y qué tanta libertad podía tener un diseñador para cambiarlo.
La estructura del automóvil estaba formada por una cantidad mínima de elementos metálicos, cubiertos por un tejido especial resistente al agua, a las temperaturas extremas y a la expansión constante. Debajo de esa superficie había una estructura de metal reforzada en determinados puntos con fibra de carbono, capaz de modificar algunas de sus formas mediante controles electro hidráulicos y eléctricos.
Los faros permanecían ocultos debajo de la tela cuando no eran necesarios. Al encenderlos, la estructura situada debajo movía la cubierta y la abría a ambos lados de la característica parrilla de BMW, revelando los grupos ópticos.
Pero no era el único truco, la parte trasera también podía modificar su forma. El spoiler podía elevarse automáticamente cuando el automóvil alcanzaba determinada velocidad para generar mayor carga sobre el eje trasero. Los laterales, por su parte, podían cambiar su configuración para modificar el flujo de aire y mejorar la aerodinámica.
Cuando el automóvil necesita mayor entrada de aire, la estructura metálica situada debajo de la tela se mueve y modifica la tensión de la superficie. La tela permanece estirada, pero aparecen nuevas líneas y formas en la carrocería.
El GINA no tenía una carrocería que simplemente estaba ahí, sino que reaccionaba dependiendo las necesidades de conducción.
Probablemente una de las partes más curiosas estaba en la zona del motor. En lugar de levantar un cofre convencional, la cubierta textil se abría desde el centro y se desplazaba hacia ambos lados, dejando acceso a los puntos de servicio del motor.
Las puertas tampoco se comportan como las de un automóvil convencional, se abrían hacia afuera y hacia arriba. Al hacerlo, la tela formaba pliegues perfectamente definidos; cuando las puertas vuelven a cerrarse, la superficie recupera su tensión y los pliegues desaparecen.
La tecnología del concepto GINA no estaba pensada solamente para hacer al automóvil más espectacular, también buscaba crear una relación diferente entre el conductor y el coche.
Chris Bangle, entonces responsable del diseño de BMW, explicaba que este tipo de flexibilidad podía llegar a los automóviles de producción en el futuro, permitiendo incluso que cada propietario configurara su vehículo de acuerdo con sus propias necesidades. Pero el GINA no estaba pensado para convertirse directamente en un modelo de producción.
El GINA nunca necesitó llegar a una agencia para cumplir su propósito. Su función era provocar preguntas, experimentar con materiales, explorar nuevas formas de fabricación y demostrar que el diseño automotriz podía ser mucho más flexible de lo que se había imaginado.
Nuevo BMW Serie 3: la Neue Klasse llega al sedán deportivo
Después de más de cinco décadas de historia, el BMW Serie 3 entra en una nueva etapa. La nueva generación adopta el lenguaje de diseño y buena parte de la tecnología de la Neue Klasse, pero mantiene una característica que ha acompañado al modelo desde sus inicios y es la posibilidad de elegir entre diferentes formas de propulsión.
La gran novedad es el BMW i3, el primer Serie 3 totalmente eléctrico desarrollado sobre la plataforma Neue Klasse. Junto a él habrá versiones con motores de gasolina y tecnología mild-hybrid de 48 voltios, además del M350 xDrive, que se convierte en la versión más potente de la nueva gama con motor de combustión.
La estrategia de BMW es no apostar por una sola tecnología, el nuevo Serie 3 ofrece diferentes alternativas dependiendo de las necesidades de cada conductor. Las versiones eléctricas comenzarán a comercializarse próximamente en Europa y su llegada a Latinoamérica está prevista para principios de 2027.
La historia del Serie 3 en Latinoamérica comenzó incluso antes del lanzamiento de la primera generación E21. Algunas unidades fueron ensambladas mediante kits CKD en Uruguay y, durante los años noventa, la producción del modelo llegó a México, cerca de Toluca.
Ahí se fabricaron unidades de las generaciones E36 y E46 hasta 2003. Más tarde, la séptima generación comenzó a producirse en la planta de BMW Group en San Luis Potosí, desde donde se exporta a más de 90 mercados.
Ahora México volverá a formar parte de la historia del modelo. Más adelante, San Luis Potosí también producirá el nuevo BMW i3, incorporando a nuestro país a la red industrial de la Neue Klasse.
Más tecnología, misma vocación deportiva
Visualmente, el nuevo Serie 3 toma los elementos de la Neue Klasse y los adapta a las proporciones de un sedán deportivo. La carrocería conserva una silueta reconocible, pero ahora incorpora una mayor distancia entre ejes, voladizos cortos, pasos de rueda más marcados y manijas enrasadas con la carrocería.
Al frente aparecen nuevamente los dos riñones y los faros dobles de BMW, aunque reinterpretados mediante una nueva firma luminosa. En los modelos M Performance, las luces amarillas inspiradas en los autos de carreras ayudan a distinguirlos.
El interior resalta por la era digital. El protagonista es el BMW Panoramic iDrive, que combina el BMW Panoramic Vision, el Head-Up Display 3D y una pantalla central de 17.9 pulgadas. A esto se suma BMW Operating System X, una plataforma diseñada para mantener actualizado el automóvil mediante nuevas funciones y servicios digitales.
Incluso el asistente personal incorpora inteligencia artificial mediante tecnología Amazon Alexa+, buscando que la interacción por voz sea más natural.
