Un repaso de los momentos que forjaron el legado de competencia de Ford

Hace más de 125 años, Henry Ford logró la primera victoria de Ford en el automovilismo con un triunfo que nadie esperaba. Ahora que comenzó una nueva temporada de la Fórmula 1 con la presencia de Ford en la pista de la mano de Red Bull, vale la pena recordar algunos de los momentos más icónicos que han construido el legado de la marca en las grandes competencias mundiales.

1901: Henry Ford contra un gigante y el origen de Ford Motor Company

Antes de la fundación de la compañía, Henry Ford ya había empezado a coleccionar victorias. El 10 de octubre de 1901, en una pista de tierra para caballos cerca de Detroit, Henry Ford, entonces con apenas 38 años, protagonizó una hazaña que daría como resultado el financiamiento para continuar con el nacimiento de su compañía.

Tras un primer intento fallido de iniciar una compañía automotriz, Ford obtuvo el respaldo financiero necesario gracias a su sorprendente triunfo en una carrera de 10 millas. Conduciendo un vehículo de 26 caballos de fuerza, derrotó al favorito, Alexander Winton, cuyo automóvil contaba con casi 50 caballos de fuerza más.

El vehículo ganador, conocido como “Sweepstakes”, fue posteriormente comprado, restaurado y replicado para demostraciones como parte de la celebración del centenario de las carreras de Ford en 2001.

1909: El Modelo T gana el enfrentamiento transcontinental

El Modelo T protagonizó una travesía histórica a través de Estados Unidos, y esa fue la prueba de que estaba listo para revolucionar la industria..

En la primera Carrera Transcontinental Americana, dos Modelos T llegaron a Seattle el 23 de junio de 1909 tras recorrer más de 4,000 millas desde Nueva York durante un viaje de tres semanas por las primeras carreteras del país. Aunque Henry Ford no estaba al volante, los vehículos de la marca lograron imponerse a un grupo de competidores que incluía autos con mucha mayor potencia.

1963: Tiny Lund consigue un gran triunfo para Ford en Daytona

La década de 1960 estuvo llena de victorias emblemáticas para Ford en el automovilismo. La primera llegó en 1963, cuando Tiny Lund, un piloto sustituto, consiguió la primera victoria de la marca en la Daytona 500 de NASCAR.

Lund condujo el Ford Galaxie de los Wood Brothers hasta la victoria con los cinco primeros puestos de la carrera. Posteriormente la marca volvería a triunfar en la Daytona 500 en 1965, 1967 y 1969.

1964: El debut del Mustang en la competición

La historia del Mustang en el automovilismo comenzó en 1964 durante el Tour de France, una competencia de ocho carreras, diez días y 3,500 millas que había sido dominada previamente por Jaguar.

Los Mustang preparados por el equipo Alan Mann Racing lograron un resultado de 1-2 en la clase de turismos. Esta victoria ayudó a establecer el legado competitivo del pony car, que continúa hasta el día de hoy.

1965: La primera victoria de Ford en la Indy 500

La primera victoria de Ford en las 500 Millas de Indianápolis, lograda como fabricante de motores, marcó un antes y un después en la historia del automovilismo.

Jim Clark ganó la carrera con un Lotus-Ford con motor trasero, el primer automóvil de este tipo en triunfar en el Brickyard. El monoplaza alcanzó una velocidad récord de 150.685 mph y combinaba un chasis ligero inspirado en la Fórmula 1 con un potente motor Ford V8, una fórmula que rápidamente sería adoptada por otros competidores.

1966: Ford logra la victoria en Le Mans

Tras un intento fallido de adquirir Ferrari a principios de la década, Ford decidió enfrentarse directamente al fabricante italiano en la pista, apuntando a las 24 Horas de Le Mans.

Después de varias participaciones de desarrollo, 1966 fue el año decisivo. Bruce McLaren y Chris Amon lideraron un histórico triplete en la famosa carrera de resistencia con el Ford GT40, marcando además la primera victoria de un automóvil de fabricación estadounidense en Le Mans. El modelo lograría cuatro triunfos consecutivos en esta competencia.

La rivalidad inspiró posteriormente la película Ford vs Ferrari de 2019. A principios de este año, Ford anunció que renovará este desafío con su propio programa Hypercar de Ford Racing, con el que regresará al Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA y a las 24 Horas de Le Mans en 2027.

