55 5555 5555

BRM P83: el Fórmula 1 que llevaba dos motores en uno

Fernanda Parraguirre Balderas

Fernanda Parraguirre Balderas

30/09/2026
- 2 minutes
| | |
Fernanda Parraguirre Balderas

Por - Fernanda Parraguirre Balderas

30/09/2026
- 2 minutes
| | |

BRM P83: el Fórmula 1 que llevaba dos motores en uno

En la Fórmula 1 de los años sesenta había espacio para las ideas más extrañas y raras.  Pocas fueron tan particulares como la del BRM P83, un monoplaza que llevó a la pista el BRM H16, uno de los motores más complejos que se hayan construido para la categoría.

En 1966, debido a  las nuevas regulaciones que permitían motores atmosféricos de hasta tres litros, BRM comenzó a buscar una alternativa a su famoso V8 de 1.5 litros. La solución fue  tomar dos unidades de ocho cilindros y colocarlas una encima de la otra, creando una configuración H16. En esencia, eran dos motores de ocho cilindros unidos mediante sus cigüeñales y trabajando como un solo propulsor.

El resultado era un motor de tres litros único en la Fórmula 1. El H16 tenía ocho árboles de levas, cuatro sistemas de encendido y, para cada una de las dos unidades de ocho cilindros, su propio radiador, distribuidor y bomba de agua. Toda esta complejidad buscaba aprovechar conceptos que ya habían funcionado en el V8 de BRM, pero llevados a una escala mucho más extrema.

El problema era que el P83 era corto, ancho y extremadamente pesado. El H16 llegó a pesar alrededor de 250 kilogramos inicialmente, convirtiéndose en uno de los motores más pesados de la parrilla. Además, la disposición de sus componentes elevaba el centro de gravedad y el peso quedaba muy concentrado hacia la parte trasera del automóvil. Todo esto afectaba directamente la agilidad del monoplaza.

Tampoco era precisamente un motor discreto. El H16 producía alrededor de 423 hp a 10,500 rpm, pero tenía una banda de potencia muy estrecha. A pesar de su potencia, el peso y la complejidad del conjunto terminaron convirtiéndose en una desventaja considerable. Según la información recopilada sobre el P83, los problemas de motor, transmisión y sistemas relacionados provocaron la gran mayoría de sus abandonos: 27 de las 30 retiradas registradas en sus 40 participaciones.

El P83 debutó en Italia durante la temporada de 1966, pero no consiguió terminar ninguna carrera. El H16 también fue utilizado por Lotus en su Lotus 43 y, curiosamente, ese mismo motor consiguió algo que BRM no pudo lograr con su propio monoplaza, la victoria de Jim Clark, Lotus equipó su monoplaza con el H16 hasta el triunfo en el Gran Premio de Estados Unidos de 1966, en Watkins Glen.

Para 1967, BRM regresó con una versión mejorada del H16. El motor tuvo un desempeño algo más competitivo y Jackie Stewart consiguió un segundo lugar, mientras Mike Spence logró terminar algunas carreras en los puntos. Sin embargo, los problemas de confiabilidad continuaron y BRM terminó aquella temporada en la sexta posición del campeonato de constructores.

El H16 fue finalmente abandonado después de 1967. BRM llegó a preparar una versión más ligera y potente para 1968, pero decidió utilizar un nuevo V12 en su lugar.

El BRM P83 quedó así como uno de esos experimentos que probablemente nunca volverían a repetirse. Su H16 era demasiado complejo, demasiado pesado y muy poco confiable para convertirse en el éxito que BRM esperaba, pero precisamente por eso resulta tan fascinante. 

Déjanos un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HANGAR MEDIA

cross