

Hace más de 125 años, Henry Ford logró la primera victoria de Ford en el automovilismo con un triunfo que nadie esperaba. Ahora que comenzó una nueva temporada de la Fórmula 1 con la presencia de Ford en la pista de la mano de Red Bull, vale la pena recordar algunos de los momentos más icónicos que han construido el legado de la marca en las grandes competencias mundiales.
Antes de la fundación de la compañía, Henry Ford ya había empezado a coleccionar victorias. El 10 de octubre de 1901, en una pista de tierra para caballos cerca de Detroit, Henry Ford, entonces con apenas 38 años, protagonizó una hazaña que daría como resultado el financiamiento para continuar con el nacimiento de su compañía.
Tras un primer intento fallido de iniciar una compañía automotriz, Ford obtuvo el respaldo financiero necesario gracias a su sorprendente triunfo en una carrera de 10 millas. Conduciendo un vehículo de 26 caballos de fuerza, derrotó al favorito, Alexander Winton, cuyo automóvil contaba con casi 50 caballos de fuerza más.
El vehículo ganador, conocido como “Sweepstakes”, fue posteriormente comprado, restaurado y replicado para demostraciones como parte de la celebración del centenario de las carreras de Ford en 2001.


El Modelo T protagonizó una travesía histórica a través de Estados Unidos, y esa fue la prueba de que estaba listo para revolucionar la industria..
En la primera Carrera Transcontinental Americana, dos Modelos T llegaron a Seattle el 23 de junio de 1909 tras recorrer más de 4,000 millas desde Nueva York durante un viaje de tres semanas por las primeras carreteras del país. Aunque Henry Ford no estaba al volante, los vehículos de la marca lograron imponerse a un grupo de competidores que incluía autos con mucha mayor potencia.


La década de 1960 estuvo llena de victorias emblemáticas para Ford en el automovilismo. La primera llegó en 1963, cuando Tiny Lund, un piloto sustituto, consiguió la primera victoria de la marca en la Daytona 500 de NASCAR.
Lund condujo el Ford Galaxie de los Wood Brothers hasta la victoria con los cinco primeros puestos de la carrera. Posteriormente la marca volvería a triunfar en la Daytona 500 en 1965, 1967 y 1969.


La historia del Mustang en el automovilismo comenzó en 1964 durante el Tour de France, una competencia de ocho carreras, diez días y 3,500 millas que había sido dominada previamente por Jaguar.
Los Mustang preparados por el equipo Alan Mann Racing lograron un resultado de 1-2 en la clase de turismos. Esta victoria ayudó a establecer el legado competitivo del pony car, que continúa hasta el día de hoy.


La primera victoria de Ford en las 500 Millas de Indianápolis, lograda como fabricante de motores, marcó un antes y un después en la historia del automovilismo.
Jim Clark ganó la carrera con un Lotus-Ford con motor trasero, el primer automóvil de este tipo en triunfar en el Brickyard. El monoplaza alcanzó una velocidad récord de 150.685 mph y combinaba un chasis ligero inspirado en la Fórmula 1 con un potente motor Ford V8, una fórmula que rápidamente sería adoptada por otros competidores.


Tras un intento fallido de adquirir Ferrari a principios de la década, Ford decidió enfrentarse directamente al fabricante italiano en la pista, apuntando a las 24 Horas de Le Mans.
Después de varias participaciones de desarrollo, 1966 fue el año decisivo. Bruce McLaren y Chris Amon lideraron un histórico triplete en la famosa carrera de resistencia con el Ford GT40, marcando además la primera victoria de un automóvil de fabricación estadounidense en Le Mans. El modelo lograría cuatro triunfos consecutivos en esta competencia.
La rivalidad inspiró posteriormente la película Ford vs Ferrari de 2019. A principios de este año, Ford anunció que renovará este desafío con su propio programa Hypercar de Ford Racing, con el que regresará al Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA y a las 24 Horas de Le Mans en 2027.


Ford también dejó una huella profunda en la Fórmula 1 gracias al motor Ford Cosworth DFV, considerado uno de los más exitosos en la historia del deporte.
Su primera de 155 victorias llegó en el Gran Premio de Holanda de 1967. Con este motor se lograron múltiples campeonatos de pilotos y constructores, y fue utilizado por leyendas como Jim Clark, Mario Andretti, Emerson Fittipaldi y Jackie Stewart antes de ser reemplazado en 1983.
Hoy, tras dos décadas de ausencia, Ford regresa a la Fórmula 1 como socio de unidades de potencia del equipo Oracle Red Bull Racing.


Las carreras todoterreno también forman parte del legado competitivo de Ford. En 1969, Larry Minor y Rod Hall llevaron un Ford Bronco preparado por Bill Stroppe a la victoria en la Baja 1000, tanto en su clase como en la clasificación general.
Este logro convirtió al Bronco en el primer vehículo 4x4 de producción en conseguir una victoria absoluta en la competencia y ayudó a consolidar la presencia de Ford en las carreras off-road.
Posteriormente, el ganador de la Indy 500, Parnelli Jones, condujo un Bronco modificado de 1970 conocido como “Big Oly” a la victoria en la carrera Mexicana Baja 1000 en 1971 y 1972.


La victoria original de Ford en Le Mans fue histórica, y su regreso en 2016 también lo fue.
La nueva generación del Ford GT fue equipada con un motor EcoBoost de 3.5 litros capaz de producir más de 600 caballos de fuerza. Cuatro unidades del equipo Ford Chip Ganassi Racing tomaron la salida, con el GT número 68 partiendo desde la pole position.
Ford consiguió la victoria en la clase GTE-Pro, además de un tercer lugar, justo en el 50 aniversario del histórico triplete 1-2-3 logrado por la marca.


El logro más reciente es el del Ford Mustang GTD, convirtiéndose en el primer vehículo de un fabricante estadounidense en registrar una vuelta por debajo de los siete minutos en el Nürburgring Nordschleife, uno de los circuitos más desafiantes del mundo.
Con este logro, Ford continúa ampliando un legado competitivo que comenzó hace más de un siglo con la inesperada victoria del “Sweepstakes” y que sigue escribiendo nuevos capítulos en la historia del automovilismo.