1967: El motor Ford Cosworth DFV domina la Fórmula 1

Ford también dejó una huella profunda en la Fórmula 1 gracias al motor Ford Cosworth DFV, considerado uno de los más exitosos en la historia del deporte.

Su primera de 155 victorias llegó en el Gran Premio de Holanda de 1967. Con este motor se lograron múltiples campeonatos de pilotos y constructores, y fue utilizado por leyendas como Jim Clark, Mario Andretti, Emerson Fittipaldi y Jackie Stewart antes de ser reemplazado en 1983.

Hoy, tras dos décadas de ausencia, Ford regresa a la Fórmula 1 como socio de unidades de potencia del equipo Oracle Red Bull Racing.

1969: Bronco deslumbra en Baja

Las carreras todoterreno también forman parte del legado competitivo de Ford. En 1969, Larry Minor y Rod Hall llevaron un Ford Bronco preparado por Bill Stroppe a la victoria en la Baja 1000, tanto en su clase como en la clasificación general.

Este logro convirtió al Bronco en el primer vehículo 4x4 de producción en conseguir una victoria absoluta en la competencia y ayudó a consolidar la presencia de Ford en las carreras off-road.

Posteriormente, el ganador de la Indy 500, Parnelli Jones, condujo un Bronco modificado de 1970 conocido como “Big Oly” a la victoria en la carrera Mexicana Baja 1000 en 1971 y 1972.

2016: Ford GT gana en su regreso a Le Mans

La victoria original de Ford en Le Mans fue histórica, y su regreso en 2016 también lo fue.

La nueva generación del Ford GT fue equipada con un motor EcoBoost de 3.5 litros capaz de producir más de 600 caballos de fuerza. Cuatro unidades del equipo Ford Chip Ganassi Racing tomaron la salida, con el GT número 68 partiendo desde la pole position.

Ford consiguió la victoria en la clase GTE-Pro, además de un tercer lugar, justo en el 50 aniversario del histórico triplete 1-2-3 logrado por la marca.

2025: Mustang GTD deja su huella en Nürburgring

El logro más reciente es el del Ford Mustang GTD, convirtiéndose en el primer vehículo de un fabricante estadounidense en registrar una vuelta por debajo de los siete minutos en el Nürburgring Nordschleife, uno de los circuitos más desafiantes del mundo.

Con este logro, Ford continúa ampliando un legado competitivo que comenzó hace más de un siglo con la inesperada victoria del “Sweepstakes” y que sigue escribiendo nuevos capítulos en la historia del automovilismo.

La herencia de la F1 en los nuevos vehículos de Ford

Más de la mitad del equipo de Aerodinámica de Vehículos Eléctricos Avanzados proviene del mundo de la Fórmula 1, con esta sentencia, sabemos que la marca del óvalo azul no solo buscó inspiración en la industria automotriz sino que volteó a ver a la pista para sacar el máximo provecho. 

La mentalidad del equipo de desarrollo fue “fallar rápido, aprender más rápido”. Esta filosofía la adoptaron después de que los túneles de viento se usarán al final de un proyecto para validar un diseño,justo cuando ya hay poco por cambiar, entonces decidieron darle la vuelta usando el túnel de viento como herramienta de desarrollo desde el proceso inicial de diseño.

¿Cómo lo lograron? usaron  una construcción modular tipo “LEGO” para el vehículo de prueba. Miles de componentes impresos en 3D fueron probados, incluidas versiones de la suspensión y de las unidades de tracción que no existían aún como prototipos funcionales. Esta técnica les permitió comprender con mayor detalle la eficiencia del modelo en el mundo real.

Este ritmo facilitó la recopilación de datos clave para perfeccionar las simulaciones en un ciclo continuo que fortaleció la capacidad de predicción computacional. Pero no solo se trataba de probar más rápido, sino también de pensar mejor, así que se reconstruyó desde cero el conjunto de herramientas digitales aerodinámicas para procesar el gran volumen de datos de nuevos sensores, creando canales modernizados y visualizaciones personalizadas que agilizaron el flujo de información en todo el equipo.

Todos, ya sea en Michigan o en California, podían ver los datos del túnel de viento en tiempo real y compararlos con las simulaciones. Al aplicar el conjunto de herramientas inspirado en la F1, se encontraron ganancias aerodinámicas en lugares que de otra manera pasarían desapercibidos.

