Toyota 2000GT, el primer superdeportivo japonés

Tras el Gran Premio de Japón de 1963 (una competencia nacional e internacional que reunía diferentes categorías de automóviles y se disputaba en circuitos japoneses), el resultado fue agridulce para Toyota. Su desempeño no había sido el esperado y temían que sus sedanes familiares y utilitarios fueran sus únicos modelos insignia.

Tras estos acontecimientos, en 1964 Toyota decidió experimentar y desarrollar un vehículo deportivo en colaboración con Yamaha Motor Co., bajo la dirección de Shoichi Saito. El prototipo llevó por nombre "280A". Jiro Kono fue responsable del pequeño equipo de ingenieros encargado del desarrollo técnico del vehículo. Junto con Satoru Nozaki (diseño), Hidetaka Takagi (motor) y Shinichi Yamazaki (chasis), sentó las bases de lo que se convertiría en el primer superdeportivo japonés.

Aunque Yamaha era conocida principalmente como fabricante de motocicletas, la compañía buscaba diversificar sus actividades. Antes de colaborar con Toyota, había trabajado junto con Nissan en el desarrollo de un prototipo de deportivo, el A550X, sin embargo, el proyecto fue cancelado. A pesar de ello, Yamaha conservó la experiencia y el interés por incursionar en la industria automotriz. Por su parte, Toyota ya tenía la intención de desarrollar un gran turismo que demostrara al mundo que Japón era capaz de fabricar un deportivo de clase internacional. La colaboración entre ambas empresas reunió la visión de Toyota con la experiencia técnica de Yamaha, que aportó conocimientos en ingeniería de precisión, el desarrollo de motores de alto rendimiento y la fabricación artesanal del vehículo, aspectos fundamentales para hacer realidad el Toyota 2000GT.

El primer prototipo fue presentado en agosto de 1965. Rápidamente el proyecto tomó forma y un segundo modelo fue revelado durante el Salón del Automóvil de Tokio, en octubre de ese mismo año, un momento muy importante si tomamos en cuenta que solo había pasado un año desde el inicio del proyecto.

Con el objetivo de lanzarlo al mercado, Toyota mejoró el rendimiento y desempeño del vehículo. Incluso realizó pruebas de velocidad durante tres días en el circuito de Yatabe, Japón, en octubre de 1966, obteniendo tres récords mundiales y trece récords internacionales en la categoría E, de 1500 a 2000 cc. El lanzamiento oficial del Toyota 2000GT vio la luz en mayo de 1967.

Uno de los aspectos que distinguieron al 2000GT fue su diseño centrado en el conductor. En cuanto a la mecánica, el superdeportivo estaba propulsado por un motor de seis cilindros en línea, de 2.0 litros y 150 CV (112 kW), que le permitía alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h. Este desempeño le aseguró numerosos éxitos en competencias nacionales e internacionales, como las 24 Horas de Fuji de 1967.

El Toyota también destacaba por su diseño interior y exterior. Sus líneas eran elegantes y alargadas, con faros retráctiles que mejoraban la aerodinámica y un habitáculo compacto orientado al conductor, lo que le otorgaba proporciones equilibradas y una presencia deportiva.

En 1969 se introdujo una variante equipada con el motor 2M-B de 2.3 litros SOHC (un solo árbol de levas en cabeza), que entregaba 140 hp. Aunque tenía menos potencia, ofrecía un poco más de torque y era una alternativa más económica. Solo se fabricaron nueve ejemplares.

El Toyota 2000GT permaneció en producción únicamente durante tres años (1967-1970), periodo en el que se comercializó en Estados Unidos con un precio aproximado de 7,000 dólares de la época. Además, alcanzó mayor reconocimiento internacional al aparecer en la película de James Bond Sólo se vive dos veces (1967) e incluso el mismo Carroll Shelby tres unidades del Toyota 2000GT para competir en la categoría SCCA C- Production (Sports Car Club of America) durante la temporada de 1968

Únicamente se fabricaron 337 unidades, pero el Toyota 2000GT hizo historia al convertirse en el vehículo que dio la bienvenida a Japón al mundo de los superdeportivos. Actualmente, el Museo Toyota conserva cinco ejemplares.