El BMW i3 50 xDrive utiliza la sexta generación de BMW eDrive, arquitectura eléctrica de 800 voltios y una batería de 108.7 kWh. Sus dos motores eléctricos entregan 469 hp y 645 Nm, suficientes para llevarlo de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos. Su autonomía máxima alcanza los 912 kilómetros bajo el ciclo WLTP y puede recuperar hasta 423 kilómetros de autonomía en diez minutos utilizando carga rápida de hasta 400 kW, siempre que la infraestructura lo permita.
Y para quienes todavía quieren un seis cilindros, BMW tiene una respuesta bastante contundente: el M350 xDrive.Su motor de gasolina de seis cilindros en línea y 3.0 litros, acompañado por tecnología mild-hybrid de 48 voltios, desarrolla 443 hp y permite acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4.1 segundos. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h.
Además, el M350 xDrive incorpora una función llamada Drift Moment, capaz de enviar la potencia exclusivamente al eje trasero para facilitar derrapes controlados en condiciones adecuadas. Una función que, hasta hace no mucho, parecía reservada a modelos mucho más radicales de BMW M.
El nuevo Serie 3 representa así una especie de punto de encuentro entre dos épocas de BMW. Por un lado, conserva el seis cilindros, la tracción integral y esa búsqueda de sensaciones que ha definido al modelo durante décadas. Por otro, introduce al Serie 3 de lleno en la era eléctrica, digital y conectada de la Neue Klasse.
Después de 50 años, el Serie 3 cambia prácticamente todo lo necesario para mantenerse vigente, pero no parece dispuesto a cambiar el placer de conducir, característica que lo convirtió en uno de los nombres más reconocibles de BMW.
Paul Bracq: el francés que redefinió el diseño alemán
Paul Bracq fue un personaje del automovilismo que no solo era un diseñador, sino un escultor de obras de arte. Él mismo decía: “Yo soy un artesano” y, como tal, sus coches ayudaron a forjar la identidad de marcas como BMW, Mercedes-Benz y Peugeot.
Nació en Burdeos, Francia, en 1933 y desde muy pequeño, como suele suceder, mostraba interés por los automóviles. Tenía fascinación por reproducir o crear sus propios diseños tallados en bloques de madera, práctica que años más tarde lo llevaría a formarse en las artes.
Asistió a la École Boulle de París, una prestigiosa escuela de artes y artes aplicadas. Fue un alumno destacado: en 1953 ganó el primer premio de escultura en madera de la institución y, durante su formación, aprendió a controlar las formas tridimensionales, algo que le ayudaría cuando entró de lleno en el diseño automotriz.
Su primera incursión en el mundo automotriz fue en la Asociación de Carroceros de París, realizando dibujos a escala natural. Pero pronto, ese mismo año, llamó la atención de Philippe Charbonneaux, gracias a un diseño que publicó en L'Automobile. Empezó a trabajar con él como ayudante, participando en proyectos como una limusina presidencial Citroën y maquetas de un Pegaso, cuando aún no cumplía 22 años.
A mitad de la década del 50 Bracq es enviado a Alemania Occidental para cumplir su servicio militar en la Fuerza Aérea francesa. Durante su estadía, se encargó de los Mercedes-Benz utilizados por el Estado Mayor. En una de sus visitas a la fábrica de Mercedes consiguió mostrar algunos de sus bocetos, que terminaron llegando hasta Karl Wilfert, responsable de ingeniería de carrocería.
Su talento le abrió las puertas de Mercedes. El 1 de marzo de 1957, Bracq comenzó a trabajar en Daimler-Benz, en Sindelfingen, dentro del área de diseño avanzado. Cobraba 500 marcos al mes y tenía jornadas muy extenuantes, trabajo del que se sintió muy orgulloso, ya que, según él, fue “el primer francés contratado en Mercedes después de la guerra”.
En sus inicios participó en proyectos experimentales como el K-55, un automóvil compacto capaz de transportar cómodamente a cuatro personas. Incluso se estudiaron soluciones como puertas corredizas y componentes que pudieran adaptarse para diferentes configuraciones.
La oportunidad de trabajar en proyectos grandes llegó con los W111 Coupé y Cabriolet, modelos que formaron parte de la transición de Mercedes al abandonar progresivamente las enormes aletas traseras de los "Fintail" y adoptar una apariencia mucho más limpia.
En 1963 llega su obra más famosa, el 230 SL (W113), con el famoso techo Pagoda. Bracq no inventó desde cero el techo: la forma cóncava procedía de una patente de seguridad del ingeniero austriaco Béla Barényi de 1956.
Para Bracq, desde el punto de vista aerodinámico, el techo no era perfecto, pero visualmente logró convertirse en uno de los detalles más reconocibles de Mercedes-Benz. El automóvil se presentó en el Salón de Ginebra de 1963.
Dos años después del Pagoda aparece el W108, uno de los diseños que Bracq consideraba especialmente bien logrados. Con el W108, la filosofía de Bracq se hizo más clara: la visibilidad también forma parte del diseño y de la seguridad.
En este modelo redujo la línea de cintura y aumentó la superficie acristalada para que el conductor tuviera una mejor visión del entorno. Para él, el cristal no era simplemente un elemento estético.
Ese mismo año también participó en el concepto SLX, un deportivo con motor central, en el que exploró lo que podría ser el automóvil deportivo del futuro.
Ya casi para finalizar la década, la marca presentó en 1968 el Mercedes W114/W115, conocido como Strich-Acht. El modelo, que Bracq empezó a diseñar en 1962, rápidamente se convirtió en el Mercedes más vendido hasta ese momento.