Para su nueva camioneta eléctrica y extender su autonomía Ford se ayudó de este sistema y lo que consiguieron fue: 

-Superficie virtual: El equipo de Aerodinámica esculpió la línea del techo para desviar cuidadosamente el aire a alta velocidad, esto crea una “superficie virtual” que permite que el aire pase por encima de la caja de la camioneta.

-Espejo de 2.4 kilómetros: En lugar de utilizar motores independientes para el ajuste del cristal y el plegado eléctrico, fusionaron las funciones en una sola, lo que reducir el tamaño total de la carrocería en más de un 20 %, sumando una autonomía estimada de 2.4 kilómetros.

-Diferencia de 80.4 kilómetros: la carrocería tenía que esculpirse meticulosamente desde el día uno. Si la misma batería se combinara con la aerodinámica de la camioneta mediana a gasolina aerodinámicamente más eficiente en Estados Unidos, la nueva camioneta eléctrica tendría casi 80.4 kilómetros.

No son adecuaciones que se vean a simple vista, pero si a la hora de conducir.

Equipos de F1 que ya no existen

Cuando pensamos en la Fórmula 1, solemos recordar a los equipos que siguen compitiendo hoy. Sin embargo, la categoría también está llena de escuderías que, aunque ya no existen, dejaron una huella importante en la historia del campeonato. A continuación, repasamos tres equipos de Fórmula 1 que ya no existen, pero cuyo paso por la categoría sigue siendo relevante.

Arrows (1978-2002)

Arrows fue un equipo fundado en 1977 por el italiano Franco Ambrosio, quien se asoció con cuatro exintegrantes de otro equipo de F1 llamado Shadow Racing Cars. El nombre del equipo proviene de los nombres de los cinco fundadores: Alan Rees, Jackie Oliver, Dave Wass, Tony Southgate y, por supuesto, Franco Ambrosio, aunque si nos ponemos a rebuscar un poco, posiblemente también tenga que ver con las flechas plateadas.

Su primer coche estuvo listo en tan solo 53 días. El Arrows FA/1, cuyo piloto fue Riccardo Patrese, logró puntuar en su tercera carrera. Pero no todo fue miel sobre hojuelas: el equipo afrontó problemas legales; primero, Franco Ambrosio tuvo que abandonar el equipo, ya que fue llevado a la cárcel debido a malos manejos financieros en Italia, y luego el equipo Shadow Racing interpuso una demanda, alegando que su vehículo era bastante parecido al de Arrows.

Desafortunadamente para el equipo, un juzgado londinense le prohibió el uso del Arrows FA/1, así que tuvieron que construir otro, al que nombraron A1, el cual estuvo listo en 52 días.

En el GP de Monza de 1978 ocurrió un accidente en el que estuvo involucrado Patrese, en el cual perdió la vida Ronnie Peterson. Como consecuencia, la FIA le prohibió a Patrese competir en el GP de Estados Unidos. En 1984, las cosas iban mejor en el equipo: BMW le proporcionaba motores turbo y la tabacalera Barclay se unió como patrocinador. La alianza con BMW duró solo tres años y tuvieron que optar por los Megatron, que les dieron buenos resultados.

Al inicio de una nueva década, el empresario japonés Kazuo Ito invirtió en Arrows, lo que llevó a que el equipo adoptara el nombre Footwork a partir de 1991. A pesar de que tuvo alianzas con Porsche y Mugen, el equipo obtuvo resultados muy inestables y en 1996 tuvo que regresar a su nombre original.

La llegada de Tom Walkinshaw en 1996 marcó una nueva etapa, destacada por la contratación de Damon Hill y el apoyo financiero de Pedro Diniz. Aunque el equipo estuvo cerca de lograr su primera victoria en Hungría 1997, problemas mecánicos lo impidieron. En los años siguientes, Arrows mostró avances técnicos y competitivos, especialmente en 2000 y 2001. Sin embargo, la falta de recursos económicos provocó que la escudería no pudiera completar la temporada 2002, lo que llevó finalmente a su bancarrota y desaparición de la Fórmula 1.

Team Lotus (1958-1994)

Colin Chapman no solo era fan de los automóviles, sino también de las competiciones. Después de varios años en el desarrollo de sus propios automóviles, en 1952 fundó Lotus Engineering Company, donde diseñaba y fabricaba coches de carreras ligeros y, posteriormente, modelos de competición.

