Equipos de F1 que ya no existen

Cuando pensamos en la Fórmula 1, solemos recordar a los equipos que siguen compitiendo hoy. Sin embargo, la categoría también está llena de escuderías que, aunque ya no existen, dejaron una huella importante en la historia del campeonato. A continuación, repasamos tres equipos de Fórmula 1 que ya no existen, pero cuyo paso por la categoría sigue siendo relevante.

Arrows (1978-2002)

Arrows fue un equipo fundado en 1977 por el italiano Franco Ambrosio, quien se asoció con cuatro exintegrantes de otro equipo de F1 llamado Shadow Racing Cars. El nombre del equipo proviene de los nombres de los cinco fundadores: Alan Rees, Jackie Oliver, Dave Wass, Tony Southgate y, por supuesto, Franco Ambrosio, aunque si nos ponemos a rebuscar un poco, posiblemente también tenga que ver con las flechas plateadas.

Su primer coche estuvo listo en tan solo 53 días. El Arrows FA/1, cuyo piloto fue Riccardo Patrese, logró puntuar en su tercera carrera. Pero no todo fue miel sobre hojuelas: el equipo afrontó problemas legales; primero, Franco Ambrosio tuvo que abandonar el equipo, ya que fue llevado a la cárcel debido a malos manejos financieros en Italia, y luego el equipo Shadow Racing interpuso una demanda, alegando que su vehículo era bastante parecido al de Arrows.

Desafortunadamente para el equipo, un juzgado londinense le prohibió el uso del Arrows FA/1, así que tuvieron que construir otro, al que nombraron A1, el cual estuvo listo en 52 días.

En el GP de Monza de 1978 ocurrió un accidente en el que estuvo involucrado Patrese, en el cual perdió la vida Ronnie Peterson. Como consecuencia, la FIA le prohibió a Patrese competir en el GP de Estados Unidos. En 1984, las cosas iban mejor en el equipo: BMW le proporcionaba motores turbo y la tabacalera Barclay se unió como patrocinador. La alianza con BMW duró solo tres años y tuvieron que optar por los Megatron, que les dieron buenos resultados.

Al inicio de una nueva década, el empresario japonés Kazuo Ito invirtió en Arrows, lo que llevó a que el equipo adoptara el nombre Footwork a partir de 1991. A pesar de que tuvo alianzas con Porsche y Mugen, el equipo obtuvo resultados muy inestables y en 1996 tuvo que regresar a su nombre original.

La llegada de Tom Walkinshaw en 1996 marcó una nueva etapa, destacada por la contratación de Damon Hill y el apoyo financiero de Pedro Diniz. Aunque el equipo estuvo cerca de lograr su primera victoria en Hungría 1997, problemas mecánicos lo impidieron. En los años siguientes, Arrows mostró avances técnicos y competitivos, especialmente en 2000 y 2001. Sin embargo, la falta de recursos económicos provocó que la escudería no pudiera completar la temporada 2002, lo que llevó finalmente a su bancarrota y desaparición de la Fórmula 1.

Team Lotus (1958-1994)

Colin Chapman no solo era fan de los automóviles, sino también de las competiciones. Después de varios años en el desarrollo de sus propios automóviles, en 1952 fundó Lotus Engineering Company, donde diseñaba y fabricaba coches de carreras ligeros y, posteriormente, modelos de competición.

Antes de debutar en la F1, Lotus inició en la F2 con el Lotus 12 en 1957, el primer monoplaza oficial de la marca británica. Al año siguiente, tras una temporada de éxitos, el mismo Lotus 12 fue adaptado a la normativa de F1, dando el gran salto a la máxima categoría con los pilotos Cliff Allison y Graham Hill, quien también hacía labores de mecánico.

En 1960, la popularidad y el buen desempeño del equipo iban en incremento. Fue en esa época que Jim Clark debutó en el equipo británico e Innes Ireland consiguió la primera victoria del equipo en el GP de Estados Unidos.