Un año antes de la presentación del vehículo, Bracq abandona Mercedes con el deseo de avanzar en nuevas direcciones. Según declaraciones posteriores, consideraba que quería llevar el diseño más rápido de lo que Mercedes estaba dispuesto a hacerlo.
Y aquí comienza una etapa bastante menos conocida: de estar en la industria automotriz pasó al transporte ferroviario de alta velocidad. Bracq regresó a Francia tras su salida de Mercedes-Benz y trabajó durante aproximadamente cinco años para Brissonneau & Lotz, empresa que posteriormente pasaría a formar parte de Alstom.
Pero nunca abandonó completamente los coches. Durante esta etapa continuó desarrollando prototipos y propuestas automotrices, entre ellas trabajos relacionados con el BMW 1600ti y el Simca 1100.
En 1970, tras su trabajo en el diseño del BMW 1600ti, regresa a Alemania para convertirse en director adjunto de Diseño de BMW, y comienza la segunda gran transformación de su carrera, justo cuando BMW atravesaba una etapa de reinvención.
Bracq recibió una libertad creativa considerable. Su trabajo contribuyó a modernizar el lenguaje visual que BMW había heredado de la Neue Klasse y de Giovanni Michelotti.
El BMW Turbo Concept fue uno de sus diseños más arriesgados. El Turbo era futurista, pero seguía los principios de proporciones equilibradas, funcionalidad, buena visibilidad y una forma que no necesitaba adornos excesivos para llamar la atención.
El concepto fue elegido Concept Car of the Year y posteriormente su diseño influiría en el trabajo de Giorgetto Giugiaro para el BMW M1.
Tras un destacado trabajo en BMW, en 1974 vuelve definitivamente a Francia y comienza una nueva etapa en Peugeot. Allí trabaja principalmente en diseño interior y participa en modelos como el Peugeot 305, Peugeot 505, Peugeot 205, Peugeot 405, Peugeot 106, Peugeot 406 y Peugeot 206.
Después de una larga y fructífera carrera en Peugeot, en 1996 se jubiló, pero no se alejó del diseño automotriz y continuó con otras de sus grandes pasiones: la pintura y la escultura.
Terminó dirigiendo un taller de restauración de clásicos en Burdeos, especialmente dedicado a los Mercedes que tanto habían marcado su carrera. También continuó pintando y esculpiendo automóviles.
Actualmente tiene 92 años y la FIVA (Federación Internacional de Vehículos Antiguos) lo reconoció en 2024 por su gran trayectoria y sus aportes a la industria.
La Historia de BMW
¿Cómo pasó una compañía de fabricar motores de aviones a fabricar coches de lujo? Esta es la historia de BMW, una empresa con más de cien años de existencia.
Los orígenes de BMW se remontan a la Primera Guerra Mundial, con dos personajes clave: Karl Rapp y Gustav Otto. La empresa Rapp Motorenwerke GmbH, fundada en 1913 por Rapp, fabricaba motores para aviones, mientras que Flugmaschinenfabrik Gustav Otto, fundada por Gustav Otto, construía aviones completos. Aquí es donde comienza la complejidad del origen de BMW.
La primera transformación llegó durante la Primera Guerra Mundial, cuando la empresa de Gustav Otto, en 1916, atravesaba problemas económicos. Por decisión del gobierno alemán se llevó a cabo una reorganización y la compañía se fusionó con otros activos para convertirse en Bayerische Flugzeug-Werke AG (BFW). Mientras tanto, en 1917 Karl Rapp abandonó su empresa y los nuevos directivos decidieron darle una imagen más moderna, cambiando su nombre a Bayerische Motoren Werke (BMW).
Está bien, pero… ¿qué tienen que ver ambas empresas? Pues bien, en 1922 Bayerische Motoren Werke vendió su fábrica a Bayerische Flugzeug-Werke AG (BFW). Tras la operación, ambas compañías se integraron y adoptaron definitivamente el nombre de BMW.
Al término de la Primera Guerra Mundial, a Alemania se le prohibió fabricar aviones y motores para aeronaves, por lo que ambas empresas tuvieron dificultades para sobrevivir hasta su fusión en 1922. Para salir a flote, BMW encontró una nueva oportunidad en las motocicletas. El ingeniero Max Friz presentó a la compañía un innovador motor bóxer que dio como resultado que, al año siguiente, en 1923, naciera la primera motocicleta de la marca: la BMW R 32.
En 1928, tras el gran éxito obtenido con la comercialización de las motocicletas, BMW adquirió la fábrica de automóviles Eisenach y obtuvo la licencia para fabricar el Dixie 3/15, un coche británico basado en el Austin Seven. Al año siguiente vio la luz el primer automóvil de BMW, inspirado en el Dixie: el BMW 3/15 PS DA2.
BMW no tardó en inscribir su primer vehículo en competencias deportivas. Destaca su participación en el Alpine Rally, donde obtuvo su primera victoria. Max Buchner, Albert Kandt y Wilhelm Wagner recorrieron más de 2,650 kilómetros a una velocidad superior a los 41 km/h, sin recibir una sola penalización. Algunos medios especializados describieron la hazaña como algo extraordinario.
BMW 3/15 PS DA2
En la década de los treinta, la intención de BMW era enfocarse aún más en el lujo, pero sin perder la deportividad. En 1936 lanzó al mercado su icónico BMW 328, un coche ligero y deportivo que cosechó victorias en Nürburgring, Le Mans y la Mille Miglia. Sin embargo, a pesar del éxito de sus vehículos, el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a BMW a concentrarse nuevamente en la fabricación de motores para aviones.