Antes de debutar en la F1, Lotus inició en la F2 con el Lotus 12 en 1957, el primer monoplaza oficial de la marca británica. Al año siguiente, tras una temporada de éxitos, el mismo Lotus 12 fue adaptado a la normativa de F1, dando el gran salto a la máxima categoría con los pilotos Cliff Allison y Graham Hill, quien también hacía labores de mecánico.

En 1960, la popularidad y el buen desempeño del equipo iban en incremento. Fue en esa época que Jim Clark debutó en el equipo británico e Innes Ireland consiguió la primera victoria del equipo en el GP de Estados Unidos.

Lotus tuvo sus años de gloria durante las décadas de los 60 y 70. Desafortunadamente para el equipo, eso cambió en 1980, cuando no pudieron superar a Ferrari o Renault. Además, el equipo se vio involucrado en el desafortunado caso de John DeLorean, ya que en ese momento era socio de Chapman.

Colin Chapman murió el 16 de diciembre de 1982, por lo cual el exdirector de competición de Lotus, Peter Warr, tomó las riendas en 1983. Esta transición estuvo acompañada también por el cambio de motores Cosworth a Renault turbo. Los cambios no resultaron positivos: fue una temporada desastrosa, y sólo consiguieron un tercer puesto de Nigel Mansell en el GP de Europa en Brands Hatch. El panorama mejoró al siguiente año; el Lotus 97T llevó a De Angelis y Mansell varias veces al podio.

En 1985 llegó Senna y Lotus tuvo la oportunidad de resurgir. En 1986, aunque Senna consiguió varios podios, no pudieron luchar por el título. Además, debido a que Renault se retiró de la F1, tuvieron que cambiar a motores Honda en la temporada de 1987. Eran menos potentes, pero aun así pudieron dar batalla, aunque no la suficiente para ganar un título.

Senna abandonó Lotus a finales de temporada y su lugar lo tomó Nelson Piquet. Lotus no pudo hacer frente a McLaren en 1988, quienes ganaron 15 de 16 carreras, y en 1989 ocurrió un nuevo cambio de motores: ahora portaban los Judd V8 de baja potencia. Tras unos años intentando mantener a flote al equipo, la familia Chapman despidió a Warr y el mando lo tomó Tony Rudd. Las cosas no mejoraron con él al frente, pues por primera vez en la historia del equipo, sus dos coches no clasificaron para el GP de Bélgica.

En los 90 se evidenció el completo declive del equipo. Al inicio de la década ya estaban casi en bancarrota. En 1993 tuvieron una temporada desastrosa, entraron en concurso de acreedores y además hubo una alta rotación de pilotos. Las cosas no mejoraron para la siguiente temporada y, desafortunadamente, en 1995 Lotus se retiró de la F1.

El nombre Lotus regresó a la Fórmula 1 en 2010 con el equipo Lotus Racing, propiedad de Tony Fernandes, pero su vuelta estuvo marcada por problemas legales, ya que Lotus Cars lo demandó por el uso del nombre, generando confusión al existir dos equipos llamados Lotus en la parrilla. Tras el fallo judicial y el patrocinio de Lotus Cars a Renault, Fernandes renombró su equipo como Caterham, mientras Renault adoptó oficialmente el nombre Lotus en 2012 bajo el control de Genii Capital. Aunque el equipo logró éxitos deportivos con Kimi Räikkönen, una grave crisis financiera, contratos insostenibles y conflictos legales provocaron su colapso. Finalmente, en 2016, Renault retomó el control del equipo y Lotus se retiró nuevamente de la F1.

Jaguar Racing (2000-2004)

Sir Jackie Stewart, junto con su hijo, inició en 1997 su propio equipo: Stewart Grand Prix. En poco tiempo consiguió solidez en la pista, tanto que llamó la atención de Ford Company, que antes de terminar el milenio decidió adquirir el equipo. Ford quiso acceder a las grandes ligas y confió en el equipo de Stewart para lograrlo.

Gracias a la trayectoria de Jaguar en las competiciones y a que era una de las marcas más prestigiosas, Ford decidió renombrar el equipo y en el año 2000 se presentó como Jaguar Racing.

El equipo de Stewart y el fichaje de Eddie Irvine causaron grandes expectativas. El primer monoplaza fue el Jaguar R1, que en su primera temporada resultó ser un fracaso. Eddie Irvine y su compañero Johnny Herbert abandonaron carrera en varias ocasiones; el coche no tenía ritmo. Tras una larga temporada, solo pudieron sumar cuatro puntos, quedando en noveno puesto.

