Las damas del diseño, el primer equipo de diseño automotriz femenino

Un día, Harley Earl se preguntó ¿qué tenemos que hacer para que las mujeres compren más autos? La respuesta no fue añadir accesorios extra o regalar promociones con la compra, sino involucrar a las mujeres en su diseño.

No es un secreto que la industria automotriz, a inicios del siglo XX, no tomaba mucho en cuenta a las mujeres. Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, se dieron cuenta de que su participación era muy importante. Ya había antecedentes con figuras como Betty Thatcher Oros, diseñadora de Hudson durante la década de 1930, y Helen Rother, la primera mujer que trabajó con Earl en el área de diseño.

Fue el propio Earl, cuando era jefe de diseño en General Motors, quien abrió más posibilidades para el trabajo femenino en el diseño automotriz. Esto también respondió al contexto de la época, el crecimiento de los suburbios provocó un aumento en el número de mujeres conductoras. Sin embargo, existía un problema: no sabían cómo venderles coches.

Así, Earl pensó que integrarlas en el proceso de diseño sería una forma de acercarse a este naciente mercado. En su equipo ya estaban Rother y Amy Stanley, pero quería formar un grupo completo. Por ello, en 1955 viajó al Pratt Institute, en Brooklyn, Nueva York, para buscar candidatas.

Solo se eligió a diez mujeres para integrar el equipo, entre ellas Suzanne Vanderbilt, Ruth Glennie, Marjorie Ford Pohlman, Jeanette Linder, Sandra Longyear y Peggy Sauer. Esta estrategia también funcionó como una herramienta publicitaria para GM: la prensa las bautizó rápidamente como Damsels of Design (damiselas del diseño).

El equipo se integró en el departamento de diseño de interiores, que trabajaba para Chevrolet, Buick, Pontiac, Cadillac y Oldsmobile. Ellas se encargaron de desarrollar todos los detalles interiores del coche: asientos, puertas, colores, textiles, entre otros. Sin embargo, había un límite claro, el tablero de instrumentos.

El proyecto no se detuvo ahí. En 1958, Earl organizó el Auto Show femenino, donde se presentaron las últimas novedades en diseño de interiores.

Podemos hablar por ejemplo de Jeanette Linder, quien presentó el Chevrolet Impala Martinique, un descapotable en amarillo nacarado y blanco, con inserciones en la tapicería. En el interior, detalles como espejos de maquillaje iluminados y un tocador montado en la guantera estaban pensados para captar la atención de las consumidoras.

Por su parte, Marjorie Ford Pohlman presentó dos automóviles: el Buick Special convertible Tampico y el Shalimar, un cupé Limited de cuatro puertas de gama alta que incluía una grabadora de voz abatible en la guantera.

Y Peggy Saure, que enfocada en los niños, diseño el Oldsmobile Fiesta Carousel en un azul metálico con un tablero d juego magnético que se podía colocar detrás de los asientos delanteros, soportes para sombrillas en las puertas y controles fáciles de usar para los padres en el tablero para los seguros de las puertas traseras.

Aunque podría parecer una iniciativa incluyente, desde la perspectiva de las propias diseñadoras no lo fue del todo. La opinión de Suzanne Vanderbilt fue contundente, si bien el Auto Show sirvió para demostrar a sus colegas masculinos que no iban a añadir encajes o pedrería a los asientos, sino elementos funcionales, muchos de los cuales hoy consideramos comunes, como seguros para niños o espacios de almacenamiento, la discriminación de género impedía que fueran tomadas en serio la mayor parte del tiempo “Lo que más nos angustiaba era que nunca podíamos ser identificadas simplemente como diseñadoras. Siempre éramos ‘las femmes’ o ‘las diseñadoras’… pero como diseñadoras, diseñábamos igual que los hombres.”

El equipo tuvo una vida corta. En 1958, Harley Earl se retiró y fue sustituido por Bill Mitchell, quien no era partidario de trabajar con mujeres. Aunque el grupo se disolvió, muchas de ellas continuaron sus carreras en diseño. Suzanne Vanderbilt y Jayne Van Alstyne, por ejemplo, siguieron trabajando durante años en GM, desafiando los estándares de la industria.

Harley Earl, el padre de los concept cars

Si de dioses del diseño automotriz hablamos, Harley Earl sería uno de ellos, no solo por sus ideas innovadoras para su época, sino porque es considerado como uno de los primeros en diseñar un concept car.

Harley J. Earl nació el 22 de noviembre de 1893 en Hollywood, en la ciudad de Los Ángeles. Como muchos personajes de la industria, vivió en un contexto donde los coches (en ese tiempo, carruajes) eran el pan de cada día. Su padre había fundado una tienda de carruajes y herrería en 1889 y se había casado con una mujer de una familia respetada y adinerada de la ciudad, Abbi L. Taft.