Autos que fueron un desastre: Ford Pinto

A lo largo de la historia hemos visto casos de éxito en el mundo automotriz, pero también hay otros que terminan no siendo lo que se esperaba. Entre todas las anécdotas, hoy te vamos a contar la del Ford Pinto, un auto que se incendiaba con el más mínimo choque.

A finales de los 60, con la creciente y acelerada industria automotriz, surgió una competencia por sacar autos compactos: coches accesibles y con buen desempeño. La carrera de los compactos la iban ganando el continente asiático y el europeo. Pero, obvio, Estados Unidos no se iba a rendir sin dar batalla.

Ford, en conjunto con Lee Iacocca, entró a la lucha con su propio modelo compacto: el Ford Pinto. Bajo presión de los ejecutivos, el modelo salió apenas 25 meses después de iniciar su desarrollo. Un tiempo bastante corto, considerando que, a veces, podían tardar hasta 43 meses en sacar un coche a las calles.

El Ford Pinto salió en 1971. Con un peso de 907 kilos y un costo de 2 mil dólares, se volvió un éxito de ventas. Pero aunque en teoría sonaba bastante bien, en la práctica todo salió mal. Los tiempos tan apresurados provocaron que saliera con un defecto: el tanque de gasolina, colocado detrás del eje trasero, se rompía al recibir un leve choque. Esto ocasionaba el derrame de combustible que, con las chispas del impacto, hacía que el auto se incendiara.

¿Se sabía de la falla antes de lanzarlo al mercado? Sí. Pero, según una investigación de Mark Dowie en Mother Jones, a Iacocca no se le informó de ese detalle. Y es que, según él, la seguridad no vendía. Durante el desarrollo, cualquier retraso en la producción del Pinto hacía que Iacocca mandara a los ingenieros a leer los objetivos del producto y seguir con su trabajo. De paso, en esos objetivos no figuraba la seguridad.

Además, cuando se descubrió la falla en las pruebas de choque, la línea de montaje ya estaba lista para producir.

¿Las consecuencias? 500 personas fallecidas durante los ocho años que el modelo estuvo a la venta. Y, para empeorar las cosas, Ford se mostró indiferente ante su error. Presionó a la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos para que fijara un precio a la vida de las personas fallecidas. El cálculo al que llegaron fue que la vida de cada una valía 200 mil dólares.

Ford, en un informe interno, detalló que era menos costoso pagar la indemnización de 200 mil dólares que realizar una mejora de 11 dólares por cada vehículo. En total, eran aproximadamente 10 millones de unidades. El memorándum argumentaba que no existía ningún beneficio económico en cumplir con las normas de seguridad propuestas.

Cuando el caso salió a la luz en 1977 y las demandas comenzaron a crecer, la presión pública obligó a Ford a pagar las indemnizaciones y retirar las unidades del mercado. Aunque la imagen de la compañía se vio dañada, sobre todo por cómo manejó la situación, logró librarse del problema legal. A principios de los 80, la marca del óvalo azul sustituyó al Pinto por el Escort.

Honda celebra 40 años en México

Honda conmemora cuatro décadas de presencia continua, inversión y desarrollo en México. Desde que Honda de México, S.A. de C.V. se estableció el 10 de septiembre de 1985, ha consolidado su compromiso a través de dos instalaciones de manufactura. Aquí un breve repaso de su historia.

En 1985, Honda oficialmente abre su área de ventas y negocios. Al siguiente año da inicio la construcción de su planta de motocicletas y autopartes ubicada en El Salto, Jalisco. Su funcionamiento se hizo posible hasta 1988, primero con la fabricación de motocicletas y luego, en 1995, con la producción de automóviles.

Planta de El Salto

El primer automóvil de Honda vendido en México fue el Accord, en el mismo año que empezó la producción de vehículos en el país. En 1997 introdujo un segundo modelo, el Honda Civic.


En 2001, la Planta de El Salto obtuvo la certificación ISO 14000, un logro que reflejó su compromiso con el cuidado del medio ambiente.
Cuatro años más tarde, en 2005, Honda sorprendió al mercado nacional con el primer auto híbrido a la venta en México: el Honda Civic Hybrid 2006. La innovación siguió su curso y, en 2007, arrancó la producción del popular modelo Honda CR-V. Apenas un año después, en 2008, la Planta de El Salto alcanzó un hito histórico al producir 200,000 unidades en un solo año y, al mismo tiempo, diversificó su fabricación al integrar los vehículos tipo MUV (Multi-Utility Vehicles), también conocidos como Side-by-Side.