En la temporada 2001 llegó su primer podio en el GP de Mónaco. El monoplaza de esa temporada, el R2, tuvo mejoras y gracias a eso Irvine consiguió el tercer puesto. El año siguiente significó un retroceso: al equipo llegó Niki Lauda, pero ni siquiera eso logró un cambio. El R3 era difícil de conducir y ni el podio de Irvine en Monza evitó que en 2003 despidieran a 70 miembros del equipo para una reestructuración.

El Jaguar R4 en 2003 devolvió las esperanzas al equipo. A la parrilla llegó el australiano Mark Webber y, en conjunto con el monoplaza, lograron buenos resultados que posicionaron a Jaguar Racing en el sexto puesto del campeonato de constructores.

En la temporada siguiente, los resultados siguieron siendo consistentes; sin embargo, no fueron suficientes para la junta directiva, cuyo objetivo eran podios y victorias. Ford se cansó y a finales de 2004 anunció la venta del equipo y de su fabricante de motores, Cosworth.

Aquí es donde Red Bull hace su aparición. La marca de bebidas energéticas ya tenía experiencia como patrocinador, pero quería dar el siguiente paso. El 15 de noviembre de 2004 se hizo oficial la venta del equipo Jaguar Racing, que fue renombrado como Red Bull Racing.

Con Christian Horner al mando y el ingeniero Adrian Newey, Red Bull Racing se convirtió en uno de los equipos más competitivos de la actualidad.

McLaren Artura Spider MCL39, una edición que celebra su triunfo en la F1 2025

Para McLaren, el 2025 significó su décimo título mundial de constructores en la F1. El Artura Spider MCL39 es la manera en la cual la escudería británica conmemora no solo este triunfo, sino sus dos victorias consecutivas. Esta edición especial estará estrictamente limitada a sólo diez unidades.

El Artura Spider MCL39 presenta un diseño desarrollado por McLaren Special Operations (MSO) en Naranja Myanmar con Negro Ónix, firmas auténticas de los pilotos y además un homenaje a la temporada de victorias. Pintado a mano, el capó es toda una explosión visual y la carrocería combina a la perfección la paleta de colores naranjas y negros.

Las firmas de Piastri y Norris se encuentran en los faldones de fibra de carbono, lo que crea un vínculo entre lo visual y el equipo. En el interior, el homenaje se hace visible en los bordados naranjas “10th” en los sobrecabezas de los asientos; además, una placa enumera las victorias, poles y vueltas más rápidas de la temporada.

Construido sobre la ligera arquitectura de fibra de carbono de McLaren y equipado con un motor híbrido de alto rendimiento de 700 hp, el premiado Artura Spider se convierte en un llamativo diseño festivo.

El circuito de Silverstone, la cuna de la F1.

El circuito de Silverstone es uno de los más importantes del Gran Circo y no es para menos, pues es considerado el lugar donde todo comenzó.

Silverstone tiene sus orígenes en la Segunda Guerra Mundial. Durante el conflicto, la Fuerza Aérea Británica decidió construir, a 20 kilómetros al sur de Northampton, un puerto aéreo para bombarderos con tres largas pistas de forma triangular que servían de despegue y aterrizaje. Aquel triángulo de asfalto fue gran aliado de los bombarderos de dos motores Vickers Wellington. Cuando terminó la guerra, el aeródromo se empezó a desmantelar y terminó abandonado, pero realmente sería en ese momento que la leyenda de Silverstone daría inicio.

Justo en esta parte de la historia, durante 1947, aparece un personaje muy importante: Maurice Geoghegan, quien había comprado un Frazer-Nash y tenía un gran ímpetu por probar su máquina, pero las carreteras no le eran suficientes. Fue entonces que, tras una exploración en la zona, descubrió el aeropuerto que conectaba con una carretera perimetral.

El puerto aéreo, aunque era un secreto, pronto se convirtió en una sensación y se realizó una primera carrera con 12 pilotos aficionados, ganando así popularidad. Esto llegó a oídos del Royal Automobile Club (RAC), quienes no tardaron en solicitar el arrendamiento del aeródromo y crear su propio Gran Prix, llamado “Royal Automobile Club International Grand Prix”.

Para 1950, el primer Gran Premio de F1 se llevó a cabo en ese circuito, que para ese momento ya había agregado otro carril, ya que los accidentes eran pan de cada día. Y es que la naturaleza del circuito precisamente era que los aviones despegaran en función de la dirección del viento, pero en un auto ocasionaba una velocidad difícil de controlar.

