

A mediados de los ochenta, Italdesign lanzó un concepto muy peculiar, algo que ellos no describían como un coche o como una moto sino un híbrido entre ambos, de hecho su su propio nombre reflejaba esta intención, al combinar las palabras italianas machina (automóvil) y motociclo (motocicleta). El Italdesign Machimoto fue presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1986, el diseñador a cargo fue Giorgetto Giugiaro y estaba desarrollado sobre la plataforma mecánica del Volkswagen Golf GTI.


El Machimoto aún en esta época parece una propuesta radical que desafió muchas de las convenciones establecidas de la década de los ochenta. Su carrocería abierta, sin techo, y su configuración interior basada en sillones en lugar de asientos tradicionales lo alejaban tanto de los automóviles convencionales como de las motocicletas. El resultado fue un vehículo tan difícil de clasificar, que generó opiniones encontradas entre el público. Mientras algunos consideraban que de una utopía imposible de llevar a la práctica, otros admiraban su originalidad y creatividad para replantear la experiencia de movilidad.
El Machimoto realmente tenía aspectos muy llamativos, como por ejemplo su configuración interior. Los pasajeros viajaban sentados como si estuvieran sobre una motocicleta, distribuidos en dos filas paralelas. La disposición de los asientos permitía transportar a seis ocupantes, aunque existía la posibilidad de añadir plazas adicionales para alcanzar una capacidad total de nueve personas. Cada pasajero contaba con cinturón de seguridad y elementos, mientras que una barra antivuelco en la parte posterior intentaba compensar la ausencia de techo.


La búsqueda de una fusión entre automóvil y motocicleta también se reflejaba en la conducción. El volante incorporaba un sistema compuesto por dos mandos móviles que podían adoptar distintas posiciones. Con los mandos plegados funcionaba como un volante convencional, pero al desplegarlos recordaba al manillar de una motocicleta. De esta manera, el conductor experimentaba una sensación intermedia entre ambos mundos.
El Machimoto era un prototipo plenamente funcional. Utilizaba la mecánica del Volkswagen Golf GTI de 16 válvulas, equipado con un motor de cuatro cilindros y 1.8 litros que desarrollaba 139 caballos de fuerza. Sin embargo, el objetivo de Italdesign no era crear un modelo destinado a la producción en serie, sino explorar nuevas formas de entender el automóvil y demostrar hasta dónde podían llevarse las posibilidades del diseño experimental.


Según Italdesign, el proyecto respondía a un mercado que, gracias a los bajos costos del petróleo durante parte de la década, permitía imaginar vehículos orientados al tiempo libre y la diversión, de forma similar a lo ocurrido con los dune buggies en las décadas de 1960 y 1970. El público objetivo eran los jóvenes, para quienes la experiencia y la sociabilidad resultaban tan importantes como el propio desplazamiento.
Con el paso de los años, el Italdesign Machimoto se ha convertido en una de las propuestas más recordadas de la era dorada de los conceptcars. Aunque nunca llegó a la producción, sigue siendo un ejemplo de cómo los estudios de diseño podían utilizar el automóvil como un laboratorio de ideas, explorando posibilidades que iban más allá de las exigencias comerciales.