Cuando terminó la guerra, los Aliados ocuparon sus plantas, ya que la compañía fue catalogada como fabricante de armamento. No fue sino hasta 1948 cuando BMW pudo reiniciar su producción con la motocicleta R24. Este modelo, basado en un diseño de posguerra, resultó ser un éxito comercial, alcanzando alrededor de nueve mil unidades vendidas y ayudando a la empresa a sobrellevar la crisis.
Llegó la década de los cincuenta y, con ella, el primer automóvil de BMW tras una larga recesión: el BMW 501, un auto de líneas elegantes disponible en versiones sedán, descapotable y coupé. Sin embargo, tuvo pocas ventas entre la sociedad alemana, que aún sufría las consecuencias de la guerra.
Su sucesor fue el BMW 502, que incorporó un motor V8, el primero en el mundo con bloque y cabezas de aleación ligera. Aunque su desempeño era muy superior al de su antecesor, tampoco logró convertirse en un éxito comercial. Sin embargo, el BMW 503, un coupé y convertible diseñado por Albrecht Graf Goertz, logró posicionarse entre los modelos más vendidos, incluso en Estados Unidos, donde la marca todavía tenía poca presencia.
BMW 503
Hasta ese momento, BMW no había apostado por vehículos destinados a las masas. Su objetivo era vender automóviles de lujo a clientes con alto poder adquisitivo, una fórmula que repitió con el BMW 507, del que únicamente se fabricaron 234 unidades. Para entonces, la compañía comprendió que necesitaba un automóvil más accesible.
Antes de despedirse de los años cincuenta, BMW lanzó dos modelos de precio asequible. El primero fue el Isetta, un curioso coche burbuja que, aunque parecía una buena idea, no logró conquistar al público alemán, que buscaba un automóvil más convencional. El segundo fue el BMW 700, un pequeño coche impulsado por un motor derivado de una motocicleta, que terminó convirtiéndose en un éxito comercial. Ambos modelos ayudaron a BMW a salir de la quiebra.
BMWIsetta
La recuperación de BMW llegó de la mano de Herbert Quandt y su familia. Bajo su dirección nació la Neue Klasse (Nueva Clase), una serie de vehículos que terminó de salvar a la empresa de la bancarrota. Entre los modelos más recordados se encuentran el BMW 1500, diseñado por Wilhelm Hofmeister y equipado con un motor de cuatro cilindros desarrollado por Alexander von Falkenhausen; el BMW 1600, evolución del 1500 que posteriormente daría origen a la icónica Serie 02; y el BMW 2000, un sedán de cuatro puertas con motor de dos litros.
Los años setenta fueron testigos del nacimiento de las Series de BMW, que sustituyeron a la Neue Klasse. El primero fue el BMW Serie 5, presentado durante los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Ese mismo año también nació BMW Motorsport, con el objetivo de fortalecer la presencia de la marca en el automovilismo.
BMW 1500
En 1975 llegó el BMW Serie 3, que se convertiría en el modelo premium por excelencia de la marca. Fue el primer automóvil de su segmento en ofrecer un motor de seis cilindros en línea y sentó las bases para un éxito que continúa hasta nuestros días, siendo el primer modelo de BMW en superar el millón de unidades vendidas.
En 1977 fue el turno del BMW Serie 7, un sedán cuya tecnología era muy avanzada para su época. Incorporó el primer velocímetro electrónico de la marca y fue muy bien recibido por el público. Poco antes de terminar la década, BMW sorprendió con el BMW M1, diseñado por Giorgetto Giugiaro y equipado con un motor de seis cilindros en línea, 24 válvulas, doble árbol de levas en cabeza y una potencia de 277 CV.
En la década de los ochenta, BMW redefinió y fortaleció la producción de sus automóviles mediante el programa BMW Technik, que permitió a diseñadores, ingenieros y mecánicos aportar nuevas ideas para perfeccionar la tecnología y el desempeño de sus vehículos. Bajo este concepto nació el BMW Z1, un roadster aerodinámico con un innovador sistema de suspensión trasera.
También fue la época en la que BMW se convirtió en proveedor de motores para la Fórmula 1. Entre 1982 y 1987, junto al equipo Brabham, revolucionó la categoría con motores turboalimentados y consiguió el Campeonato Mundial de Pilotos en 1983.
Durante la década de los noventa, BMW vivió una de las mayores expansiones de su historia. En 1994 inauguró su planta de Spartanburg, en Estados Unidos, que comenzó fabricando el deportivo BMW Z3 y que, con el tiempo, se convertiría en una de las fábricas más importantes de la compañía.
BMW Z1
Ese mismo año, la familia BMW creció con la adquisición del Grupo Rover, integrado por marcas como Rover, MG, Land Rover y Mini.
BMW reforzó su presencia en el segmento del lujo al obtener, en 1998, los derechos de la marca Rolls-Royce para automóviles. Sin embargo, no sería hasta 2003 cuando el Rolls-Royce Phantom, el primer modelo desarrollado bajo la administración de BMW, llegaría a las concesionarias.
La innovación continuó en 1999 con el lanzamiento del BMW X5, un modelo que dio origen al concepto de Sports Activity Vehicle (SAV). Su enorme éxito abrió el camino para toda la familia de SUVs "X", hoy una de las gamas más importantes de la marca.
BMW X5
Con MINI en sus manos, en 2001 comenzó la producción del nuevo MINI. Tres años después apareció el BMW Serie 1, un compacto que destacó por conservar la tradicional tracción trasera cuando la mayoría de sus competidores ya utilizaban tracción delantera.