Planta de El Salto

Las ambiciones de la marca en el país crecieron y la fábrica de El Salto empezó a ser insuficiente para sus planes de negocio. Con una visión de crecimiento, en 2012 expandió sus operaciones con la construcción de su segunda instalación de manufactura en Celaya, Guanajuato, dedicada a la producción de vehículos, motores y transmisiones. Dos años después se inauguró. En esta planta se produjeron vehículos icónicos como el Honda Fit y el Honda HR-V, lo que ayudó a México a consolidarse como un punto estratégico en la red global de manufactura de Honda.

Actualmente, los modelos Acura ADX y Honda HR-V se manufacturan en la Planta de Celaya. Honda México exporta a varios países, como Estados Unidos, Canadá y América Latina. Mientras que, en México, a la fecha, Honda consolida ya una red de más de 300 distribuidores en todo el territorio nacional y ha llegado a más de 4.5 millones de clientes.

Planta de Celaya

"Estamos orgullosos de hasta dónde hemos llegado a lo largo de estos 40 años. Nuestra historia en México refleja la dedicación inquebrantable de nuestros asociados y la lealtad de nuestros clientes, quienes han hecho de Honda una marca confiable y querida”, comentó Yuichi Murata, presidente de Honda de México.

A lo largo de estos 40 años, Honda se mantiene como una marca comprometida con México y un generador de mano de obra productiva y de alta calidad.

Chevrolet revela el futuro del Corvette con los conceptos CX y CX.R Vision Gran Turismo

En Monterrey, California, durante The Quail, A Motorsports Gathering, Chevrolet presentó dos prototipos que marcan el camino de su deportivo más legendario: Corvette CX y Corvette CX.R Vision Gran Turismo. Aunque no llegarán a producción, estos conceptos son una declaración de intenciones sobre cómo evolucionará el lenguaje de diseño y el ADN de desempeño del Corvette en los próximos años.

Corvette CX

El Corvette CX es la visión de un deportivo 100% eléctrico pensado para brillar tanto en carretera como en circuito. Su silueta baja, agresiva y aerodinámica mantiene elementos clásicos de Corvette —como las luces traseras dobles— pero reinterpretados con un estilo futurista.

Bajo la carrocería, el CX impresiona con cuatro motores eléctricos (uno por rueda) que entregan más de 2,000 caballos de fuerza y tracción total con vectorización de torque. La aerodinámica también es protagonista: cuenta con ventiladores que canalizan aire para generar carga y alerones activos que se ajustan en tiempo real.

interior Corvette CX

En el interior, el diseño lleva la experiencia a otro nivel con una cúpula estilo avión de combate, asientos en textil balístico rojo y un parabrisas digital envolvente que proyecta datos de desempeño en vivo.

Corvette CX.R VGT

Si el CX mira a la calle, el CX.R VGT es un homenaje al Corvette de competencias. Creado para Gran Turismo 7, este prototipo electrificado combina diseño agresivo y potencia híbrida.

Su carrocería más baja y ligera luce un esquema en amarillo y negro, guiño a los Corvette GT de los últimos 25 años. Debajo, un motor V8 biturbo de 2.0 litros capaz de girar a 15,000 rpm se combina con tres motores eléctricos, alcanzando también los 2,000 caballos de fuerza.

Interior Corvette CX.R VGT

En el habitáculo todo es funcionalidad de carrera: fibra de carbono cruda, asientos con soporte extremo y acabados pensados para resistir la intensidad de la pista.

La mejor noticia para los fans es que ambos conceptos estarán disponibles en Gran Turismo 7 a finales de este mes. De esta forma, Chevrolet lleva su visión de futuro más allá de los autos de exhibición y la pone en manos de jugadores y entusiastas de todo el mundo.

Con CX y CX.R VGT, Corvette no solo honra más de siete décadas de historia, sino que abre un nuevo capítulo donde la electrificación, la aerodinámica activa y la experiencia inmersiva son las claves del alto desempeño.

