

La carrera por la velocidad era la protagonista durante los años ochenta y noventa,entre los grandes fabricantes existía una fiebre por construir el automóvil más rápido, avanzado y espectacular del mundo. Marcas como Ferrari, Porsche, Lamborghini, Jaguar y McLaren competían por conquistar el territorio de los superdeportivos y los récords de velocidad.
Pero no solo grandes marcas estaban dispuestos a gastar lo que fuera para dicho fin, también existían pequeños constructores capaces de crear máquinas extraordinarias prácticamente de manera artesanal, uno de ellos era Isdera.
La marca Isdera se encargó de sacar uno de los coches más radicales de la época: el Commendatore 112i, un automóvil que parecía más un prototipo de resistencia que un coche de calle.


Fue presentado en el Salón de Frankfurt de 1993, diseñado por Eberhard Schulz como un superdeportivo capaz de enfrentarse a los mejores del mundo y con el objetivo de competir en las 24 Horas de Le Mans. El resultado fue un coche de líneas aerodinámicas, con un motor V12 Mercedes-Benz de 6.0 litros, transmisión manual de seis velocidades, puertas de alas de gaviota, suspensión electrónica y un aerofreno activo.
Eberhard Schulz era diseñador e ingeniero que en 1971 llamó la atención de Porsche con un deportivo construido por él mismo, el Erator GTE, y terminó trabajando en el departamento de diseño de la compañía.
Sin embargo, su objetivo era crear su propia interpretación del sucesor del Mercedes-Benz 300 SL. La idea tomó forma en 1978 con el Mercedes-Benz CW311, un prototipo desarrollado junto con Rainer Buchmann. Tenía carrocería de fibra de vidrio, chasis tubular.


En 1982 fundó Isdera, especializada en automóviles deportivos de producción extremadamente limitada. Su primer gran modelo fue el Imperator 108i, una evolución del concepto del CW311 del que se fabricaron aproximadamente una veintena de unidades.
Pero Schulz quería ir todavía más lejos y presentó El Commendatore 112i en 1993, nombre que recibió como homenaje a Enzo Ferrari, conocido precisamente como Commendatore.
Medía 4.66 metros de largo, 1.88 de ancho y apenas 1.04 metros de altura. Su carrocería de fibra de vidrio buscaba conseguir una gran eficiencia aerodinámica, con un coeficiente de aproximadamente 0.306 Cx.
Además de las tradicionales puertas de alas de gaviota, detrás del habitáculo había dos grandes cubiertas que también se abrían hacia arriba para acceder al compartimento del motor. Prácticamente todo el automóvil parecía diseñado alrededor de la idea de reducir cualquier elemento que pudiera perjudicar su comportamiento a alta velocidad.


El Commendatore estaba lleno de detalles novedosos, prueba de ello era el alerón trasero activo que funcionaba como aerofreno. Durante una frenada fuerte podía elevarse hasta unos 80 grados, mientras que la suspensión electrónica podía modificar la altura del vehículo dependiendo de la velocidad.
El resultado era un automóvil capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente cuatro segundos y alcanzar unos 342 km/h.
Incluso los espejos eran poco convencionales. En lugar de utilizar dos retrovisores laterales, el Commendatore tenía un pequeño espejo tipo periscopio colocado sobre el techo.
El gran objetivo de Schulz era llevar el Commendatore a las 24 Horas de Le Mans, pero la falta de recursos era un gran problema. Además, la crisis económica japonesa de principios de los años noventa afectó una parte importante de la financiación del proyecto.
Debido a esto tuvieron que abandonar sus planes de competición de producción en serie. El Isdera Commendatore terminó convertido en un prototipo único, que por cierto solo se construyó una sola unidad.


En 1997, el Commendatore apareció en Need for Speed II, convirtiéndose para toda una generación de jugadores en uno de los coches más memorables del videojuego. En 1999 fue adquirido por un coleccionista suizo y modificado bajo el nombre Silver Arrow.
Finalmente, en 2016 Isdera recuperó el automóvil y decidió devolverlo a su especificación original. En 2021, el único Commendatore 112i fue vendido por 1,113,125 de euros.