La familia X siguió creciendo con la llegada de los X3, la segunda generación del X5, el X6 y el X1, consolidando a BMW como uno de los referentes del segmento de los SUV premium.
Paralelamente, la división BMW M presentó modelos icónicos como el M3 CSL y el M5 E60, este último equipado con un espectacular motor V10 inspirado en la experiencia adquirida por BMW en la Fórmula 1 durante su etapa como proveedor del equipo Williams.
M3 CSL
Tras separarse de Williams, en 2006 BMW adquirió la escudería Sauber. Su mayor logro como equipo constructor llegó en el Gran Premio de Canadá de 2008, donde el piloto polaco Robert Kubica consiguió la única victoria de la escudería. Un año después, BMW abandonó la categoría debido a una reestructuración empresarial.
Actualmente, la gama de BMW es más amplia que nunca. Incluye sedanes, coupés, familiares, convertibles, SUVs de la familia X, deportivos M y vehículos totalmente eléctricos de la línea i. La compañía ha refinado constantemente el diseño y el desempeño de sus automóviles, mientras que la división BMW M continúa desarrollando modelos de alto rendimiento, incluyendo versiones híbridas de competición y el primer deportivo eléctrico de la división, demostrando que el desempeño sigue siendo parte esencial del ADN de la marca.
Hoy, el Grupo BMW está conformado por tres marcas principales: BMW, enfocada en vehículos premium y deportivos; MINI, especializada en automóviles compactos con un creciente enfoque eléctrico; y Rolls-Royce, dedicada al segmento del ultralujo.
Actualmente, BMW se encuentra inmersa en la transición hacia la movilidad del futuro, combinando la electrificación, la digitalización y tecnologías alternativas, sin renunciar a la experiencia de conducción que la ha caracterizado durante más de un siglo.
BMW M Concept Neue Klasse: el futuro eléctrico de BMW M
El BMW M Concept Neue Klasse representa una visión del futuro de los vehículos de alto desempeño de la división BMW M. Este prototipo no solo anticipa el diseño de los próximos modelos deportivos eléctricos de la marca, sino que también muestra una nueva filosofía en la que la tecnología, la eficiencia y las prestaciones se integran bajo un mismo concepto: la forma sigue a la función.
Su diseño exterior retoma elementos históricos de BMW, como el característico frontal tipo “shark nose” o nariz de tiburón, reinterpretado para la era eléctrica. Las superficies limpias, las proporciones musculosas y diversos elementos aerodinámicos inspirados en la competición, como el splitter delantero, el difusor trasero y las salidas de aire funcionales, buscan mejorar el rendimiento sin recurrir a adornos innecesarios. BMW define este lenguaje de diseño como una expresión visual directa de la precisión, el dinamismo y el control que han caracterizado a la división M durante décadas.
En el interior, el conductor ocupa el centro de la experiencia. El habitáculo presenta una disposición minimalista, con una pantalla digital de nueva generación, controles reducidos al mínimo indispensable y materiales de alta calidad. Destacan los asientos tipo bucket desarrollados específicamente para una conducción de alto desempeño, así como el uso de fibras naturales integradas en diversos componentes, reflejando el interés de BMW por combinar deportividad y sostenibilidad.
Desde el punto de vista tecnológico, el BMW M Concept Neue Klasse incorpora la plataforma eléctrica de sexta generación de la marca. Su sistema BMW M eDrive utiliza cuatro motores eléctricos, uno para cada rueda, gestionados por un sistema central denominado “Heart of Joy”, capaz de controlar de forma individual la entrega de potencia y el sistema de frenado. Esta arquitectura busca ofrecer niveles de precisión y respuesta imposibles de alcanzar mediante sistemas mecánicos tradicionales, manteniendo el carácter deportivo que distingue a los modelos M. Además, emplea una arquitectura de 800 voltios que permite una mayor eficiencia energética y tiempos de carga más rápidos.
Aunque se trata de un vehículo conceptual y no está previsto para producción directa, BMW ha confirmado que muchas de sus soluciones de diseño y tecnología llegarán a los futuros modelos M basados en la plataforma Neue Klasse. De esta manera, el Concept Neue Klasse funciona como una declaración de principios: demostrar que la electrificación no implica renunciar a las emociones al volante, sino reinterpretarlas para una nueva generación de automóviles de alto rendimiento.
Así como el BMW M3 E30 definió una nueva era para los sedanes deportivos en la década de 1980, este prototipo busca establecer las bases de una nueva generación de vehículos de altas prestaciones impulsados por electricidad. Su propuesta demuestra que la identidad de BMW M no depende de una tecnología específica de propulsión, sino de una combinación de innovación, precisión dinámica y pasión por la conducción.
Concept Car BMW Alpina Vision 2026
Durante el Concorso d’Eleganza Villa d’Este 2026, BMW presentó el nuevo BMW ALPINA Vision, un concept car que adelanta la dirección de diseño y lujo que tendrá la marca en esta nueva etapa dentro de BMW Group.
El modelo fue desarrollado como una reinterpretación moderna de la esencia de Alpina, una firma históricamente reconocida por combinar altas prestaciones con confort y refinamiento. Adrian van Hooydonk, jefe de diseño de BMW Group, explicó que el objetivo fue mantener el ADN clásico de la marca mientras se proyecta hacia el futuro.