Alpine celebra su 70 aniversario reuniendo más de 1700 Alpines

En la localidad de Dieppe, ciudad natal de Jean Rédélé, conocido mundialmente por ser el fundador de la marca Alpine, se dieron cita más de 1,700 vehículos para participar en el rally y distintas actividades, organizadas por la marca para celebrar su 70 aniversario.

Del 30 de mayo al 1 de junio, aficionados de la marca y curiosos pudieron disfrutar de los modelos que han contribuido a la leyenda de Alpine desde 1955 hasta la actualidad.

Entre las novedades del evento estuvieron los modelos de la gama actual del Alpine A110, con la serie A110 R 70 Aniversario, el A110 GTS y el A110 R Ultimate. Además, el concept Alpenglow Hy6, equipado con el primer motor térmico de hidrógeno de 6 cilindros de la marca, dio un recorrido por las calles del centro de la ciudad.

En las actividades también se incluyó la presentación del logo del 70 aniversario, que, aunque ya lo habíamos visto con anterioridad en el A110 R 70 —edición limitada (770 unidades) de 300 CV y 340 Nm de par—, los asistentes no perdieron la oportunidad de volver a admirar el diseño basado en el símbolo de la marca: la "A con flecha".

La singularidad de este logotipo incluye la fecha 1955–2025, y el número "70" es una extensión de la "A con flecha", que representa el arraigo de la marca al pasado pero con la mirada puesta en el futuro. La diana roja en el centro de la rueda, otro símbolo automotriz, representa los retos futuros de la marca que se alcanzarán en los próximos 70 años.

La joya del evento fue la presentación al público en general del segundo vehículo del "Garaje de los Sueños" de Alpine: el A390. Unos días antes, Pierre Gasly, piloto del equipo BWT Alpine F1, y Zinedine Zidane, embajador de Alpine, habían realizado una presentación privada del A390.

Philippe Krief, CEO de Alpine, fue el encargado de mostrar el A390 durante el festival del fin de semana: “Esta reunión ilustra la pasión de Alpine y la excepcional conexión entre una herencia única que perdura hoy y mira hacia el futuro. El A390 es una fiel expresión de esto: centrado en el futuro e impulsado por 70 años de pasión y audacia”, comentó.

Tras su presentación, el A390 salió a la carretera para participar en su primer desfile por las calles de Dieppe, cortejado por 700 Alpines —aproximadamente 7 kilómetros de longitud—, para después congregarse en una demostración histórica en el antiguo circuito Dieppe/St-Aubin.

Alpine fue fundada en 1955 por Jean Rédélé. La marca deportiva destacó en rallyes durante los años 60 y 70, ganando el primer Campeonato Mundial de Rally en 1973. Posteriormente fue absorbida por Renault y, en la década de los 90, desapareció. Cuando menos lo esperábamos, en 2017 regresó con uno de sus modelos más emblemáticos: el A110. En 2021 decidió correr el riesgo e inició su participación en la Fórmula 1 bajo el nombre BWT Alpine F1 Team. Actualmente, trabajan en el desarrollo del sustituto del actual A110, un vehículo que contará con un sistema de propulsión 100 % eléctrico.

El Alpine A110 Berlinette verde de la imagen es el último de la línea de producción de Dieppe

Se cumplen 120 años de la primera llanta con dibujo grabado

Hace 120 años, Continental lanzó la primera llanta para automóvil con dibujo grabado en la banda de rodadura, un invento que cambió para siempre la historia de la movilidad y la seguridad vial.

Antes de esta innovación, las llantas eran completamente lisas. Fue en 1905 cuando Continental introdujo una estructura con ranuras talladas a mano, mejorando de forma notable la tracción, el frenado y el agarre del vehículo, especialmente en condiciones de humedad o suciedad. Este avance marcó el inicio de una evolución tecnológica que continúa hasta hoy, con diseños asistidos por inteligencia artificial y pruebas virtuales.

Seguridad y tecnología desde el diseño

El dibujo en la banda de rodadura no es solo un detalle estético: es el principal responsable del comportamiento de la llanta en el camino. Al ser el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto, su diseño influye en aspectos críticos como el rendimiento de frenado, la tracción, el desgaste, la prevención del acuaplano, el ruido y la estabilidad.

