El vehículo de Toyota que busca conquistar la Luna
Después de más de medio siglo, el ser humano volvió a viajar tan lejos de la Tierra como no lo hacía desde el programa Apollo program. La misión Artemis II marcó un hecho histórico al llevar una tripulación en un sobrevuelo alrededor de la Luna, sin realizar un aterrizaje, siguiendo una trayectoria de ida y vuelta diseñada para probar sistemas y recopilar información clave.
No solo fue un regreso simbólico, esta misión representa un paso estratégico dentro de un objetivo mucho más ambicioso: que, hacia la próxima década, la presencia humana en la Luna deje de ser esporádica y evolucione hacia el establecimiento de infraestructura permanente.

El proyecto de habitar la Luna ha sido, durante décadas, uno de los objetivos más ambiciosos de la NASA. A través de su programa Artemis program, este anhelo comienza a tomar forma.
En los últimos años, la industria automotriz ha buscado aportar su experiencia en movilidad, diseño y resistencia en entornos extremos para contribuir a este tipo de misiones. Un ejemplo de ello es Toyota, que, en colaboración con la JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa), ha desarrollado el Toyota Lunar Cruiser, un vehículo concebido específicamente para operar en la superficie lunar como parte de esta nueva etapa de exploración.

Fue durante el 2019 que JAXA y Toyota firmaron un acuerdo de investigación conjunta para trabajar en un vehículo lunar tripulado presurizado. En el 2020 anunciaron que el vehículo había sido bautizado como LUNAR CRUISER, nombre que hacía referencia a la SUV Toyota Land Cruiser y que, al igual que la SUV, el Lunar Cruiser debía caracterizarse por su calidad, la durabilidad y la fiabilidad para mantener con vida a los tripulantes en el complejo entorno lunar.
En el comunicado también se dio a conocer que el fabricante de neumáticos Bridgestone se uniría para el desarrollo e investigación de los neumáticos del vehículo.
Su primera prueba la realizaron el año pasado. Toyota visitó la NASA y presenció la primera prueba del prototipo del Lunar Cruiser.

El vehículo presurizado mide 6 metros de largo, 5,2 metros de ancho y 3,8 metros de alto, aproximadamente el tamaño de dos microbuses. Con una cabina de unos 7 metros cuadrados, el vehículo se está desarrollando para proporcionar un espacio habitable a los astronautas mientras exploran la superficie lunar.
Además, el vehículo se caracteriza por su gran avance tecnológico, ya que debe soportar una gravedad seis veces menor que la de la Tierra, una superficie cubierta de arena fina y temperaturas que oscilan entre -170 y 120 °C.
El vehículo sigue en desarrollo constante, pero se espera que esté listo para la siguiente misión en la que se tiene prevista la participación de dos astronautas japoneses.
Los resultados de esa primera prueba los puedes ver en el siguiente video:




