Visualmente, el BMW ALPINA Vision apuesta por una silueta larga y elegante. El auto mide más de cinco metros de largo y presenta una carrocería tipo coupé con proporciones bajas y anchas que refuerzan su carácter de gran turismo. En el frente destaca una reinterpretación moderna de la clásica “nariz de tiburón” de BMW, acompañada por una parrilla iluminada con diseño tridimensional.
Uno de los elementos más importantes del diseño es la llamada “speed line”, una línea visual inclinada seis grados que atraviesa el vehículo desde el frente hasta la parte trasera para generar una sensación constante de movimiento. BMW también retomó varios detalles históricos de Alpina, como las tradicionales franjas decorativas integradas bajo la pintura y los emblemáticos rines de 20 radios, presentes en la marca desde 1971.
El concept conserva además el clásico escape cuádruple elíptico de Alpina y un motor V8 que, según BMW, fue configurado para mantener el sonido característico de la marca: discreto a bajas revoluciones, pero más agresivo al exigir desempeño.
En el interior, BMW describe la cabina como un espacio inspirado en la arquitectura y el diseño artesanal. Destacan los acabados en cuero de grano completo proveniente de productores de la región alpina, detalles metálicos inspirados en la relojería y controles de cristal dedicados a la experiencia de manejo.
Uno de los detalles más llamativos del interior es un compartimento en la consola central que alberga una botella de cristal y copas BMW ALPINA iluminadas, las cuales emergen automáticamente mediante un mecanismo eléctrico. Cada copa cuenta con 20 líneas grabadas como referencia al diseño tradicional de los rines Alpina.
La tecnología también juega un papel importante en el proyecto. El BMW Panoramic iDrive y la pantalla para el pasajero fueron adaptados específicamente para Alpina utilizando los tonos azul y verde característicos de la marca. Además, el paisaje mostrado en las pantallas reproduce la vista de los Alpes desde Buchloe, Alemania, ciudad donde nació Alpina en 1965 gracias a Burkard Bovensiepen.
BMW señaló que este concept representa el inicio de una nueva etapa para Alpina como marca enfocada en el lujo de alta gama dentro de BMW Group. El primer modelo de producción inspirado en esta nueva visión llegará el próximo año y estará basado en el BMW Serie 7.
Tras 27 años, BMW logra doblete en el WEC
El pasado sábado 9 de mayo, más de cien mil aficionados se dieron cita en el circuito de Spa-Francorchamps para presenciar sus míticas 6 Horas. Lo que tal vez nadie esperaba que sucediera en la Montaña Rusa de las Ardenas era el impresionante doblete de BMW.
Tras salir desde la décima posición, el equipo BMW M Team WRT apostó por una estrategia un poco arriesgada, paró en boxes al final de la primera hora, reabasteciendo menos combustible al BMW M Hybrid V8 número 20 para llevar a René Rast al liderato.
La etapa final fue una auténtica persecución para Robin Frijns con el auto número 20, quien ya había logrado sacar una importante ventaja al equipo. Mientras tanto, Kevin Magnussen, al volante del auto número 15, realizaba una excelente defensa frente a Ferrari y Toyota.
La estrategia y el trabajo de ambos equipos, conformados por René Rast, Robin Frijns y Sheldon van der Linde con el auto número 20, así como Kevin Magnussen, Raffaele Marciello y Dries Vanthoor con el auto número 15, le dieron un triunfo histórico a BMW, que no conseguía un resultado así en carreras de resistencia desde hace 27 años, cuando obtuvo la victoria con el BMW V12 LMR.
Tras este doblete, Robin Frijns y René Rast lideran la tabla del campeonato. Tal vez este sea el año de BMW.
El BMW M Hybrid V8 ha recibido varias actualizaciones desde 2023 y, para esta temporada, regresó con importantes mejoras.
Motor y sistema híbrido
Utiliza un motor V8 biturbo híbrido llamado P66/3.
El motor deriva del utilizado en el BMW M4 DTM.
Cuenta con apoyo de un sistema eléctrico híbrido.
Especificaciones técnicas
Cilindrada: 3,999 cc
Configuración: V8 a 90°
Potencia aproximada: 640 hp
Torque: 650 Nm
Revoluciones máximas: 8,200 rpm
Inyección directa de alta presión a 350 bar
Sistema de lubricación por cárter seco
Construcción
Chasis desarrollado por Dallara
Monocasco de fibra de carbono
Caja secuencial de 7 velocidades
Diseño y aerodinámica Para 2026 recibió una actualización aerodinámica con:
Nuevo splitter frontal
Parrilla más pequeña
Mejor refrigeración y flujo de aire
Además, incorpora iluminación “BMW Iconic Glow” y faros con detalles amarillos inspirados en los autos GT de BMW Motorsport.
La siguiente parada será las 24 Horas de Le Mans.
BMW confirma el regreso del Serie 3 Touring
La marca alemana presentó oficialmente el nuevo BMW i3 Sedán, el segundo modelo de la familia Neue Klasse, confirmando así una nueva etapa en diseño, tecnología y eficiencia.
Durante la presentación, el CEO de BMW, Oliver Zipse, reveló que la compañía planea lanzar alrededor de 40 nuevos modelos a nivel global antes de 2027, en un ambicioso plan que redefinirá por completo su portafolio.
Pero, la gran sorpresa ni siquiera fue la presentación del BMW i3, la atención la acaparó el anuncio del desarrollo de una nueva generación del BMW Serie 3 Touring, una variante familiar que ha sido parte esencial del ADN del Serie 3.