Lotus tuvo sus años de gloria durante las décadas de los 60 y 70. Desafortunadamente para el equipo, eso cambió en 1980, cuando no pudieron superar a Ferrari o Renault. Además, el equipo se vio involucrado en el desafortunado caso de John DeLorean, ya que en ese momento era socio de Chapman.

Colin Chapman murió el 16 de diciembre de 1982, por lo cual el exdirector de competición de Lotus, Peter Warr, tomó las riendas en 1983. Esta transición estuvo acompañada también por el cambio de motores Cosworth a Renault turbo. Los cambios no resultaron positivos: fue una temporada desastrosa, y sólo consiguieron un tercer puesto de Nigel Mansell en el GP de Europa en Brands Hatch. El panorama mejoró al siguiente año; el Lotus 97T llevó a De Angelis y Mansell varias veces al podio.

En 1985 llegó Senna y Lotus tuvo la oportunidad de resurgir. En 1986, aunque Senna consiguió varios podios, no pudieron luchar por el título. Además, debido a que Renault se retiró de la F1, tuvieron que cambiar a motores Honda en la temporada de 1987. Eran menos potentes, pero aun así pudieron dar batalla, aunque no la suficiente para ganar un título.

Senna abandonó Lotus a finales de temporada y su lugar lo tomó Nelson Piquet. Lotus no pudo hacer frente a McLaren en 1988, quienes ganaron 15 de 16 carreras, y en 1989 ocurrió un nuevo cambio de motores: ahora portaban los Judd V8 de baja potencia. Tras unos años intentando mantener a flote al equipo, la familia Chapman despidió a Warr y el mando lo tomó Tony Rudd. Las cosas no mejoraron con él al frente, pues por primera vez en la historia del equipo, sus dos coches no clasificaron para el GP de Bélgica.

En los 90 se evidenció el completo declive del equipo. Al inicio de la década ya estaban casi en bancarrota. En 1993 tuvieron una temporada desastrosa, entraron en concurso de acreedores y además hubo una alta rotación de pilotos. Las cosas no mejoraron para la siguiente temporada y, desafortunadamente, en 1995 Lotus se retiró de la F1.

El nombre Lotus regresó a la Fórmula 1 en 2010 con el equipo Lotus Racing, propiedad de Tony Fernandes, pero su vuelta estuvo marcada por problemas legales, ya que Lotus Cars lo demandó por el uso del nombre, generando confusión al existir dos equipos llamados Lotus en la parrilla. Tras el fallo judicial y el patrocinio de Lotus Cars a Renault, Fernandes renombró su equipo como Caterham, mientras Renault adoptó oficialmente el nombre Lotus en 2012 bajo el control de Genii Capital. Aunque el equipo logró éxitos deportivos con Kimi Räikkönen, una grave crisis financiera, contratos insostenibles y conflictos legales provocaron su colapso. Finalmente, en 2016, Renault retomó el control del equipo y Lotus se retiró nuevamente de la F1.

Jaguar Racing (2000-2004)

Sir Jackie Stewart, junto con su hijo, inició en 1997 su propio equipo: Stewart Grand Prix. En poco tiempo consiguió solidez en la pista, tanto que llamó la atención de Ford Company, que antes de terminar el milenio decidió adquirir el equipo. Ford quiso acceder a las grandes ligas y confió en el equipo de Stewart para lograrlo.

Gracias a la trayectoria de Jaguar en las competiciones y a que era una de las marcas más prestigiosas, Ford decidió renombrar el equipo y en el año 2000 se presentó como Jaguar Racing.

El equipo de Stewart y el fichaje de Eddie Irvine causaron grandes expectativas. El primer monoplaza fue el Jaguar R1, que en su primera temporada resultó ser un fracaso. Eddie Irvine y su compañero Johnny Herbert abandonaron carrera en varias ocasiones; el coche no tenía ritmo. Tras una larga temporada, solo pudieron sumar cuatro puntos, quedando en noveno puesto.

En la temporada 2001 llegó su primer podio en el GP de Mónaco. El monoplaza de esa temporada, el R2, tuvo mejoras y gracias a eso Irvine consiguió el tercer puesto. El año siguiente significó un retroceso: al equipo llegó Niki Lauda, pero ni siquiera eso logró un cambio. El R3 era difícil de conducir y ni el podio de Irvine en Monza evitó que en 2003 despidieran a 70 miembros del equipo para una reestructuración.