El 13 de mayo de 1950, el primer GP se llevó a cabo en un circuito con ocho curvas (Woodcote, Copse, Maggots, Becketts, Chapel, Stowe, Club y Abbey). El circuito de Silverstone se ha ido modificando con los años y ha perdido la mayor parte de su velocidad original; aun así, es el 3er circuito más rápido. Y es que hay que recordar el accidente de Michael Schumacher en 1999, quien chocó su Ferrari contra los neumáticos de seguridad después de perder el control en la curva Stowe; este accidente le costó a Schumacher estar inhabilitado por 5 meses.

Actualmente se mantienen las ocho curvas originales, pero se han sumado otras como Farm, Village, The Loop, Aintree, Brooklands, Luffield y Vale, incrementando su recorrido de 4.649 kilómetros a 5.891 kilómetros.

Silverstone ha visto correr a grandes figuras como Juan Manuel Fangio; Jim Clark, quien ganó tres ediciones consecutivas; Jackie Stewart, dos; Alain Prost, dos; y Lewis Hamilton, quien ha ganado en 9 ocasiones en el circuito.

¿Qué sería de la F1 sin Silverstone?

¿Qué cambios hay en la F1 este 2026?

Como cada año, la F1 anuncia cambios; se trata de reconfiguraciones profundas que afectarán los diseños de los monoplazas y su desempeño, además de modificaciones en la parrilla. Aún faltan tres meses para una nueva temporada, pero aquí te dejamos una lista de lo nuevo que tendremos en la pista.

Empecemos con las cuestiones técnicas. Los monoplazas de 2026 serán visiblemente distintos, más pequeños y más ligeros.

Los motores seguirán siendo V6 híbridos, pero con un nuevo equilibrio energético: la parte eléctrica tendrá un peso mucho mayor, acercándose a una distribución casi equitativa con el motor de combustión. Todo esto funcionará con combustible 100 % sostenible, en línea con el discurso ambiental que la Fórmula 1 ha ido consolidando en los últimos años.

En la parrilla y normativas…

La llegada de Cadillac convirtió al campeonato en una categoría de once equipos y 22 monoplazas, lo que trae consigo el esperado (para algunos) regreso de Checo Pérez.

Los cambios no se detienen ahí. Sauber comienza su transición definitiva hacia Audi, McLaren adoptará un nuevo nombre ligado a su patrocinador principal y Haas integrará a Toyota Gazoo Racing como patrocinador titular. Incluso el aspecto visual de los autos se verá afectado: al ser monoplazas más compactos, el espacio para patrocinadores se reduce.

El reglamento ahora elimina los puntos de la vuelta rápida y los equipos tendrán 11 días de test de pretemporada.

El calendario…

Aunque las primeras fechas se mantendrán, el resto de la temporada será reorganizado para optimizar la logística, como el adelantamiento del Gran Premio de Canadá para empatar con Miami. Las carreras sprint continuarán siendo seis, aunque con cambios en las sedes.

Dado todos estos cambios, la FIA aumentó el presupuesto límite de 135 millones de dólares a 215 millones. La Fórmula 1 de 2026 no promete únicamente autos nuevos, sino una nueva forma de entender el deporte: más eficiente, más consciente y, si el reglamento cumple su objetivo

¿Te gustan los cambios?

El fin de la era motorista de Renault en la F1

El fin de semana para BWT Alpine Formula One Team fue un final de temporada melancólico. La carrera en Abu Dhabi representó el cierre de una era: el motor Renault dice adiós a la Fórmula 1 tras cincuenta años de historia.

El viernes durante las primeras pruebas libres había un ambiente optimista. En la sesión de la tarde, Franco Colapinto marcó el 10º mejor tiempo con neumáticos medios (C3), por su parte, el piloto reserva Paul Aron, completó su sesión de 27 vueltas sin contratiempos, logrando el 13º lugar con un buen tiempo.

Pero, cuando la noche cayó y llegó la sesión en condiciones más cercanas a las de carrera, todo cambió. El rendimiento global bajo y el coche  modelo Alpine A525, mostró un desequilibrio con los neumáticos blandos. Tanto Colapinto como Pierre Gasly reportaron bajo agarre, inestabilidad en las frenadas y dificultades en aceleraciones, lo que hizo que no pudieran encontrar ritmo. Las modificaciones técnicas entre sesiones no bastaron: la vuelta al circuito de Yas Marina no rindió frutos.

