

Una vez más, el Infierno Verde hizo de las suyas al arrebatarle la victoria a Max Verstappen y, aunque todo el mundo habla de ello, no fue lo único que mantuvo nuestra atención durante la jornada. Tuvimos participación mexicana, un Lamborghini en segundo lugar y hasta la curiosa inscripción de un Dacia Logan; ahí es donde te das cuenta de que en Nürburgring todo puede pasar.
La competencia dio inicio a las 3:00 de la tarde (hora de Alemania) ante más de 350 mil espectadores, convirtiéndose en una de las ediciones más exitosas en ventas, algo que probablemente se debió a la presencia de Max Verstappen. Su participación tenía a todos los aficionados al borde del asiento. El Mercedes-AMG Team Verstappen Racing GT, compuesto por Verstappen, Jules Gounon y Daniel Juncadella, lideró gran parte de la carrera.
El neerlandés, durante sus primeras tres horas al volante, logró construir una ventaja de 23 segundos tras un stint en el que consiguió superar a Aston Martin y BMW. Sin embargo, esa clara ventaja se esfumaría a tan solo tres horas del final.
Alrededor de las 3:30 de la mañana, Verstappen cedió el coche a su compañero Daniel Juncadella. En ese momento mantenían una ventaja de 10 segundos y la victoria parecía prácticamente asegurada. Sin embargo, poco después el auto regresó a boxes debido a vibraciones anormales. El diagnóstico confirmó daños en la transmisión, lo que obligó al equipo a realizar una reparación prolongada.


Mientras el equipo de Verstappen enfrentaba problemas, el camino quedó libre para el AMG #80 de Maro Engel, Maxime Martin, Fabian Schiller y Luca Stolz. Lamborghini, que también había luchado constantemente en los primeros puestos y había partido desde la pole position, escaló hasta la segunda posición.
El tercer lugar fue para el Aston Martin #34 de Mattia Drudi, Felipe Fernández Laser, Krognes y Nick Thiim.
La edición número 54 de las 24 Horas de Nürburgring nos dejó la primera participación de Max Verstappen, quien, aunque no pudo concretar la victoria, demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores pilotos de la actualidad. Seguramente volverá para intentar domar al Infierno Verde el próximo año.


Este año también hubo otro tipo de sorpresas. El Dacia Logan #300 se convirtió en toda una atracción. Inscrito por el equipo Ollis Garage Racing y conducido por Oliver Kriese, Christian Geilfus y Robert Neumann, el pequeño sedán equipado con un motor de Mégane RS de 280 caballos logró llegar a la meta a pesar de sufrir problemas en la suspensión delantera, chocar y perder una llanta. El auto, que parecía diminuto entre todos los demás competidores, demostró que en Nürburgring cualquiera puede desafiar al Infierno Verde.
Además, esta edición contó con participación mexicana gracias a Juan Carlos Carmona, quien compitió en la categoría GT3 a bordo del BMW Z4 GT3 del equipo W.I.S Racing Team, así como Xavier Lamadrid y Luis Ramírez en su Porsche Cayman S con el número 418.