El Jaguar R4 en 2003 devolvió las esperanzas al equipo. A la parrilla llegó el australiano Mark Webber y, en conjunto con el monoplaza, lograron buenos resultados que posicionaron a Jaguar Racing en el sexto puesto del campeonato de constructores.

En la temporada siguiente, los resultados siguieron siendo consistentes; sin embargo, no fueron suficientes para la junta directiva, cuyo objetivo eran podios y victorias. Ford se cansó y a finales de 2004 anunció la venta del equipo y de su fabricante de motores, Cosworth.

Aquí es donde Red Bull hace su aparición. La marca de bebidas energéticas ya tenía experiencia como patrocinador, pero quería dar el siguiente paso. El 15 de noviembre de 2004 se hizo oficial la venta del equipo Jaguar Racing, que fue renombrado como Red Bull Racing.

Con Christian Horner al mando y el ingeniero Adrian Newey, Red Bull Racing se convirtió en uno de los equipos más competitivos de la actualidad.

¿Quién es Ian Callum? el diseñador que marcó una era en Jaguar

Ahora que Jaguar vive una de sus peores crisis de identidad, es buen momento para recordar a los personajes que le dieron estilo y personalidad a la marca. Y no vamos a hablar de cualquier personaje, estamos hablando de quien diseñó, ni más ni menos, que el F-Type: Ian Callum.

Originario de Dumfries, Escocia, y nacido en 1955, Callum no nació en una cuna de oro. Su padre era abogado, y aunque en su casa no había coches de lujo, los clientes de su papá sí los tenían, y también sus amigos. Por su calle y cochera desfilaban Jaguares, Aston Martins y Ferraris; ese fue su primer contacto con los automóviles. Además, junto con su hermano —igual de fanático de los autos— se hacía pasar por cliente para conseguir folletos de vehículos. Pero lo que marcó su vida, y lo que lo llevó a tener la carrera que tiene hasta hoy, fue gracias a su abuelo.

Él cuenta que su abuelo tenía una suscripción a la revista LIFE. En ella vio por primera vez un coupé gris: el Jaguar E-Type. Mostró tanto entusiasmo que su abuelo decidió llevarlo a una sala de exposición en Edimburgo, donde estaba expuesto el coupé.

Con ese recuerdo y con su destino ya elegido, a los 14 años pensó en grande y mandó a Jaguar un diseño de un automóvil con la esperanza de ser contratado. Eso no sucedió, pero Ian recibió respuesta de William Heynes, jefe de ingeniería de Jaguar en ese momento, quien le sugirió estudiar arte para poder profesionalizarse.

Y así fue, aunque no tan sencillo como él esperaba. Primero entró a la Universidad de Coventry -por cierto, casi muere en un accidente automovilístico camino a la entrevista de ingreso-. Luego, un año después, se cambió a la Escuela de Arte de Glasgow, donde obtuvo su título universitario, y finalmente consiguió una maestría en el Royal College of Art.

Ford RS200

En 1979 comenzó su carrera en Ford, en el Centro Técnico Dunton de Essex, como diseñador junior. Ahí participó en el diseño del RS200 y el Escort RS Cosworth, así como en conceptos como el Zig y el Zag, donde demostró su talento para el desarrollo y gestión de proyectos. Trabajó con Ford durante diez años, empresa en la que aprendió a ser disciplinado. En 1986 fue llamado a Turín para ser gerente de Ghia, donde trabajó junto con su hermano y tuvo la oportunidad de formar parte del equipo de diseño del Ghia Via Concept de 1986.

Aston Martin DB7

En 1989, Ian Callum abandonaría Ford. Para ese momento, él ya era un personaje reconocido dentro del diseño automotriz, pero tal vez necesitaba tomar riesgos. Entonces se unió a las filas de TWR Design. Su trabajo más importante fue el diseño del Aston Martin DB7, cuando Ford compró la compañía. Para ese momento, Aston Martin debía economizar; Tom Walkinshaw (dueño de TWR Design) ya le había encargado a Ian trabajar en el rediseño de un deportivo pequeño que Jaguar había abandonado por falta de solidez en el proyecto.