Continental clasifica los diseños de dibujo en tres grandes tipos, cada uno con aplicaciones específicas:

Innovación que rueda hacia el futuro

Cada llanta combina cuatro elementos clave en su dibujo: bloques, canales, nervaduras y laminillas, que en conjunto permiten optimizar su desempeño. Gracias a esta ingeniería precisa, Continental ha registrado más de 1,700 patentes activas relacionadas con el diseño de neumáticos.

Hoy, la sostenibilidad es una prioridad. Continental desarrolla llantas que equilibran eficiencia energética, menor resistencia a la rodadura y mayor durabilidad, sin comprometer la seguridad. Con modelos como PremiumContact y SportContact 7, la marca demuestra que el futuro de la movilidad puede ser seguro, eficiente y responsable con el medio ambiente.

Así fue la presentación del prototipo Carrera GT de Porsche hace casi 25 años.

Durante las primeras horas de la mañana del 28 de septiembre del 2000, Porsche presentó a la prensa mundial el prototipo Carrera GT en París, Walter Röhrl fue el encargado detrás del volante, quien, bajo la lluvia, conducía el nuevo modelo de Porsche en la plaza Charles-de-Gaulle, más conocida como la plaza de l'Étoile.

La presentación fue todo un espectáculo, cuyas fotos nos hacen testigos de la sensación que causó a los fanáticos el desfile del prototipo Carrera GT escoltado por motoristas de la policía francesa, una postal para la prosperidad.

Ese deportivo, con un potente motor V10,  era una visión desarrollada a partir de los elementos de un nuevo coche de competición destinado a competir en las 24 Horas de Le Mans. El Carrera GT fue -en su momento- la propuesta de la marca entre el mundo de la competición y la producción en serie, un modelo que entonces decidió desarrollar hacia la creación de un modelo de calle, manteniendo el espíritu y la tecnología de la pista. Así nació el Carrera GT: un automóvil con subchasis en fibra de carbono, embrague cerámico, caja de cambios manual y un diseño descapotable, toda una obra de arte automotriz. 

Veinte años más tarde, en octubre de 2020, Porsche celebró el aniversario de esta presentación, esta vez en la plaza de París en Berlín, Alemania. Los transeúntes que pasaban por el lugar no pudieron evitar detenerse a admirar las líneas atemporales del auto, su baja silueta, y ese equilibrio perfecto entre fuerza y elegancia que solo los grandes diseños logran mantener a lo largo del tiempo.

Presentación en Alemania

Su producción estuvo limitada a 1.270 unidades entre 2003 y 2006, por lo que es un objeto de deseo para coleccionistas y  una pieza clave en la historia de Porsche. Fue el modelo que cerró una era analógica antes del avance definitivo de los sistemas electrónicos de asistencia a la conducción. Su dirección sin asistencia, su caja manual y la necesidad de dominar su exigente comportamiento lo convierten en uno de los últimos grandes deportivos “puros”.

A más de dos décadas de su debut, el Carrera GT sigue siendo una referencia de ingeniería, una máquina que encarna la esencia de la conducción deportiva y que mantiene vivo el legado de Porsche en la frontera entre la tecnología de competición y la experiencia del usuario.

El nuevo Porsche 911 GT3 bate el récord del Nordschleife

En una soleada tarde, con una temperatura ambiente de 12 grados y 27 en la pista, el 911 GT3 de 510 HP (375 kW) con cambio manual, tomó la salida en el circuito de 20.832 kilómetros y logró romper el récord en el circuito del Nordschleife de Nürburgring con 6:56.294 minutos. El encargado de batir este récord fue el embajador de Porsche, Jörg Bergmeister, quien lo superó por más de 9.5 segundos respecto al récord anterior.

El Porsche 911 GT3 cuenta con caja de cambios manual de seis velocidades y con paquete Weissach, que incluso logró superar a su antecesor; fue 3.633 segundos más rápido.

Porsche buscaba satisfacer la pregunta de sus clientes: ¿cómo sería de rápido un 911 GT3 con caja de cambios manual en el Nordschleife? La casa de Stuttgart logró responderla, y aunque saben que la versión con PDK es considerablemente más rápida, el nuevo 911 GT3 ha recortado unos 3.6 segundos al tiempo de su predecesor con PDK.

