

En 1980, a nada de que arrancara el Salón de París, Citroën estaba en un pequeño aprieto, la fecha se acercaba… y ellos no tenían nada realmente nuevo para mostrar. Entonces Trevor Fiore, jefe de Diseño de Citroën, se encargó de diseñar uno de los conceptos más curiosos de la marca.


El Concept Car Karin fue diseñado en 10 días y construido en 6 meses. A pesar de ser un concepto que se hizo de último momento, estaba bien ejecutado. Sin duda, durante la presentación en París, lo que más llamaba la atención de los asistentes era su aspecto en forma de pirámide.
El Karin fue diseñado como un coupé. La carrocería se complementa con grandes ventanales en los 4 lados que se fundían en el techo. El modelo contaba con dos puertas que se abrían en forma de mariposa, su longitud era de 3,78 m y la altura de 1,18 m.


El interior no era menos interesante que el exterior. El habitáculo contaba con tres asientos ubicados en una sola fila; el del conductor estaba en medio y el de los pasajeros a los lados, ligeramente atrás. El techo del concepto era un poco bajo, por lo que los asientos eran semireclinables.


Justo en el momento en el que se diseñaba el concepto, Citroën había adquirido la compañía Thomson, fabricante de componentes electrónicos. Aprovechando esa situación, Fiore introdujo en el diseño cuantos botones y tecnología se pudo. Los elementos tecnológicos incluían una computadora frente al conductor cuya pantalla mostraba el estado de la carretera y del vehículo; otra más se añadió al lado de uno de los pasajeros, la cual se podía usar como televisor o recibir la señal de una cámara trasera integrada en el panel posterior.


Además de la carrocería, existieron 2 detalles que lo hicieron aún más exótico de lo que se miraba. En primer lugar, el volante, que parecía sacado de una película de ciencia ficción; alrededor y al centro de este se encontraban los mandos, dotándolo de mucha personalidad futurista. El segundo detalle se encontraba en la parte trasera: se agregó una pantalla con el nombre KARIN entre las ópticas posteriores, algo no muy común en la época.


Aunque, como se mencionó, nunca fue un vehículo de producción, hipotéticamente se pensó para ser un vehículo de gama media, con un motor de cuatro cilindros, tracción delantera y suspensión hidroneumática.
Desafortunadamente, no fue lo suficientemente bueno para llamar la atención de los periodistas del Salón de París; recibió comentarios buenos y malos, y a algunos les pareció que ya se había visto antes. Sin embargo, se quedó en la historia de Citroën como uno de sus conceptos más curiosos.


El concept Karin sobrevivio y actualmente se encuentra resguardado por Citroën.