La jugada de Walkinshaw fue mostrarles ese diseño: con un par de modificaciones sería el auto perfecto para Aston Martin. Así nació el tan exitoso DB7 (en otro post hablaremos más a fondo de él). Durante su tiempo con TWR Design también trabajó en el Nissan R390.

Jaguar R-Coupé

En 1999, su sueño de trabajar en Jaguar se volvió realidad y entró para sustituir a Geoff Lawson como director de diseño, quien había fallecido repentinamente. A su entrada, el nuevo E-Type que estaba supervisando Lawson estaba casi terminado; su primer proyecto fue encaminarlo a la meta.

Jaguar F-Type

Después trabajó en el concepto R-Coupé, presentado en 2001 en Frankfurt. El nuevo objetivo de Callum era tener una empresa automovilística del siglo XXI. Posteriormente, en conjunto con su equipo, empezó a desarrollar el sucesor del XK8. En sus primeros años se encargó también de la actualización del S-Type, X-Type y XJ. Luego aparecieron el famoso F-Type y el Jaguar C-X75, famoso por aparecer en la película de James Bond Spectre.

La era de Jaguar hasta 2019, cuando Ian Callum decide abandonar la marca, tiene su personalidad. Junto con su equipo fue el encargado de crear los diseños de XE, XF, F-Pace e I-Pace.

Ian Callum junto al Jaguar C-X75

Pero él tenía otras ambiciones: tener su propia compañía de diseño. Con CALLUM Designs vendría la tan anhelada libertad creativa, en donde no sólo explora el diseño automotriz, sino también de estilo de vida y viajes. Uno de sus primeros proyectos fue el Aston Martin Vanquish 25, ya que uno de sus propósitos es retomar coches que ha diseñado para darles un refresh. Y es que, según sus palabras: “Es un buen punto de partida porque creo que tengo derecho a usar esos coches y hacer algo con ellos, ya sean Aston Martin o Jaguar”.

Pero Ian no aspira a vivir solo de la nostalgia; también el fin de su marca es trabajar con proyectos que tengan una visión a futuro, no solo en el área de la automoción.

Sin duda, Ian Callum es uno de los diseñadores británicos más importantes de la industria.

El legendario Jaguar E-Type es rediseñado por Ian Callum

¿Aún se acuerdan del legendario Jaguar E-Type?  Uno de los deportivos más bellos vuelve a captar miradas gracias al diseñador escocés Ian Callum

Bajo su firma Callum Designs, el exdirector de diseño de Jaguar ha presentado una reinterpretación moderna del icónico modelo británico, combinando el pasado con detalles contemporáneos y minimalistas.

Aunque por ahora se trata de un concepto digital, Callum ha dejado la puerta abierta a su producción bajo pedido, como parte de su serie exclusiva Callum Portfolio Project. El diseño mantiene la silueta original del E-Type: un capó largo con proporciones elegantes y una línea baja que fluye. Pero en esta ocasión Callum ha apostado por incorporar elementos actualizados como faros LED, manijas enrasadas, una parrilla rediseñada y la eliminación de los paragolpes para lograr una estética más limpia.

Otro guiño al pasado se encuentra en sus nuevos rines tipo aero-disc de 19 pulgadas, inspirados en los clásicos de tuerca central. También se han modificado las salpicaderas, ahora más musculosas, y la altura de la suspensión, que baja el centro de gravedad y mejora la postura visual del coche.

Hablemos de los interiores, la propuesta de Callum fue mezclar lujo y nostalgia, con detalles como la tapicería de cuero rojo, volante de madera, instrumentos analógicos y una transmisión manual con pomo metálico, junto a pantallas digitales para infoentretenimiento y navegación. Cada unidad sería altamente personalizable, adaptada a las preferencias de cada cliente.