Jörg Bergmeister comentó: “Aunque con el PDK de siete velocidades habría sido unos segundos más rápido, con la caja manual de seis marchas tuve que esforzarme más en la vuelta, por lo que fue aún más divertido”.

¡Ojalá muchos fabricantes sigan los pasos de Porsche y y entiendan que muchos no queremos que las cajas manuales queden en el olvido!

Porsche cumple 75 años fabricando en Zuffenhausen

La fábrica donde salió por primera vez el famoso Porsche 356 cumple 75 años. Aquella primera línea de ensamblaje comenzó la gran historia de éxito, y a lo largo del tiempo no solo se han fabricado autos deportivos, sino también componentes.

La trayectoria de Porsche en Zuffenhausen dio inicio el 6 de abril de 1950, cuando salió la primera unidad del Porsche 356. Aunque, si retrocedemos aún más en el tiempo, encontramos su origen en 1938, cuando apenas era un estudio de ingeniería de la marca. Pero, como sabemos, la Segunda Guerra Mundial fue un momento difícil para la industria automotriz, y fue hasta 1948 cuando el Porsche 356 recibió su permiso de circulación.

Vista de la planta de Porsche en Zuffenhausen en 1956

A finales de 1950, Porsche ya había fabricado 317 unidades del que era su modelo más exitoso. El 356 presumía de gran popularidad, ganaba competencias y cada vez era mayor el número de exportaciones.

El crecimiento acelerado y el control militar estadounidense frenaban un poco los planes de expansión de la marca, por lo que se le encargó al arquitecto Rolf Gutbrod el diseño de una segunda nave, cuyo funcionamiento empezó en 1952.

Todo empezó a mejorar a partir de 1955 para Porsche. Pudo regresar a la nave 1 de Zuffenhausen, y ahí albergó los departamentos de diseño y comercial, el taller de reparación de vehículos de la empresa y de los clientes, así como el departamento de pruebas y desarrollo de los vehículos de competición. En una tercera nave, en 1960, se empezaron a fabricar motores.

Nave de ensamblaje en Planta II, Porsche 356 Cupés y Cabriolets.

De la fábrica de Zuffenhausen también salió el primer 911 en 1964, que en ese entonces era conocido como 901 y que vino a suplantar el éxito del 356. A finales de 1965, ya se habían fabricado 78 mil unidades de ese modelo.

El 911 y el 356 significaron para Porsche y su fábrica la expansión y la aplicación de un principio que aún se aplica en nuestros días: la producción flexible de diversas variantes en una línea compartida. Las distintas versiones del 356 se armaban en paralelo y se terminaban individualmente.

Con el aumento de producción se tuvieron que construir nuevos edificios. Para 1941 se construyó la nave número 41, y paulatinamente pasaron de 4 mil empleados a más de 8 mil en sus distintas sedes: la planta de Zuffenhausen, el Centro de Investigación y Desarrollo de Weissach y las oficinas de Luisburgo.

Hoy en día, es característico del sitio que todos los modelos y variantes del 911 - desde el Carrera hasta los modelos GT superiores y vehículos Cup - se fabriquen en una sola línea.

La planta de Zuffenhausen construyó su nave 5 en la década de los 80, esto debido a que volvió a sobrepasar sus límites de producción. La gran capacidad de esta sede, de gran herencia para Porsche, obligó a adaptarse a las nuevas tecnologías y avances en el aspecto de producción.

Ejemplo de la capacidad de transformación de la planta de Zuffenhausen fue el Taycan, el primer modelo de Porsche totalmente eléctrico, que en 2019 inició su producción. En Zuffenhausen se tuvieron que modificar, adaptar y construir nuevas áreas para alinearse a la nueva era de electrificación de Porsche: se creó un nuevo taller de carrocería en la nave 5, una moderna sección de pintura en la nave 1 y un moderno edificio de montaje con una estructura lineal modular en la nave 2.

Sonderwunsch Donde Porsche combina la alta tecnología y la artesanía.