Al finalizar FP2, Gasly terminó 20º y Colapinto 19º, un claro indicio de que el coche no estaba para más.

Sin perder el optimismo, el equipo afrontó la sesión de clasificación con ganas, pero los problemas persistieron. A pesar de los ajustes, la diferencia frente a los otros equipos era innegable.

La segunda vuelta de Gasly, fue “fluida”, según sus propias palabras, pero aún así sólo le alcanzó para ser 19º. Colapinto tampoco logró mejorar: su mejor vuelta lo dejó 20º. Fue un final decepcionante para quienes esperaban un adiós más competitivo.

Gasly admitió que habían trabajado durante la noche para mejorar el coche, pero reconoció que “ese era nuestro verdadero nivel este fin de semana”. Colapinto, por su parte, confesó su decepción, sintió que el coche no permitió explorar todo su potencial, y expresó frustración por no poder avanzar pese al esfuerzo.

El domingo no hubo milagros. Las dos Alpine A525 terminaron su última carrera con Renault, sin luchar por nada más que sobrevivir a la prueba. Gasly 19º, Colapinto 20º, ambos una vuelta abajo. Una despedida triste, casi injusta para quienes esperaban homenajear a una máquina que durante décadas dio alegrías y campeonatos.

En los costados del auto, una simple palabra: “Merci Viry”, un pequeño homenaje visual al ADN que dejo la fabrica de Viry-Châtillon en Francia, medio siglo de historia de motores de victorias, derrotas, horas de diseño, pruebas y ajustes infinitos. Renault se retira. El 2025 acaba para Alpine con un amargo 10° puesto en el campeonato de constructores, apenas 22 puntos. 

La temporada fue difícil, demoledora, y este cierre resume el desgaste. Alpine continuará en el 2026, pero con motores de Mercedes, una renovación que pretende ofrecer un mayor rendimiento.

Sport Spider, el Renault más radical

El Sport Spider de Renault fue uno de esos vehículos que nadie esperaba de la marca. Nació a mediados de los 90, pero se inspiró en un concepto de 1990 llamado Laguna, un deportivo con vibras muy futuristas, pero el proyecto se abandonó y se volvió a retomar 3 años después.

Laguna Concept

El Sport Spider se presentó en el Salón de Ginebra de 1995. Se trató de un auto de calle concebido principalmente como experimento con tecnología de la F1. Renault no se quería preocupar tanto por el diseño, no deseaba tanto lujo, se quería centrar más en el desempeño deportivo, por lo tanto, optaron por un diseño sobrio, sin manijas en las puertas, sin capota y sin ventanillas laterales.

El tablero se reducía a lo esencial: un volante, tres indicadores (revoluciones, temperatura del agua y del aceite) y un velocímetro digital al centro. La austeridad la llevaron tal vez un poco lejos, no tenía radio, salidas de aire, calefacción ni dirección asistida. Los asientos eran de cubo y el interior se caracteriza por ser básico pero resistente, con pisos y detalles de aluminio.

Pero toda esa carencia de amenidades sin dudarlo se solventaba con la experiencia de manejo. El motor era de 2.0 litros, cuatro cilindros, procedente del Renault Clio Williams, con 150 hp, 185 Nm de torque y alcanzaba una velocidad máxima de 211 km/h.

Su peso era de unos 930 kg y podía acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos. Estas características en conjunto con su caja manual de 5 velocidades lo convertían en un coche sorprendentemente rápido y ágil, hábil en las curvas, adaptable y poderoso tanto en calle como en pista.

Pero tal vez no era un auto para todos. Ofrecía una experiencia de manejo directa, como todo un monoplaza, quien estaba al volante podía sentir el terreno en su versión más pura. El Spider fue considerado uno de los coches más salvajes de Renault, distinto a cualquier otro coche de su gama, se recomendaba usar casco cuando se conducía, una pequeña piedra o insectos en el camino resultarían en algo no muy agradable y peligroso. Después, Renault ofreció una versión con parabrisas.

A pesar de su espíritu deportivo, su éxito comercial no duró mucho. Se fabricó en Dieppe, sede de Alpine, y construyeron 1,726 unidades, entre 1995 a 1999 que lo hace hoy un ejemplar bastante raro y coleccionable.

Por cierto, ¿sabías que fue el primer Renault de calle en llevar el sobrenombre: Renault Sport?

