

Cadillac quiere llevar su experiencia en las pistas un paso más allá. La marca estadounidense presentó el V-ONE, un concepto de alto desempeño inspirado en la ingeniería de su prototipo de resistencia V-Series.R y la transforma en una interpretación mucho más radical, exclusiva y enfocada en el conductor.
Presentado en The Quail, A Motorsports Gathering, el V-ONE representa una campo de experimentación de lo que podría ocurrir cuando la tecnología desarrollada para competir en campeonatos de resistencia se combina con el nivel de personalización y refinamiento de Cadillac.
El nombre tampoco es casualidad. V-ONE reúne la identidad de desempeño de la división V-Series con una propuesta completamente nueva para la marca.
A diferencia de muchos conceptos que recurren a una estética inspirada en los autos de competencia, el V-ONE parte de algo mucho más interesante: ingeniería desarrollada para correr.


El proyecto fue desarrollado conjuntamente por Cadillac Design, Cadillac Racing y Dallara, reconocido constructor italiano de chasises de competición. El programa LMDh de Cadillac y, particularmente, el V-Series.R, con el que la marca compite tanto en el Campeonato IMSA WeatherTech como en el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA, fueron la base para construir este prototipo.
Desde su debut en 2023, el V-Series.R ha acumulado 10 victorias, 16 primeras posiciones de salida y 32 podios, además de títulos de fabricante, equipo y piloto en IMSA durante 2023. Su lista de éxitos también incluye la Hyperpole de las 24 Horas de Le Mans de 2025 y el primer 1-2 de Cadillac en el Campeonato Mundial de Resistencia, conseguido en São Paulo.
En el centro del V-ONE se encuentra un tren motriz híbrido V8 capaz de desarrollar 830 hp combinados, con bases tecnológicas compartidas con el V-Series.R.
El concepto utiliza elementos de la arquitectura desarrollada para las carreras, incluyendo partes de la suspensión, transmisión y sistemas electrónicos.La suspensión, por ejemplo, conserva una configuración de doble horquilla y elementos de resortes helicoidales y de torsión accionados mediante varillas de empuje, acompañados por amortiguadores laterales y de movimiento vertical tanto en el eje delantero como en el trasero.


A pesar de esta tecnología, Cadillac no pretende convertir al conductor en un ingeniero de competición, sino hacer más accesible la enorme capacidad de este tipo de innovaciones, mediante una interfaz inspirada en las carreras y una visualización de datos que proporciona información clara sobre el comportamiento del vehículo.
Además de su alto desempeño, el prototipo ofrece un gran atractivo visual. La carrocería conserva la esencia del prototipo de resistencia, mientras que los nuevos rines V-Series y los emblemas actualizados en acabado oscuro aportan una apariencia más exclusiva.
Uno de los detalles más llamativos es la pintura. El acabado fue aplicado a mano mediante un degradado que va del plateado al azul marino profundo, inspirado en la transición del día a la noche durante una carrera de resistencia.
Ahora, el interior. El V-ONE cuenta con un solo asiento, convirtiendo el habitáculo en una especie de cabina de competición personalizada. La estructura de fibra de carbono queda expuesta y se combina con una interfaz UX/UI envolvente y materiales seleccionados para crear una interpretación más sofisticada del lujo de alto desempeño.


El volante es otro de los elementos que conserva una fuerte conexión con las carreras. Su distribución de controles está inspirada en los autos de competencia, pero fue adaptada pensando en las necesidades de un cliente y desarrollada con la participación de ingenieros de carreras.
Cadillac también incorpora materiales provenientes de su colección, incluyendo telas recicladas, mientras que una placa serializada en la puerta refuerza el carácter exclusivo del concepto.
El asiento, por su parte, estaría personalizado de acuerdo con las especificaciones de cada conductor, llevando la idea de un automóvil hecho a la medida a un nivel mucho más cercano al de un prototipo de competición.
“Cadillac V-ONE es la máxima expresión de un concepto de desempeño pensado para el cliente y una clara señal de nuestra ambición para la marca Cadillac V-Series en el futuro”, explicó Dominic Najafi, Director Ejecutivo de Diseño Global de Cadillac.


Con un V8 híbrido de 830 hp, arquitectura derivada del V-Series.R, participación de Cadillac Racing y Dallara y una configuración de un solo asiento, el V-ONE se encuentra mucho más cerca de un prototipo de competición que de un tradicional concept car de salón.
Por ahora, Cadillac no ha anunciado una versión de producción. Pero como ejercicio de diseño e ingeniería, el V-ONE deja clara una idea: el futuro de la división V-Series podría tener una conexión todavía más estrecha con las pistas.