Actualmente, las instalaciones albergan un total de tres talleres: Porsche Exclusive Manufaktur, donde se personalizan los vehículos de los clientes; el departamento Sonderwunsch, donde se crean vehículos únicos; y CFRP Manufaktur, donde se ensamblan manualmente las piezas exteriores de la carrocería fuera de la línea de producción habitual para modelos de vehículos deportivos con un diseño ligero especial.

Albrecht Reimold, miembro del Consejo de Dirección de Porsche AG, asegura que “Zuffenhausen es y seguirá siendo la cuna de nuestros deportivos. Encarna el espíritu pionero, la tecnología de producción vanguardista y la calidad de fabricación”, y subraya que ahí es donde se producen los modelos que fascinan al mundo combinando artesanía y habilidades de ingeniería.

Zuffenhausen ha sido la cuna de modelos legendarios, incluyendo el 911 (que ha estado en producción en serie allí desde 1964), la serie 718 y el Taycan totalmente eléctrico

Zuffenhausen representa para Porsche la búsqueda del coche deportivo perfecto.

¡Felices 75 años Zuffenhausen!

Cadillac Le Monstre ¿Será coche de carreras más feo de la historia?

Cadillac, símbolo de elegancia y lujo estadounidense, como toda marca, suele tener proyectos que no son precisamente lo que se esperaba, ya sea de su autoría o no. Uno de ellos podría ser el Cadillac Le Monstre, apodado así por la prensa francesa cuando hizo su debut en Las 24 Horas de Le Mans, en ese entonces fue considerado por varios como el coche de carreras más feo de la historia.

Lo que pasó con Cadillac en las 24 Horas de Le Mans de 1950 no fue directamente su culpa. Pasó a la historia como una gran anécdota, resultado de la idea del multimillonario estadounidense Briggs Cunningham.

Briggs Cunningham

Resulta que Briggs Cunningham era amigo de Luigi Chinetti, quien lo animó a participar en la prueba de resistencia. Ese año, Cunningham mandó un par de automóviles para competir: dos Cadillac DeVille Serie 61. Uno de ellos recibió muy pocas modificaciones, pero el coche inscrito con el número dos sufrió una transformación excéntrica total en su carrocería…

El diseño tan extravagante corrió a cargo de Howard Weinman, de Grumman Aircraft, compañía dedicada a la construcción de aeronaves militares y civiles. Weinman probó sus diseños en túneles de viento de aviones para mejorar su aerodinámica. Los experimentos dieron como resultado una carrocería de aluminio amplia, con un centro de gravedad bajo, aerodinámica y ligera.

El reglamento en ese entonces permitía cambios, sobre todo estéticos, pero no en el motor ni en el chasis. Por lo tanto, se cuidó que no hubiera modificaciones en el chasis y que el motor fuera de serie. Únicamente se le agregaron cinco carburadores que le ofrecieron una potencia extra. Todo cumplia con el reglamento de la competencia.

Le Monstre fue pintado de azul oscuro y blanco, y sus modificaciones aerodinámicas le otorgaron una velocidad máxima de 210 km/h. Su motor era un V8 de 5.4 litros y, originalmente, alcanzaba 160 km/h.

El equipo estaba liderado por Cunningham y Phil Walters, quienes empezaron con el pie izquierdo, pues en la segunda vuelta perdieron el control y terminaron en un banco de arena. Pasaron 20 minutos antes de que pudieran liberar el automóvil.

Cuando regresaron a la competencia, se encontraban en la posición número 35. Durante el trayecto, para lograr remontar posiciones, les pasó de todo: un perro callejero se les atravesó y tuvieron que detenerse por completo para dejarlo pasar, y además se quedaron sin gasolina, por lo que tuvieron que regresar a pits.

Ambos vehículos terminaron la carrera, el Le Monstre remontó de la posición 35° a la 11°, su co equipero en el 10°. Terminar las 24 Horas de Le Mans es todo un logro, y el equipo del Le Monstre demostró que, en una competencia como Le Mans, importa más la mecánica del coche, la habilidad y astucia del piloto que la estética. El público y la prensa reconocieron su hazaña, pero eso no evitó que siguiera siendo recordado como Le Monstre.

En el 2017, Le Monstre regresó a las pistas y le dió una vuelta en el pista de Daytona junto al Cadillac DPi-VR.