BMW i3
Aunque no se dieron detalles técnicos, una imagen mostró la silueta del modelo con rasgos característicos de la Neue Klasse, incluyendo un frontal moderno y una carrocería más amplia con una distintiva línea de techo alargada.
El modelo fue mencionado como “Serie 3 Touring” y no como “i3 Touring”, lo que deja abierta la posibilidad de que cuente con motorizaciones tanto eléctricas como de combustión. De hecho, BMW también planea lanzar una versión actualizada del Serie 3 con motor tradicional hacia 2027, posiblemente adoptando el nuevo lenguaje de diseño.
¿Te acuerdas cuando los coches venían con un teléfono integrado?
Hoy en día hemos normalizado el uso del Bluetooth en los automóviles; eso incluye controles en el volante y la posibilidad de contestar llamadas mientras seguimos manejando. Pero hubo un tiempo en el que hablar por teléfono desde un automóvil no era algo común y realmente era un lujo. Además, el sistema para hacerlo funcionar podía pesar hasta 36 kilos. Y, por supuesto, no podías llevarlo contigo.
Fue durante los años 80 cuando inició la revolución del celular que, con el avance del tiempo y nuevos descubrimientos tecnológicos, se volvió más práctico de transportar. Sin embargo, a la par, en el automóvil el teléfono integrado seguía siendo un objeto voluminoso, pesado y fijo.
Un teléfono integrado en un coche de lujo no era un simple gadget: era un símbolo de estatus. Tampoco cualquier marca incorporaba un teléfono; solo las más lujosas, como Mercedes-Benz, BMW, Jaguar o Cadillac, podían hacerlo parte del habitáculo y, claro, su uso estaba destinado principalmente a temas laborales.
¿Cómo funcionaban? El sistema era completamente una red analógicasatelital y su instalación y uso eran sumamente costosos, por lo que resulta lógico que no fuera para cualquiera y se vinculara con la figura de empresarios y ejecutivos de alto nivel. La claridad de la llamada no siempre era perfecta y los costos podían ser altísimos, pero lo importante era estar conectado y a la vanguardia.
El BMW Serie 7 (E32) de 1987 es un buen ejemplo de la tecnología de la época. Lanzado como una competencia directa a los Mercedes Clase S, el E32 estaba pensado como un sedán ejecutivo para hombres de negocios.
Promocionado como un auto de lujo para empresarios autosuficientes que no requerían de un chofer, BMW decidió equipar al Serie 7 con los dos sistemas de comunicación más utilizados en la época: teléfono con conexión satelital y el fax.
El teléfono estaba en la consola central inferior, junto al freno de mano, y el fax iba integrado en la guantera pendular, que funcionaba mediante un mecanismo oscilante que permitía acercar o alejar el compartimento de las piernas del pasajero delantero.
¿Te tocó ver algún teléfono en algún coche o tuviste uno?
Los Art Car de BMW celebran su 50 aniversario con una Gira Mundial
¿Qué pasa cuando el arte y el automóvil hacen una simbiosis? Pues nacen las esculturas rodantes de la colección BMW.
Éstas increíbles piezas de arte tendrán una gira mundial que inició en marzo y terminará en septiembre de 2025, aunque se planea que durante 2026 se incluyan más sedes.
La historia de la colección de 20 automóviles de BMW Art Car comenzó en 1975. Hervé Poulain, un subastador y piloto de carreras, tenía interés en inscribir un BMW intervenido por un artista a las 24 Horas de Le Mans. La idea le agradó a Rochen Neerpasch de BMW Motorsport y el 14 de julio el escultor estadounidense Alexander Calder uso un BMW 3.0 CSL como lienzo y el resultado fue espectacular.
Alexander Calder / BMW 3.0 CSL / 1975
El automóvil captó las miradas de todos, ya que era muy colorido y vistoso, el 3.0 CSL no tuvo un buen desempeño en la prueba de resistencia, y salió a las siete horas. El auto gustó tanto al público que BMW decidió que debía continuar.
Robert Rauschenberg / BMW 635 CSi / 1986
Después del auto de Calder siguieron figuras muy relevantes en el arte contemporáneo estadounidense como Frank Stella, Roy Lichtenstein y Andy Warhol. Todos los automóviles participaron en Las 24 Horas de Le Mans y tuvieron como piloto a Hervé Poulain.
BMW abrió sus horizontes y artistas como Ernst Fuchs, Robert Rauschenberg, Michael Jagamara Nelson, Ken Done y David Hockney que imprimieron su estilo y concepto en modelos como el BMW 850 CSi y el BMW M3 Grupo A. Las diferentes nacionalidades le dieron al proyecto una gama de diversidad cultural única.
La colección fue creciendo pero lamentablemente ya no se competía con esas piezas en la mitica carrera celebrada en el "Pais de Loire".
César Manrique / BMW 730i / 1990
A partir del nuevo milenio, Jeff Koons, John Baldessari, Cao Fei y Julie Mehretu se encargaron de seguir aportando dinamismo al proyecto. En estos primeros 50 años, artistas de todo el mundo se han comprometido a establecer un diálogo crítico y entusiasta con el automóvil.