Hot Wheels presenta la colección completa de Fórmula 1

Después de que Mattel y Hotwheels anunciaran su colaboración con la F1, por fin podemos ver la colección completa que incluirá a las 10 escuderias.

La nueva colección Hot Wheels Fórmula 1 2025 llega con los diseños y alineaciones oficiales de la temporada, disponible tanto en su línea básica como en la premium a partir de diciembre de 2025. 

Su lanzamiento se llevó a cabo en el Museo Soumaya, durante el marco del Gran Premio de la Ciudad de México. El momento más destacado fue la participación de Sergio “Checo” Pérez, invitado de honor y nueva imagen de la campaña de Hot Wheels Fórmula 1. 

La colección incluye modelos en escala 1:64 de los equipos más reconocidos, como Scuderia Ferrari HP, Aston Martin Aramco Formula One Team, McLaren, Red Bull Racing, Mercedes, y más. Cada pieza destaca por su autenticidad y nivel de detalle, reflejando fielmente los autos y pilotos reales de la temporada 2025.

Entre los productos destacan la Serie Premium, los Singles, los paquetes de 5 y 10 autos con carrocerías metálicas, llantas Real Riders y empaques de exhibición. Además, Hot Wheels anunció que a lo largo de 2026 lanzará nuevos sets de pistas inspiradas en la Fórmula 1.

Hot Wheels Formula 1: Singles 1:64 (Surtido individual)

Precio aproximado: MÉXICO: $119; CHILE: $1,990; COLOMBIA: $10,900; PERÚ: $9.9

Ya se encuentran disponibles y vendrán más ediciones a lo largo de 2026.

Hot Wheels Formula 1: 5-Pack (Paquete de 5)

Precio aproximado: MÉXICO: $189.9; CHILE: $9,490; COLOMBIA: $59,900; PERÚ: $49.9

Ya se encuentran disponibles y vendrán más ediciones a lo largo de 2026.

Hot Wheels Formula 1: 10-Pack (Paquete de 10)

Precio aproximado: MÉXICO: $374.9; CHILE: $18,990; COLOMBIA: $109,900; PERÚ: $99.9

Los 10 equipos de la temporada 2025 en una sola colección.

Para más información y actualizaciones, los fanáticos pueden seguir @hotwheelsofficial en Instagram, @hotwheels en TikTok, o visitar el sitio web oficial.

El último Motor Honda V10 con el que compitió Ayrton Senna será subastado

¡Paren todo! Honda Racing Corporation (HRC) va a subastar el último motor Honda V10 con el que compitió Ayrton Senna durante el Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA de 1990.

La subasta del motor con el número V805 del RA100E tendrá lugar el 15 de agosto en Carmel, California, en la casa de subastas Bonhams Quail. Esta pieza de memorabilia se montó sobre el McLaren Honda MP4/5B utilizado por Senna durante la sesión de calentamiento del Gran Premio de Japón, celebrado en el circuito de Suzuka en octubre de 1990, y en la carrera del Gran Premio de Australia, en Adelaida, el 4 de noviembre de 1990.

La pieza en subasta no solo guarda valor por ser el último motor Honda V10 que utilizó Senna. Recordemos que, en aquellos años, los motores de F1 de Honda eran desmontados, devueltos a Japón y desarmados para su análisis para posteriormente ser desechados. Sin embargo, en particular, este motor fue conservado en su estado original, por lo tanto, se convierte en una pieza histórica de gran valor.

El objetivo de la subasta es ofrecer a los aficionados de todo el mundo la oportunidad de poseer una pieza de la auténtica historia del automovilismo. El motor V805 es la primera pieza que Honda pondrá a la venta. Se pretende que valiosas máquinas de carreras, otros motores y sus piezas salgan también a subasta.

Los motores de Honda dominaron la F1 durante seis años consecutivos, primero con la escudería Williams y luego con McLaren. En 1989, los motores sobrealimentados quedaron prohibidos, y eso abrió paso a los V10. ¿Qué otra pieza histórica de sus triunfos pondrá Honda a subasta?

Si quieres más información sobre la subasta, puedes ingresar al siguiente enlace:
👉 https://cars.bonhams.com/auction/30559/preview-lot/6039889/direct-from-honda-racing-corporation-the-last-honda-v10-ayrton-senna-ever-raced-a-1990-honda-35-liter-v10-ra100e-formula-1-engine/