Aunque no se han revelado datos técnicos específicos, el modelo conservaría un motor de combustión. Se especula que podría montar un seis en línea, un V8 moderno o incluso un V12, todos asociados a una caja manual para mantener el espíritu purista del original.

Este ejercicio de diseño demuestra cómo los clásicos pueden evolucionar sin perder su esencia. Si llega a producirse, el E-Type restomod de Ian Callum no solo será una joya para coleccionistas, sino también una obra de arte rodante que celebra el legado del automóvil británico.

¿Jaguar cavará su tumba con esto? La nueva era de Jaguar “To Copy nothing”

La nueva era de Jaguar “To Copy nothing” ¿Será el camino adecuado?

La marca inglesa Jaguar sorprendió con un video en el que anunciaba una nueva era.

La ideología de esta nueva etapa en la marca británica se centra en la innovación. Según sus palabras: “Para atrevernos. To copy nothing”.La nueva misión de Jaguar será “colaborar con un grupo de creadores originales de todos los campos de las artes, abriendo nuevas perspectivas y desafiando los límites”.

Aún no se han dado mayores detalles sobre cómo se implementará esta nueva filosofía en los productos de la marca, pero los clips que han publicado en redes sociales han generado mucha controversia. Hay quienes opinan que el lujo y escencia característico de la marca se ha dejado de lado para dar paso a ideas progresistas.

Por ahora, solo nos queda esperar a diciembre para recibir una actualización sobre los cambios que están por venir.

Jaguar fabrica dos ejemplares nuevos del emblemático E-Type

¿Te imaginas que Jaguar ensamble exclusivamente para ti un Jaguar E-Type? Pues eso mismo le paso a un fiel cliente de la marca.

Jaguar Classic, el departamento de patrimonio de la marca británica, ha ensamblado dos nuevos ejemplares del Jaguar E-Type para uno de sus clientes.

El Jaguar E-Type fue un vehículo producido entre 1961 y 1975. Nació para volverse emblemático. Su diseñador, Malcolm Sayer, pasaba horas contemplando el auto de carreras E2A para luego ir a su estudio y hacer bocetos que muchas veces terminaban en la basura, hasta que finalmente lo logró.

Jaguar Type E (EA2) usado en competencias, de su diseño derivó el modelo de producción

Este auto fue presentado por primera vez en Ginebra en 1961, y existían dos versiones: Roadster y Coupé. Ese mismo año también se presentó en el Salón del Automóvil de Nueva York, pero curiosamente no se dio a conocer como E-Type, sino como Jaguar XK-E, ya que en Estados Unidos el Jaguar XK había tenido mucho éxito y querían posicionarlo como su sucesor.

Presentación del Jaguar en Ginebra. El coche descapotable fue trasladado el mismo día de la presentación desde el Reino Unido.

Este Jaguar, usado por grandes personalidades del entretenimiento, tenía suspensión trasera de muelle helicoidal independiente y costaba 2,250 libras de aquella época. Al final de su historia, se lograron vender 72,500 unidades de las distintas series.

El renacimiento del E Type

Ahora, Jaguar, a través de su departamento clásico, ha decidido producir dos nuevos chasis E-Type descapotables conmemorativos. Después de 50 años, saldrán del taller, pero serán exclusivos. Los nuevos E-Type respiran exclusividad y lujo. Tienen acabados en nácar y oro de 18 quilates, además de incluir elementos fabricados con piedras preciosas, como la insignia de Jaguar, diseñada por el joyero Deakin & Francis.

Ambos modelos mantienen su propia personalidad con los colores que los recubren: uno viste el color Signet Green y el otro el color Opal Black.

En cuanto a los interiores, Jaguar se encargó de equiparlos con molduras de cuero tejidas y cosidas completamente a mano. Un detalle histórico se encuentra en la placa colocada en el panel central, que tiene grabados los planos del Type-E.

Respecto a la potencia de los “Jaguar Type E Commemorative”, cuentan con un motor de 6 cilindros en línea, con un desplazamiento de 3.8 litros, equipado con inyección electrónica y transmisión manual de 5 velocidades.

¿Qué te parece el renacimiento de este Jaguar?