Esta es la lista de los 20 vehículos que pertenecen a la colección BMW Art Cars:
Alexander Calder BMW 3.0 CSL 1975
Frank Stella BMW 3.0 CSL 1976
Roy Lichtenstein BMW 320 Grupo 5 1977
Andy Warhol BMW M1 Grupo 4 1979
Ernst Fuchs BMW 635 CSi 1982
Robert Rauschenberg BMW 635 CSi 1986
Michael Jagamara Nelson BMW M3 Grupo A 1989
Ken Done BMW M3 Grupo A 1989
Matazo Kayama BMW 535i 1990
César Manrique BMW 730i 1990
A.R. Penck BMW Z1 1991
Esther Mahlangu BMW 525i 1991
Sandro Chia BMW M3 GTR 1992
David Hockney BMW 850 CSi 1995
Jenny Holzer BMW V12 LMR 1999
Olafur Eliasson BMW H2R 2007
Jeff Koons BMW M3 GT2 2010
Cao Fei BMW M6 GT3 2016
John Baldessari BMW M6 GTLM 2016
Julie Mehretu BMW M Hybrid V8 2024
En la nueva década, todos los BMW de carreras si compitieron en las 24 Horas de Le Mnas.
Ilka Horstmeier, miembro del Consejo Directivo responsable de Recursos Humanos y Bienes Raíces de BMW Group, señaló: "La Colección de BMW Art Cars celebra 50 años de libertad artística y diseño visionario. Los 20 vehículos se han convertido en iconos internacionales, contando historias de la sociedad, la tecnología y el rendimiento". La Colección BMW Art Cars demuestra el compromiso que el Grupo BMW tiene con la cultura, su desarrollo y difusión.
A.R. Penck / BMW Z1 / 1991
La celebración de los 50 años traerá consigo una gira mundial que inicia en Europa y Asia. Del 20 al 22 de marzo, los BMW Art Cars creados por Roy Lichtenstein, Andy Warhol, Robert Rauschenberg, David Hockney y Jeff Koons se exhibirán en Viena, en el Museo de Artes Aplicadas y la Feria de Arte Spark.
Andy Warhol / BMW M1 / 1979
El BMW Art Car número 20, desarrollado por Julie Mehretu, trae más proyectos detrás. La artista organizará talleres para jóvenes cineastas y artistas de medios a través de cinco países africanos en 2025. El producto final, tanto de los talleres como del Art Car, se presentarán en 2026 en una exposición en el Zeitz MOCAA en Ciudad del Cabo.
Este es el calendario de la gira mundial:
Hasta el 16 de abril de 2025: Wits Art Museum, Johannesburgo, Sudáfrica. BMW Art Car #12 Esther Mahlangu
20-24 de marzo de 2025: Spark Art Fair y MAK Museum, Viena, Austria. BMW Art Cars #3 Roy Lichtenstein, #4 Andy Warhol, #6 Robert Rauschenberg, #14 David Hockney, #16 Jeff Koons
28-30 de marzo de 2025: Art Basel en Hong Kong. BMW Art Car #20 Julie Mehretu
23 de abril-2 de mayo de 2025: Salón del Automóvil de Shanghái, China. BMW Art Car #20 Julie Mehretu
18-20 de abril de 2025: Art Dubai, Emiratos Árabes Unidos. BMW Art Car # por determinar
Mayo de 2025: 50 años de BMW, Zúrich, Suiza. BMW Art Cars #5 Ernst Fuchs, #8 Ken Done, #11 A. R. Penck, #14 David Hockney, #15 Jenny Holzer
9-11 de mayo de 2025: Taipei Dangdai, Taiwán. BMW Art Car # por determinar
14 de mayo-1 de junio de 2025: Bratislava, Eslovaquia. BMW Art Cars #2 Frank Stella, #7 Michael Jagamara Nelson, #9 Matazo Kayama
15-18 de mayo de 2025: Market Art Fair, Estocolmo, Suecia. BMW Art Cars #1 Alexander Calder, #3 Roy Lichtenstein, #4 Andy Warhol, #17 Jeff Koons
23-25 de mayo de 2025: Concorso d'Eleganza Villa d'Este, Lago de Como, Italia. BMW Art Car #13 Sandro Chia
16 de junio de 2025-1 de enero de 2026: Museo BMW, Múnich. BMW Art Cars #7 Michael Jagamara Nelson, #8 Ken Done, #13 Sandro Chia
16 de junio de 2025-31 de agosto de 2025: BMW Welt, Múnich. BMW Art Cars #15 Jenny Holzer, #20 Julie Mehretu
27-29 de junio de 2025: The Aurora, Båstad, Suecia. BMW Art Cars #1 Alexander Calder, #3 Roy Lichtenstein, #4 Andy Warhol, #17 Jeff Koons
3 de julio-31 de agosto de 2025: Museo Louwman, La Haya, Países Bajos. BMW Art Cars #1 Alexander Calder, #2 Frank Stella, #3 Roy Lichtenstein, #4 Andy Warhol, #10 César Manrique, #11 A.R. Penck, #12 Esther Mahlangu, #14 David Hockney
24-28 de septiembre de 2025: Contemporary Istanbul, Turquía. BMW Art Cars #1 Alexander Calder, #20 Julie Mehretu.
El calendario de la gira mundial de Art Cars sigue evolucionando y continuará durante la mayor parte de 2026. Se planean más paradas y sedes, incluyendo Australia, Bélgica (Bruselas, Zoute), China (Macao), Alemania (Berlín, Múnich, Düsseldorf), Kazajistán, América Latina, Marruecos (Marrakech), Sudáfrica, España, Suiza (Basilea) y Estados Unidos.
Jeff Koons / BMW M3 GT2 / 2010
En las Tiendas de Estilo de Vida BMW, estará disponible el 20.º Art Car de Julie Mehretu, así como una editorial que presenta la tercera edición del catálogo "BMW Art Cars".