Un joven Harley Earl

Herencia de familia...

En 1908, su padre fundó Automobile Works, una empresa dedicada a personalizar carrocerías de automóviles. Tal vez motivado por la profesión de su padre, Harley fue encaminándose cada vez más hacia su futura carrera. Su hermano Art, cuenta que Harley comenzó a diseñar automóviles con arcilla:

"Comenzó a diseñar automóviles con arcilla en ese entonces, arcilla que sacaba de la tierra. Tomaba un gran trozo de arcilla y lo trabajaba hasta obtener el tipo de automóvil que quería".

Pero esos autos no eran los típicos de aquellos años, sino que estaban inspirados en el futuro, con diseños mucho más redondeados.


Cuando creció, Earl comenzó a ayudar a su padre en el negocio y se enfocó tanto en sus diseños que abandonó la Universidad de Stanford para dedicarse por completo a su pasión. Entre sus clientes se encontraban familias adineradas de la zona, el magnate petrolero Edward Doheny y estrellas del cine de Hollywood como Roscoe "Fatty" Arbuckle.

El más famoso de Hollywood...

El arte de Earl comenzó a ser muy codiciado; sus personalizaciones podían llegar a costar hasta 28,000 dólares de la época, estableciendo un nuevo récord de precio para un automóvil. Para este punto, Don Lee, distribuidor exclusivo de automóviles Cadillac en la costa oeste, se fijó en el joven Harley y terminó comprando la empresa de su padre.


La jugada de Lee era mantener a Harley como su diseñador. Ambos hicieron una buena dupla: Harley con su talento para el diseño y Lee con su visión para los negocios y su amplia cartera de clientes. Juntos lograron producir entre ¡200 y 300 carrocerías personalizadas al año!

En 1923, el futuro de la industria automotriz aún era incierto, pero Harley tenía proyectos a largo plazo. Su visión era vender a gran escala sus diseños personalizados, una propuesta que presentó a Alfred y Lawrence P. Fisher, de Fisher Body:

"Los autos que diseño para estrellas de cine y millonarios pueden salir de todas las líneas de ensamblaje de GM en producción en volumen en el futuro".

Harley llega a General Motors...

Al año siguiente, se mudó a Detroit y comenzó a asesorar a Lawrence P. Fisher, de Cadillac Motor Co. (parte de General Motors). Fue contratado como "ingeniero consultor", mientras reservaba su idea de producción masiva para el momento oportuno.

Ese momento llegó en 1927, cuando diseñó su primer automóvil: el Cadillac LaSalle, que fue un éxito rotundo en el mercado. Esto animó a GM a crear el departamento de Art & Colour Section, considerado el primer departamento dedicado exclusivamente al diseño automotriz, cuyo liderazgo se le ofreció a Harley Earl.

Cadillac LaSalle

En 1929, ocurrió lo que podría considerarse su primer fracaso. Buick le pidió diseñar un auto especial para conmemorar el aniversario de la marca, pero el modelo no fue bien recibido y terminó siendo apodado "el Buick embarazado".

Buick Marquette (Embarazado)

Sin embargo, en 1938 llegó su revancha con la creación del "Buick Y Job", el primer concept car del mundo. Junto con George Snyder, Harley desarrolló este modelo como un referente del futuro de la marca. Equipado con un motor V8 y una transmisión de 4 velocidades, el Buick Y Job fue un éxito y posicionó a Earl en la cúspide del diseño automotriz.

Buick Y Job

Después de años de éxitos comerciales, llegó otro modelo histórico: el Corvette. Presentado en 1953 durante el Motorama, el Corvette se convirtió en el sueño de muchos. Fabricado en fibra de vidrio, se estableció como el primer deportivo estadounidense de producción. Se fabricaron 300 unidades de este primer modelo, de las cuales sobreviven 255, y se vendió a 3,498 dólares de la época.

Corvette 1953

Aunque en su tiempo marcó tendencias con diseños como los prototipos Firebird I, II, III y IV (inspirados en aviones de combate) o el Chevrolet Bel Air de 1956, al finalizar la década de los 50, sus diseños dejaron de representar el futuro que GM buscaba. Tras varios años de una carrera brillante, Harley Earl se retiró (o fue retirado).

Chevrolet Bel Air

En 1969, murió la leyenda de Harley Earl, a quien rara vez se le veía con un lápiz, pues era lo suficientemente claro para expresarle sus ideas a los dibujantes, a quien le gustaba modelar sus coches con arcilla, quien prefería las formas triangulares a las cuadradas y la leyenda que dejó una herencia del diseño automotriz que perdura hasta nuestros días.

Harley con los Firebirds